ver más

Los empresarios, la plata y la reunión que no fue

Luego del cruce entre Alfredo Cornejo y los empresarios en el día de ayer, donde se coincidió en que hace falta “coraje” para salir del atolladero financiero mendocino, el Ministerio de Hacienda programó una reunión que finalmente se suspendió. Cuáles son los problemas que enfrenta la provincia y por qué urge resolverlos.

El puntapié inicial lo dio cuando les pidió “coraje” a los empresarios a efectos de “auditar los gastos y las cuentas de la provincia”. Con elocuente preocupación, el intendente de Godoy Cruz trazó un panorama sombrío respecto de los números públicos y aseguró que “la dirigencia empresarial ya debería haber tenido una reunión con el gobernador”.

Ni lerdos ni perezosos, relevantes empresarios locales recogieron el guante y salieron a responder la afrenta de Cornejo. Uno de ellos fue el presidente de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), Daniel Ariosto: "El coraje de los empresarios es sobrevivir en un momento en que tenemos una fuerte presión impositiva, en que estamos dentro de un cepo cambiario, en que estamos dentro de un escenario político confuso, en que nos falta material e insumos importados, todo por decisiones del Ejecutivo nacional y, por tanto, falta materia prima para hacer funcionar las máquinas, entre tantas otras cuestiones".

Acto seguido, desde el Ministerio de Hacienda de Mendoza se pergeñó una reunión con algunos de los referentes de las cámaras empresarias locales. ¿Cómo desoír la queja de tantos hombres de negocios?

Todo se planificó con detalle y puntillosidad. Se llamó a uno por uno y se acordó que sería hoy martes a las 10 de la mañana junto al titular de Hacienda, Marcelo Costa a efectos de discutir sobre el presupuesto provincial. Pero algo falló…

En cuanto el periodismo se enteró de lo ocurrido se decidió dejar de lado todos los planes oficiales. “¿Qué? Eh… No… no está prevista ninguna reunión con empresarios para mañana”, dijo Costa a MDZ en la noche del lunes. Ya empezaba a asomar una suerte de incomodidad oficial por la filtración a la prensa.

Ipso facto, se decidió levantar el encuentro. Sin embargo, las preguntas quedaron flotando en el aire: ¿Qué tienen para reclamar los empresarios al gobierno? ¿Qué deberían decir? ¿Hay algo para cuestionar en concreto?


Hay tres tópicos sobre los cuales debería ponerse el foco. No se trata de valoraciones ni de relato, sino de crudos y fríos números. Son cifras que desnudan el estado de situación de las cuentas públicas mendocinas y que surgen de varios estudios comparativos de la última década.

1) El Estado mendocino es cada vez más voluminoso respecto de la riqueza que se genera. En apenas nueve años, esa proporción pasó del 11% al 21%. del producto bruto geográfico. Esto es casi el doble.

2) En esta década, mientras los recursos se multiplicaron por 8,5 los costos crecieron más que los recursos: el gasto corriente creció 9,3 veces; el gasto por personal 10, 9; y los bienes corrientes 6,1. Si en una década los gastos crecen más que los ingresos el resultado es bastante obvio, hay déficit y endeudamiento. Esto es lo que le está pasando en Mendoza.

Un dato poco analizado es que dentro del crecimiento de los gastos, los que menos crecen son los bienes corrientes, medicamentos, combustibles y otros insumos básicos para el funcionamiento del Estado. No deberían causar sorpresa entonces todas las dificultades que padecen a diario las dependencias públicas en sus prestaciones mínimas.

3) Se deterioraron las inversiones: las erogaciones de capital, que venían siendo el 11% de los gastos totales, ahora son apenas el 6%.

Como puede verse, el cuadro es preocupante. Pasada una década y dos gobiernos y medio, hay más gastos —sobre todo en personal—, menos ingresos y déficit fiscal. Las inversiones públicas son cada vez menos y las partidas para los bienes indispensables para el funcionamiento del Estado cada vez más escuetas. Si se tratara de una organización privada, sería la radiografía de una empresa camino a la quiebra.

¿Serían estos datos lo que querían transmitir los empresarios locales a Costa? ¿Se animarían a hacerlo? ¿Lo harán eventualmente en un futuro si se reprograma el encuentro?

Aún es prematuro aventurar qué sucederá en el corto plazo, aunque es más que probable que, más temprano que tarde, se haga el encuentro de marras. Por lo que pudo saber este diario, la voluntad empresaria aún está en pie; los funcionarios de turno tampoco se han echado atrás.

Solo será cuestión de poder coordinar, animarse y pensar en lo que necesita Mendoza para avanzar y crecer.