Confesión de parte: el Gobierno admite que peligra el inicio de clases
La reunión formal es hoy temprano -a las 8,30- en la Subsecretaría de Trabajo. Allí el Gobierno debe presentar una nueva oferta de aumento salarial para los docentes. Pero no será el último paso. De hecho, ni siquiera pudieron asegurar ayer que cumplirán con la formalidad de presentarse en la audiencia y, en cambio, seguir dilatando los tiempos.
En el Gobierno especulan con los tiempos: los docentes de primaria se reincorporan el viernes y recién allí podrán comenzar a debatir alguna propuesta. Por eso dilatan la negociación.
O sea, la especulación de los miembros paritarios es clara: aseguran que el Sute necesita llevar la propuesta de aumento a las escuelas para que se debata. Y recién el próximo viernes retoman las actividades los docentes del nivel primario, por lo que desde ese día o el lunes siguiente podrían estar en condiciones de hacer los plenarios para debatir. Hasta que llegue ese momento, "todo es pirotecnia".
Sin embargo, en el Ejecutivo abren el paraguas y admiten que el inicio de clases podría ser similar al del año pasado: con un paro. "El inicio de clases no está garantizado, pero no está garantizado en todo el país", se sinceró el ministro de Gobierno Félix González. En ese sentido aseguró que prefieren tener un comienzo de año complicado antes que se suspendan las clases en octubre "porque no hay para pagar los sueldos".
Por las dudas, el gobernador Francisco Pérez buscó sacar de la negociación al gremio más combativo: ATE. Fue Pérez quien dijo que ATE no tiene 2 mil afiliados entre los docentes, sino que tiene unos 200. Así, aseguran, no tiene derecho a sentarse en la negociación salarial de los docentes.
Tiempistas
La clave de la negociación son los tiempos. Y no sólo de los docentes. Es que la estrategia elegida este año es tratar de otorgar aumentos salariales similares (en porcentajes) a todos los gremios. Y por eso las negociaciones se superponen. Claro que son realidades políticas distintas: mientras el Sute tiende a negociar de manera más flexible por su identificación política con el Gobierno nacional (y por transición el local) otros como ATE están en veredas opuestas.
La interpretación del Gobierno es que los "poderes" se deben a la posibilidad de presión por el tipo de trabajo. "Los únicos que tienen ese poder de extorsión son los de la salud por los hospitales. No queremos paros de 60 días como ya hubo", dijo González.
Aguantar, esa es la idea
Las paritarias fue uno de los temas centrales de la reunión de gabinete realizada ayer en el cuarto piso de Casa de Gobierno. Allí acordaron mantener la estrategia de centrar todo en la comisión paritaria comandada por Mauricio Guzmán para descomprimir a los ministros; todo luego de que los funcionarios políticos cobraran su primer sueldo con suculentos aumentos gracias al pago de la antigüedad y esperan por su segundo incremento del año en paritarias. Ese argumento es el que explotarán los gremios duros para "escrachar" a los funcionarios.