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El fraude del chivo: descubren una estafa con el "asado más grande del mundo"

La Municipalidad de Malargüe compró más de 1000 chivos para batir un récord mundial a una empresa que en realidad se dedica a fabricar cerámicos. Se usaron facturas falsas y le pagaron a un malargüino dedicado al negocio de la ganadería. Curiosidades de una estafa pueblerina.
Los chivos de Malargüe son famosos, ahora también por los fraudes.
Los chivos de Malargüe son famosos, ahora también por los fraudes.

Es la estafa de la Fiesta del Chivo y no por la novela de Mario Vargas Llosa, sino por la celebración realizada cada año en Malargüe y en la cual se descubrió un hecho de corrupción que agrupa todas las tradiciones del lugar: chivitos, asado y amigos en el poder.

La historia se remonta a la Fiesta Nacional del Chivo realizada en el 2010, donde la Municipalidad de Malargüe, conducida por Juan Agulles, buscó batir un récord mundial y compró 1011 chivitos a una empresa. Pero todo era trucho: la empresa se dedicaba a fabricar cerámicos, se usaron facturas falsas y quien cobró los 130 mil pesos del contrato fraudulento es un empresario que ya había participado de otros emprendimientos ganaderos relacionados con la Municipalidad. Lo importante para los adoradores de la gastronomía sureña: los chivos estuvieron y fueron asados a punto.  Sin embargo algunos aún deberán regurgitar aquella fiesta, pues tres funcionarios municipales deberán pagar multas de 5 mil pesos.

La estafa del chivo

El hecho generó un escandalete en 2010, pero por la mayoría justicialista en el Concejo Deliberante no se aprobó la actuación de una comisión investigadora. El tema siguió igualmente y el Tribunal de Cuentas determinó que todo el proceso fue irregular.
Resulta que en enero del 2010 se hizo la Fiesta Nacional del Chivo y provincial del Cordero. Para batir el récord de cada año, la Municipalidad ordenó comprar 1011 chivitos que serían asados al mismo tiempo, previo carneo en el matadero y frigorífico municipal.

Como se trata de la administración pública, había que hacer una licitación, que se cayó rápidamente por falta de oferentes. Entonces la alternativa era la compra directa. En ese proceso se presentaron 3 empresas y gano “Grupo Pietrabella SRL,  a quien se le pagarían 131.824 pesos. El problema es que Pietrabella no tiene nada que ver con el mundo de la ganadería y menos con lo gastronómico, pues se dedica a la fabricación de cerámicas.

La denuncia fue presentada y todos se olvidaron del tema. Pero la historia sigue. No sólo la empresa Pietrabella  no tiene nada que ver con la ganadería, sino que la Municipalidad de Malargüe pagó usando facturas falsas y a una persona que no tenía nada que ver con la supuesta ganadora de la licitación.

Quien cobró el contrato es Oscar Edgardo López. El empresario sólo dijo oralmente que era representante de la empresa. Sin embargo la municipalidad le pagó. Oscar Edgardo López es malargüino y ha formado parte de otros emprendimientos relacionados con los chivitos y el matadero municipal. Según consta en los registros oficiales, fue parte de la empresa Malar Cap SRL, que tenía entre sus objetivos la comercialización de carnes y productos relacionados con la ganadería. Malar Cap tuvo relación con el matadero municipal, pero ahora dejó de funcionar. Según aseguran en Malargüe, esa empresa yLópez  también tuvieron alguna relación con José Muñoz, ex encargado del Frigorífico Municipal, y también con Andrés Quevedo, actual director del lugar.  Cuando el tema salió parcialmente a la luz en 2010, el intendente Agulles defendió el accionar de los funcionarios y dijo que todo había sido según la ley.

El Tribunal de Cuentas puntualizó algunas de las irregularidades a través del fallo 15.860. “En el proceso de contratación no se cumplió con un control elemental, cual es el de constatar la representación que invoca el oferente. En el caso concreto, la representación por el Sr. Oscar Edgardo López del Gruppo Pietrabella S.R.L.  La Orden de Compra, el Volante de Liquidación y la Orden de Pago  fueron emitidas a nombre de Gruppo Pietrabella S.R.L., en tanto que los cheques fueron emitidos a nombre de “Gruppo Pietrabella S.R.L y/o López Oscar”. No se acreditó la representación del Sr. Oscar Edgardo López al momento de efectuársele el pago en la Tesorería del Municipio”, explican. Pero hay más. La factura usada era falsa.  “Nótese que se ha tratado de una factura falsa, hecho del que hay constancia en el Expediente. A fs. 359 se encuentra la factura Nº 1060 con membrete del supuesto proveedor y a fs. 423 la verdadera factura que se corresponde con el Nº 1060, cuyo detalle no se refiere a la venta de chivos”, explican.

El no de la empresa y la sanción corta a los funcionarios

El escándalo rozó el papelón cuando desde la misma empresa dijeron por teléfono a los investigadores del Tribunal que no conocían el tema, cuestión que también fue comunicada a la Municipalidad antes de que pagaran el contrato. “De la consulta telefónica efectuada a Pietrabella S.R.L., el Sr. Joaquín Grondona, directivo de dicha firma, manifestó que la empresa nunca realizó la venta de los animales en cuestión y tampoco se había presentado en una licitación similar con la Municipalidad de Malargüe. Esto también fue comunicado por Grondona a la Comuna al momento de recibir por parte de ésta la comunicación de la adjudicación de la licitación”, explican desde el Tribunal de cuentas.

El Tribunal envió las actuaciones a Fiscalía de Estado, a la AFIP y a Rentas para que investiguen. La maniobra irregular involucró el pago de más de 130 mil pesos, pero por ahora la única sanción es por 15 mil. El Tribunal multó a 3 funcionarios por la maniobra y la falta de control. Se trata de Jorge De Angeli, Darío Sebastián Sáez y Héctor Riquelme, quienes deberán pagar 5 mil pesos cada uno por autorizar el pago irregular.  Actualmente Sáez es secretario de Desarrollo Económico y Hacienda, mientras que Riquelme es tesorero de la municipalidad.