El kilómetro recorrido, el gran "secreto" del aumento del transporte público
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Costo kilómetro recorrido. |
La confirmación llegó a modo de señal negativa y el Gobierno la recibió cuando escuchó al ministro del Interior y ahora a cargo del área de Transporte, Florencio Randazzo que a partir del año que viene se cortarán los subsidios para sostener el servicio de colectivos en las provincias.
Pero el problema ya estaba instalado antes de ese anuncio. La confirmación del aumento del pasaje a 2,10 pesos en el servicio urbano equivalente al 50 por ciento y un incremento del 39 por ciento para el servicio mediana y larga distancia generó una tensión social pero también dentro del sector empresarial.
La desigualdad entre los porcentajes de los aumentos puso de los pelos a empresarios del interior de la provincia. Tanto que han reclamado que ese incremento debería ser parejo para unos y otros. Es decir, 50 o 39 por ciento para todos. Los disconformes dueños de los micros que transitan fuera del Gran Mendoza reclamaron que un 39 por ciento para luego sobre fin de año volver a ajustar la tarifa.
El malestar llega a un punto que, en silencio, esperan que prosperen las intenciones de los planteos judiciales contra la medida impulsada por organizaciones civiles como Protectora.
El reclamo se basa en que la inflación sobre los costos afectó a todo el sector. Pero hay algo más que juega a favor de los dueños de los micros urbanos en detrimento de sus colegas, interurbanos y larga distancia: el valor del precio del kilómetro recorrido que reciben las empresas del Gran Mendoza.
El incremento en ese rubro es del 50 por ciento de acuerdo a lo establecido por el decreto del gobernador. En promedio pasó de 6,80 pesos a 10,70 pesos por kilómetro recorrido. Entonces, aparentemente y de acuerdo lo que advierten los mismos dueños de los micros rurales, el sector del transporte urbano ha sido beneficiado por partida doble.
Esta situación de presión interna se concatena con el mal humor social que origina el aumento del pasaje y si a eso le sumamos el anuncio de Randazzo de cortar los subsidios entonces el plato amargo para Paco está servido y caliente.

