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Periodismo, militancia y la utopía de la verdad

Desde hace algunos años el periodismo y los medios están bajo cuestionamiento social y político. Una encuesta revela que la mayoría de los periodistas se sienten presionados y también han sido testigos de acciones poco éticas de otros colegas. ¿Existe el periodismo independiente? ¿Se puede "militar" a través del periodismo?

Construcción de la noticia. Propaganda. Operaciones. Militancia. Independencia. En los últimos años el rol de los medios y los periodistas tomaron otra perspectiva, principalmente por la tensión generada entre las empresas periodísticas y el Gobierno nacional. Ese debate tuvo como salida positiva el hecho de que se hayan caído algunos velos de santidad sobre los medios de comunicación.

Pero también es un debate con un alto grado de distorsión. Tanto, que hay periodistas que restringen el oficio sólo a la importancia de que haya conferencias de prensa, medios que utilizan valores del periodismo sólo como slogans y gobernantes que confunden propaganda con información oficial y su obligación de dar explicaciones sobre la realidad con dar discursos desde el atril.

Hay pocas cosas más aburridas que el periodismo de periodistas. Pero también es injusto no poner en primer plano la visión sobre quienes tienen como oficio construir el relato de la realidad que se vive cada día de la manera más cercana posible a lo que realmente pasa; más teniendo en cuenta que el próximo jueves es el día del periodista.

 

Lo que piensan los periodistas sobre los periodistas

El Foro de Periodismo Argentino realizó una encuesta nacional (difundida en septiembre del año pasado)  para tratar de reflejar el clima en el que trabajan los periodistas. El cuestionario lo respondieron casi 1000 personas de todo el país (sólo el 20 por ciento es asociado a Fopea) y hay datos sorprendentes y hasta contradictorios. La mayoría de los periodistas se sienten mal pagos, que realizan su trabajo con restricciones a la libertad, con poca capacitación y con condicionaminetos. Pero la misma mayoría se asegura estar orgulloso del trabajo que realiza. O hace falta una multitud de psicólogos para tratar a cada uno, o realmente hay vocación detrás de cada periodista.

Uno de los principales problemas que los trabajadores de prensa reflejan en la encuesta tiene que ver con los bajos salarios. Pero todo el resto de las respuestas apuntan a las dificultades para hacer “un mejor periodismo”. El 39% mencionó a la falta de rigor como un problema, así como la dependencia de la pauta oficial de los medios (38%).

Un dato llamativo es que el 91% de los encuestados mencionó que tuvo conocimiento de alguna actitud no ética de colegas. Es decir, todos reconocen problemas de fondo en el ejercicio del periodismo.

 

Los periodistas trabajan en una constante tensión entre  lo que descubren, lo que piensan, las presiones externas y también las presiones internas de los medios donde trabajan. Y esa puja se reflejó en el estudio encargado por Fopea. De los 1000 encuestados, el 58%  define al periodismo actual como "condicionado”.

En ese sentido, las presiones vienen de todos lados. “ El 42% de los periodistas afirma que en el medio donde trabaja hay libertad parcial para publicar todo tipo de noticias, y el 72% percibió influencia del departamento comercial en la sala de redacción. Entre ellos, el 45% afirma que dicha influencia ocurrió “algunas veces”, indican las conclusiones del estudio.

En una mirada hacia adentro, también hay autocrítica, pues el 83% aseguró que requiere mayor capacitación para realizar su trabajo. Para muchos, esa falta de preparación es un limitante.   

La utopía de la verdad

Una máxima de los últimos tiempos es mencionar como antonomasia a  medios y periodistas.

Se confunden visiones editoriales de las empresas, con la acción individual de quienes trabajan en ellos. Más allá de que puedan darse cuantiosos casos individuales de periodistas que se sientan plenamente identificados con el lugar donde trabajan, quien ha vivido dentro de una redacción sabe que el medio y los periodistas están en una constante tensión; en una permanente y sana tensión diría yo. Los intereses de las empresas y la de los periodistas no siempre confluyen y menos aún las formas de pensar. 

De la misma manera, hay quienes comparan, principalmente desde los gobiernos, al discurso periodístico con la propaganda. El problema de ese concepto  es que cuando les toca encarar o conducir algún medio, lo hacen desde esa base: la mera y simple propaganda, que nada cuestiona ni investiga. Como derivado de esa polémica está de moda otra figura: el llamado periodismo militante, donde se distorsiona, además del concepto de periodismo, una de las actividades más nobles que existe, como es la militancia política. ¿Puede alguien hacer realmente periodismo sólo recibiendo órdenes (de un Gobierno o una empresa) sin cuestionar o investigar? ¿Puede alguien considerarse militante solamente escribiendo crónicas en un medio? 

La noticia se construye, con puntos de vista, testimonios interesados, datos objetivos, un contexto, intereses cruzados y otros elementos. En ese sentido, el concepto de “verdad” es relativo, y de ese análisis se encargan semiólogos y críticos de la comunicación. Igualmente hay algo fuera de ese análisis, que tiene que ver con la motivación vocacional que a muchos periodistas lleva a elegir a ese oficio como medio para vivir. 

El motor que mueve a buena parte de los periodistas y que los diferencia de los meros relatores, es seguir esa utopía por contar la verdad en plena libertad, aunque nunca lo logren. La frase suena ingenua, parece estúpida en medio de la vorágine de operaciones diarias que cruzan a una noticia, pero es real.