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Los otros porqué de Intercontinental y Escorihuela como sedes de la Cumbre

Cuando se elige en dónde hacer un evento de las características que tuvo la Cumbre de Presidentes en Mendoza, tallan cuestiones satelitales, pero siempre, vinculadas al factor político reinante.

Dando por sentada, como primera opción, la buena calidad y lo atinado de la elección de la bodega Escorihuela Gascón y el Hotel Intercontinental como sedes de la Cumbre de Presidentes de Unasur y Mercosur, también es cierto conocer, como "otro por qué" que pudieron tener peso específico en la determinación.

Obviamente, a ninguna gestión política le daría mismo confiarle tamaña responsabilidad a un empresario A que a uno Z. Bueno, en el juego de las letras aquí las coincidencias llevaron a la K.

No puede decirse que la familia Catena sea, precisamente, parte de la maquinaria kirchnerista como sí podría decirse de un tío y un sobrino, los Garfunkel, de los cuales Rafael (el tío) es el socio prominente de la sociedad propietaria del Intercontinental y Matías (el sobrino) socio de Szpolski en el grupo de medios progobieno Veintitrés y hasta columnista de la revista del mismo nombre.

Sin embargo, la empresa Catena dio gestos que la diferencian de cabo a rabo del resto de las empresas vitivinícolas que no atraviesan un buen momento -por diferentes razones de las cuales hemos dado cuenta en MDZ en reiteradas notas- y eso muy probablemente si no los convirtió en un planeta del sistema K, por lo menos los transformó en un satélite bajo observación amistosa.

Con un mensaje fuerte y claro, la segunda bodega exportadora de la Argentina, que elabora y vende en todo el mundo vinos de media y alta gama, a los pocos días, consiguió una excepción en el plazo para liquidar en el país los dólares que obtienen por sus ventas al exterior.

Cristina recorre el hotel con Garfunkel en marzo del año pasado.


En cuanto al Hotel Intercontinental, Rafael Garfunkel recorrió, unos meses antes de su inauguración, uno por uno los pisos del edificio que se erige en Guaymallén. Acompañado por el apoderado del emprendimiento y el intendente de Guaymallén, el millonario simpatizante K fue dictando detalles a corregir y personalmente abrió las inmensas puertas del salón principal: "Aquí Néstor hará el Congreso del PJ".

- No van a durar mucho las alfombras con tanta gente aquí... -le dijeron.

- Es verdad. Se limpian, se cambian. No importa.- respondió.

La fecha del Congreso Nacional del PJ estaba fijada para el 15 de septiembre de 2010. El hotel, al que todavía, durante la recorrida del dueño, le faltaba completar muchos detalles de lujo, se apuraba por estar a punto.

Pero el ex presidente fue operado, las discusiones de aquella época con Hugo Moyano dilataron la fecha del Congreso y finalmente, todo se opacó con la muerte de Kirchner el 27 de octubre. Sin tanto ruido, la reunión se hizo en la Gral. Roca del ahora también fallecido rionegrino Carlos Soria.

Las alfombras aguantaron mucho más. Hasta ahora, en que fueron pisadas por presidentes de toda Sudamérica.

Lo mejor: ambos lugares estuvieron a la altura de las circunstancias.