Presenta:

El fantasma de la devaluación

En las últimas horas, el Gobierno salió a negar que vaya a devaluar el peso después de las elecciones. Debió hacerlo luego de que trascendiera que ello iba a ocurrir. ¿Hay elementos para sospechar que ello pueda suceder? Temores y desmentidas.
Foto: NA
Foto: NA

Mercedes Marcó del Pont lo dijo claro y sin dudar: "Ahora hasta dicen desdoblamiento o devaluación después de las elecciones. Son cosas que no van a ocurrir porque el Gobierno tiene una política de fondo que se va a mantener". ¿Por qué la titular del Banco Central debió salir a refutar esa posibilidad? ¿Existe esa probabilidad?

En realidad, los rumores recrudecieron en los últimos días luego de que trascendiera que hubo una reunión en la Quinta de Olivos entre Cristina Kirchner y sus principales espadas económicas del gabinete. A eso debe sumarse el pedido que vienen haciendo algunos empresarios para que se devalúe y puedan recuperar “rentabilidad”.

Marcó del Pont insistió en llevar tranquilidad al asegurar que solo se trató de “rumores sin fundamento”. A ese respecto, aclaró que se mantendrá la política cambiaria "evitando alteraciones bruscas". Al mismo tiempo, la funcionaria dijo que "el Gobierno tiene una política de fondo que se va a mantener y que apunta a profundizar el proceso de transformación productiva". Lo hizo en declaraciones a la agencia de noticias Paco Urondo.

Allí, habló del mercado cambiario e intentó defender lo indefendible: "Lo que hacemos nosotros es asegurar que se mantenga este proceso de administración cambiaria que nos permitió ir absorbiendo shocks externos e internos, garantizando la competitividad del tipo de cambio y la disponibilidad de divisas para seguir creciendo”.

¿Puede denominarse “administración cambiaria” al desmanejo que hoy existe respecto al dólar? ¿Cómo puede generar confianza una afirmación de tal nivel de absurdo?

No obstante ese “sincericidio”, Marcó del Pont defendió la postura oficial al señalar que "la Argentina se planteó políticas para evitar la apreciación cambiaria y la primarización que dieron resultado, porque vemos que lo que más viene creciendo es la participación de las exportaciones industriales en las ventas externas totales".

Para sostener esa afirmación, la titular del BCRA aseguró que “el crecimiento de la productividad fue enorme en estos años” y que ello “tiene que ver con el aumento de la inversión".

¿Cómo creer que no habrá devaluación si la única manera que encontró Marcó del Pont para refutar esa posibilidad fue apelar a las falacias más sorprendentes?

Es cierto que crecieron los números vinculados a la productividad, pero ello fue un reflejo inevitable del empuje de la inflación. Respecto a la inversión en sí, no hace falta mencionar que los que podrían poner dinero en la Argentina escapan a otros destinos para hacer crecer sus negocios.

No es esto prueba de que vaya a haber una devaluación, desde ya, pero amerita tomar con pinzas todo lo que se diga desde el oficialismo respecto al futuro de la economía vernácula.

Ya lo dice una vieja y conocida frase del saber popular: “El que se quema con leche ve una vaca y llora”.