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Palau descargó munición gruesa contra el INV y su pronóstico de cosecha
El presidente del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, Javier Palau, descargó su enojo contenido contra las recientes cifras divulgadas por el Instituto Nacional de Vitinicultura (INV) sobre su último pronóstico de cosecha. Exigió un “pronóstico de cosecha que sea real y creíble”. Dijo que hubo variedades de uvas productoras de grandes volúmenes que tuvieron una merma de casi “un 50 por ciento”.
La actual y reciente cosecha de uvas en la Zona Este de Mendoza es materia de quejas y lamentos y el principal tema de conversación en el tradicional Almuerzo de Fin de Cosecha que organiza el Centro de Viñateros y Bodegueros de la región.
Y también fue el principal eje de las palabras que ensayó desde el podio del suceso vinario en Junín el intendente departamental, Mario Abed: "Este año nos encontramos con cerca de un millón doscientos mil quintales menos que lo cosechado en 2011", enfatizó.
También argumentó sus dichos en lo observado por el Instituto Nacional de Vitinicultura (INV), representado en el almuerzo en la bodega Waliors SA, propiedad de la familia Orfila por su presidente Guillermo García: "Según el Instituto de Vitivinicultura llevamos a nuestras bodegas unos 800 mil quintales", marcó.
Traduciendo la cifra en términos económicos acotó: "Esto traducido a vino, haciéndo números redondos son unos cien millones de litros menos. Son, para mi departamento, Junín, unos doscientos millones de pesos menos. Si esto lo dividiéramos en 12 meses o en los 365 días del año, medianamente son unos 55 mil pesos menos que circulan en mi departamento".
Bodegueros del este apuntan contra el INV: “Queremos un pronóstico de cosecha creíble”
Javier Palau, presidente del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este criticó, como se esperaba, las cifras divulgadas por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) al mencionar el pronóstico de la cosecha de uvas 2012. “Queremos que el pronóstico sea una herramienta verdaderamente útil y creíble”, lanzó. Se quejó que algunas variedades de mayor producción en el este tuvieron una merma de casi un 50%.
Los recientes números divulgados desde el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) fueron puestos en duda por el combativo Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, entidad que celebró su décima edición del ya tradicional Almuerzo de Fin de Cosecha organizado en Junín.
Si bien reconoció que casi al final de la cosecha de uvas 2012 el INV ajustó su pronóstico de cosecha “acercándose a la realidad”, denunció que algunas variedades de mayor producción tuvieron una merma “de entre un 40 y un 50 por ciento”.
Citando en forma reiterada y notoria la marca “Tierras del Este”, Palau repasó que este año “la producción de uvas fue de seis millones setecientos mil quintales. Se elaboraron 350 millones de litros de vino y 175 millones de litros de mosto, que representan el 45 por ciento de uvas, el 40 por ciento de volumen de vinos y el 70 por ciento de volumen de mosto de la provincia de Mendoza. Quedando una marcada disminución en la participación provincial. Que en situaciones normales supera el 55 por ciento de las uvas y vinos”.
Prosiguiendo con un tono áspero, Palau, repitió “hemos tenido una marcada merma en la producción ya que por Tierras del Este, según datos del INV la disminución fue cercana a un 30 por ciento respecto al año 2011. Y decimos en promedio ya que algunas variedades de grandes volúmenes se vieron disminuidas entre un 40 y un 50 por ciento”, aclaró.
Y cargó: “No podemos dejar de mencionar las consecuencias que tuvo el pronóstico dado a conocer por el INV sobre los precios ofrecido en diciembre de 2011, cuando anunció un cinco por ciento de disminución para Mendoza a pesar de las advertencias respecto a que estábamos en presencia de una cosecha de bajísima producción”.
En tanto reconoció que “es cierto que ya avanzada la cosecha el pronóstico se acercó a la realidad revirtiendo las condiciones de mercado. Por eso es necesaria una revisión del sistema estadístico de estimación para que el pronóstico sea herramienta verdaderamente útil y creíble. Bajo estas condiciones la proyección de existencias vínicas al uno de junio de 2013 alcanzará un stock disponible de apenas de cuatro meses y medio de despacho”, anticipó.
Javier Palau, presidente del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este criticó, como se esperaba, las cifras divulgadas por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) al mencionar el pronóstico de la cosecha de uvas 2012. “Queremos que el pronóstico sea una herramienta verdaderamente útil y creíble”, lanzó. Se quejó que algunas variedades de mayor producción en el este tuvieron una merma de casi un 50%.
Los recientes números divulgados desde el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) fueron puestos en duda por el combativo Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, entidad que celebró su décima edición del ya tradicional Almuerzo de Fin de Cosecha organizado en Junín.
Si bien reconoció que casi al final de la cosecha de uvas 2012 el INV ajustó su pronóstico de cosecha “acercándose a la realidad”, denunció que algunas variedades de mayor producción tuvieron una merma “de entre un 40 y un 50 por ciento”.
Citando en forma reiterada y notoria la marca “Tierras del Este”, Palau repasó que este año “la producción de uvas fue de seis millones setecientos mil quintales. Se elaboraron 350 millones de litros de vino y 175 millones de litros de mosto, que representan el 45 por ciento de uvas, el 40 por ciento de volumen de vinos y el 70 por ciento de volumen de mosto de la provincia de Mendoza. Quedando una marcada disminución en la participación provincial. Que en situaciones normales supera el 55 por ciento de las uvas y vinos”.
Prosiguiendo con un tono áspero, Palau, repitió “hemos tenido una marcada merma en la producción ya que por Tierras del Este, según datos del INV la disminución fue cercana a un 30 por ciento respecto al año 2011. Y decimos en promedio ya que algunas variedades de grandes volúmenes se vieron disminuidas entre un 40 y un 50 por ciento”, aclaró.
Y cargó: “No podemos dejar de mencionar las consecuencias que tuvo el pronóstico dado a conocer por el INV sobre los precios ofrecido en diciembre de 2011, cuando anunció un cinco por ciento de disminución para Mendoza a pesar de las advertencias respecto a que estábamos en presencia de una cosecha de bajísima producción”.
En tanto reconoció que “es cierto que ya avanzada la cosecha el pronóstico se acercó a la realidad revirtiendo las condiciones de mercado. Por eso es necesaria una revisión del sistema estadístico de estimación para que el pronóstico sea herramienta verdaderamente útil y creíble. Bajo estas condiciones la proyección de existencias vínicas al uno de junio de 2013 alcanzará un stock disponible de apenas de cuatro meses y medio de despacho”, anticipó.