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El aumento del boleto: claves de una negociación que dejó afuera a los usuarios

El aumento de la tarifa del servicio de Transporte no contó con la mediación de los usuarios, pues en Mendoza no hay organismo regulador, como sí hay en otros servicios públicos. Los empresarios festejan porque seguirán cobrando sin riesgo. Y el Gobierno alivia en parte las urgencias financieras. En el medio, no se resolvieron pequeños reclamos como la mejora en el sistema Red Bus.
El boleto mínimo mañana valdrá $2.10. Foto: Marcelo Ruiz/ MDZ
El boleto mínimo mañana valdrá $2.10. Foto: Marcelo Ruiz/ MDZ

El Gobernador Francisco Pérez conoce "el monstruo" desde adentro, pues tuvo a su cargo la política de transporte como ministro por casi cuatro años. Incluso tuvo recordadas escenas de peleas con los empresarios del sector. El aumento de la tarifa era una decisión tomada y, a esta altura, casi "madurada" socialmente. Pero en la decisión hay ganadores y perdedores plenos y un grupo que fue ignorado en el proceso: los usuarios. Y en este caso, se trata nada menos que del 30% de la población de Mendoza que depende de ese servicio público. 

Sin los usuarios. Todo cambio en los valores de un servicio presupone un proceso de negociación. En el caso del transporte público de pasajeros la negociación se llevó adelante con el Gobierno provincial, la Nación y las empresas. Pero le faltó una pata fundamental: los usuarios. Mendoza no tiene un ente de control del Transporte Público y el que tiene supuestamente ese rol, es el mismo que tiene a cargo el servicio, es decir el propio Estado. El Gobierno nunca hizo efectiva la creación del Ente de Control que debía concretar, a pesar de que en todos los Presupuestos se mencionan. Con la llegada de Francisco Pérez la Dirección de Vías y Medios de Transporte desapareció y pasó a ser Secretaría de Transporte, sin que apareciera el ente de control. Para tener un marco de comparación, en otros servicios públicos para retocar las tarifas se exigen estudios y hasta audiencias públicas.

Sin beneficios. El reclamo por aumentos de tarifa fue respondido. Pero hay reclamos de los usuarios que siguen sin tener respuesta. Así, por ejemplo, nunca se cumplió la promesa de mejorar el sistema de cargas de las tarjetas Red Bus para responder a la principal queja de los usuarios desde el año 2005. Tampoco se implementaron los promocionados sistemas de recarga virtual que se habían prometido.

Ganar ganar. El aumento llegó como un reclamo interno del Gobierno por problema financieros y también de manera indirecta por parte de los empresarios, que, como cada año, exigen actualizaciones de lo que cobran por kilómetro recorrido. De hecho el sistema está creado para que los empresarios tengan “riesgo cero”, pues sólo deben cumplir las frecuencias para facturar. El sistema de pago por kilómetro recorrido mejoró el servicio y también benefició a los mismos empresarios que durante la vigencia de la licitación anterior al 2005 habían dejado el servicio en pésimas condiciones. Son los mismos que recibieron beneficiosos planes de pago por las deudas que arrastraban con el Estado por la falta de pago de los impuestos.

Más dinero. A pesar del aumento de tarifas del 50% el Gobierno ya preparó el terreno por si hace falta un nuevo incremento. Y para evitar más costos políticos tiró la pelota hacia la Nación. Pero hay más. A pesar del aumento, los subsidios provinciales también crecerán. Este año estaba previsto pagar 234 millones de pesos, al menos según lo presupuestado. Luego ese fondo recibió un “recorte formal” por los ajustes, ahora el Gobierno oficializó que tiene previsto pagar 300 millones de pesos de las cuentas públicas para sostener el sistema.