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Vale suspende los trabajos por tiempo indeterminado

La empresa brasileña comunicó que suspende la construcción de la mina y no puso plazo de reinicio de los trabajos. Más de 4 mil empleos en riesgo.
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Se esperaban noticias diversas, pero llegó la peor versión: la empresa brasileña Vale  mantendrá paralizada la mina Potasio Río Colorado, sin fecha de reinicio de los trabajos. La decisión fue comunicada a través de un parte de prensa y sorprendió a todos, incluso a los principales contratistas de la obra.

Según el comunicado, la decisión se tomó por el contexto económico. “Vale S.A. informa que le comunicó hoy al Gobierno de la República Argentina que está suspendiendo la construcción del proyecto Potasio Rio Colorado, teniendo en cuenta que, en el actual contexto macroeconómico, los fundamentos económicos del proyecto no están en línea con el compromiso de Vale con la disciplina en la inversión de su capital”, dice el comunicado. A pesar del anuncio de la suspensión, la empresa brasileña no habla en ningún momento de ceder la concesión de la mina, ni de su venta.

La empresa Vale comunicó que suspende la construcción de la mina, pero no habla de ceder la concesión. Dicen que cumplirán sus compromisos, pero no especifican nada sobre el pago de sueldos.

Vale tiene la concesión del proyecto Potasio Río Colorado, que sería la inversión privada más importante del país. Más de 4 mil trabajadores y decenas de empresas dependen de él. Ahora todo es confusión. En el comunicado no se menciona si mantendrán el pago de sueldos, pero sí dan a entender que los actuales trabajadores son ahora desempleados. “En el caso de que se reinicie el emprendimiento, será dada preferencia a los trabajadores actuales del proyecto”, dice el comunicado”, dicen.

Según la empresa, la novedad ya fue comunicada oficialmente a Casa Rosada. Pero en Mendoza aún intentaban averiguar el estado de situación antes de tomar alguna postura. En Casa de Gobienro nadie quiso hablar hasta tener información de primera mano. Las principales empresas, como el Consorcio Río Colorado (encargados de la construcción) también se enteraron a través del comunicado. Sin embargo hay quienes sugieren que la maniobra de Vale es un elemento más de presión hacia el Gobierno argentino para conseguir los beneficios impositivos que buscan.

Ni en el Gobierno, ni en las empresas contratistas tenían noticias oficiales. Por eso esperan para ver cómo reaccionar. Hay quienes especulan con que el anuncio es un elemento de presión para conseguir beneficios impositivos.

Vale suspendió la construcción de la mina en diciembre y licenció a todo el personal. El principal argumento era que la ecuación financiera no cerraba y para seguir con los trabajos pidieron una serie de beneficios fiscales, como el diferimiento en el pago del IVA por más de 1000 millones de dólares. El Gobierno nacional no accedió y en cambio dijeron que buscarían salidas alternativas, como la incorporación de un socio inversor.

En el fondo muchos esperaban este final porque las posturas parecían inamovibles. La empresa dice que analizará si en el futuro cambian las condiciones para retomar el proyecto.  “Vale continuará cumpliendo con los compromisos relativos a sus concesiones y seguirá buscando soluciones que mejoren los fundamentos económicos del proyecto, para en ese momento, evaluar su reinicio”, finaliza el comunicado.

Hay un detalle. La mina Potasio Río Colorado es una concesión que le otorgó Mendoza a la empresa brasileña (en realidad primero fue a Río Tinto de Inglaterra). Por eso la provincia aún tiene la potestad de quitar la concesión si lo cree necesario.

El proyecto tenía una proyección de inversión de cerca de 6 mil millones de dólares. Pero los empresarios aseguran que por la inflación y los problemas cambiarios esa cifra casi se duplica, haciendo inviable el proyecto. Desde Mendoza opinan lo contrario y aseguran que la demanda del mineral hace posible el desarrollo.

Hasta ahora el Gobierno de la provincia nunca se planteó la salida de Vale como opción y siempre manejaron alternativas donde esa empresa brasileña sea el operador. Ahora el contexto cambió y aún no hay definiciones.

La preocupación mayor es la reacción que pueda haber. Más de 4 mil familias dependen de esos trabajos y temen que si se corta la cadena de pagos pueda haber una crisis social. De hecho el año pasado la construcción de la mina estuvo suspendida por la protesta de un puñado de trabajadores, conflicto que derivó en situaciones tensas.  Ahora las consecuencias podrían ser peores si no se tiende una “red” para contener el problema.