Crónica de un día de furia
Como se preveía, el oficialismo consiguió el dictamen del proyecto de memorándum de entendimiento entre Argentina e Irán. El bloque del Frente para la Victoria consiguió las 59 firmas que necesitaba para que el proyecto fuera tratado en la Cámara de Diputados mañana.
El canciller Héctor Timerman asistió a la reunión de las comisiones de Relaciones Exteriores, Asuntos Constitucionales y Justicia de la Cámara de Diputados para defender el proyecto, y no faltaron los cruces y hasta los momentos verdaderamente tensos durante las casi seis horas que estuvo allí, antes de retirarse repentinamente. También los diputados radicales abandonaron el recinto, argumentando “ya no hay nadie que dé respuestas”.
Mientras que el oficialismo realiza los movimientos estratégicos para dar quórum en la sesión de mañana, incluso haciendo renunciar a una ministra tucumana para que se siente en su banca, en el recinto en el que Timerman exponía los reproches, las chicanas y el nerviosismo fueron in crescendo y llegó, por momentos, a elevadísimos grados de agresión.
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La jornada comenzó con alta temperatura, cuando Patricia Bullrich le pidió a Timerman que jurara decir la verdad, ante lo que el canciller le respondió: "La religión judía no jura. Respeteme señorita", y mientras en la sala se encendían los murmullos se escuchó a alguien que, en relación a Bullrich, decía: “Callate, provocadora”.
El canciller hizo un alegato de defensa del proyecto en el que sostuvo que "este memorándum es un documento político que manifiesta la volunta de esclarecer", y luego llegó el turno de darles la palabra a los diputados.
"A diferencia del Gobierno de la Unión Cívica Radical no hemos negociado ningún acuerdo comercial. Jamás hemos intentado venderle cereales a Irán; jamás lo hice, jamás lo hemos hechos y jamás lo haremos, nuestro compromiso es con la Justicia", fue una de las primeras chicanas del canciller, y fue en respuesta a los cuestionamientos que le hacía el diputado radical Ricardo Gil Lavedra.
El radical también lo interrogó acerca de la venta de reactores nucleares a Irán en el 2008, una información que si bien figuraba en la página web oficial de la Cancillería, Timerman desmintió, asegurando que esto no era así e ironizando con que “todos cometemos errores”.
Más adelante, el canciller también tuvo un cruce con Elisa Carrió (CC), quien le recordó el “pasado de amistad, cariño y militancia" que supieron tener, y remató asegurando: "Los dos sabemos que somos profundamente creyentes, yo soy judía espiritual. Le quiero decir que yo siento que usted me ha entregado a mí, ha entregado al pueblo hebreo y ha entregado al pueblo argentino. Yo, en su lugar hubiera renunciado antes de firmar esta vergüenza", en referencia al memorándum que se debate.
También con Federico Pinedo (Pro) tuvo el canciller un cruce excedido de palabras, cuando el macrista le preguntó si había sido "una exigencia de Irán" firmar el acuerdo para el esclarecimiento del atentado contra la AMIA el Día Internacional del Holocausto. "No se lo voy a permitir, le pido que retire sus palabras", reaccionó gritando el canciller, que calificó de un "golpe bajo" la pregunta.
"No esperaba de usted un golpe tan bajo, no pensé que iba a llegar tan bajo, le pido por favor que retire sus palabras", reclamó Timerman, y agregó: "Retire sus palabras, que yo acepto una imposición del gobierno iraní, no se lo voy a permitir... ¡Me voy a quedar hasta las 2, hasta que retire sus palabras!".
Con esta situación de tensión se desarrolló una reunión en la que, incluso, no faltaron los incidentes cuando exponía el oficialista Agustín Rossi, del Frente para la Victoria. Mientras Rossi exponía, la diputada del Pro Laura Alonso se incorporó y comenzó a increpar a Andrés Cuervo Larroque, también del Frente para la Victoria. “Parate, cagón”, reclamaba Alonso, mientras que Larroque, de espaldas a ella, la evitaba.
Aparentemente, la reacción de Alonso se debió a que Larroque le gritaba “attorranta”. Le pedí tres veces que me lo dijera parado, mirándome a la cara y con micrófono abierto. Le dije cobarde. Le volví a decir que se parara y le dije cagón", relató Alonso. Según explicó la diputada, Larroque habría comenzado a insultarla porque ella reclamaba el final de la exposición de Rossi, pues se le había terminado el tiempo.
Por supuesto que varios fueron los diputados que resultaron testigos directos, tanto de las palabras de Larroque como de la respuesta de Alonso, por lo que mañana se va a plantear una cuestión de privilegio para que el hecho se exponga en el recinto y quede constancia de la agresión.
Mañana, la Cámara de Diputados del Congreso debe tratar el proyecto de memorándum de entendimiento entre Irán y Argentina, y aparentemente el oficialismo no tendría dificultades en obtener la aprobación, pero para ello debe lograr el quórum, que era la estrategia final a la que recurrió la oposición para impedir el debate.
Sin embargo, el mínimo de legisladores necesarios para comenzar la sesión estaría garantizado, con lo que el Gobierno nacional ya tendría asegurado el visto bueno para citar a declarar a ciudadanos iraníes, pero en su tierra.

