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Otra oportunidad: no sancionaron a nadie por el Cadillacsgate, pero piden "no volverlo a hacer"

El Tribunal de Cuentas aceptó las explicaciones de los funcionarios que subsidiaron un recital privado de los Fabulosos Cadillacs, por el cual el estado pagó $315 mil. Sólo emitieron "recomendaciones" para que no usen contratos de locación para ese tipo de contratos.
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Fue un escándalo. Pero pasó el tiempo todo quedó en la nada, sin responsables ni culpas. La clave estuvo en encontrar argumentos. Finalmente el Tribunal de Cuentas eximió de cualquier culpa a los funcionarios que tuvieron participación en el cuestionado subsidio otorgado por la provincia para la realización de un recital privado de Los Fabulosos Cadillacs, en febrero del 2009.

El Gobierno le pagó 315 mil pesos a un particular para organizar el recital, en un evento en el que además se pagaba entrada. El Tribunal había armado una investigación particular por el tema. En el Fallo, explican que hubo algunas cosas a cuestionar, pero no culpan a nadie. Y, en otras palabras,le piden al Gobierno que no lo haga más. Es que según admiten en el documento, usaron una figura poco convencional para pagar el subsidio, como es un contrato de locación, y no habían explicado para qué se usaría el dinero. Sin embargo no hubo sanciones.

“Los responsables debían acreditar la prestación a favor de la Provincia, en virtud del pago efectuado del importe de $ 315.000,00, emergente del contrato de actuación artística celebrado”, explican en el Tribunal. Y parece que se dieron por satisfechos. Uno de los que dio explicaciones fue el contador General de la Provincia, que enmarcó el pago de ese subsidio como parte de las actividades de promoción en el marco de los festejos vendimiales, un argumento hasta ahora desconocido.

“Dicha contratación fue realizada por la Secretaría de Turismo como herramienta de fomento y promoción turística provincial ... teniendo en cuenta que la misma se realizó en el contexto de los festejos vendimiales año 2009, en beneficio de la comunidad mendocina y de los turistas concurrentes”, dice el escrito.

El funcionario dice que la contraprestación por ese pago fue la actuación de la banda. Pero nunca habla sobre un detalle: la actuación no fue gratuita para el público, sino que hubo una productora que cobró entrada y lucró con el recital. De hecho, el subsidio no fue pagado a la banda sino a la productora. “La única prestación a favor de la Provincia es la prevista en la cláusula primera del contrato de actuación artística que como Anexo forma parte integrante del Dcto Nº 230/09, o sea la actuación artística del contratado por la cual recibe la suma prevista en la cláusula segunda del contrato, no surgiendo otras prestaciones recíprocas entre las partes... prestaciones que ambas partes cumplieron”, aclara.

El escándalo se generó cuando se conoció, a través de MDZ, que el Gobierno había pagado 315 mil pesos para subsidiar un recital privado. Y para ello usó a una empresa intermediaria que tenía como responsable a un “prestanombre”, pues los verdaderos representantes eran otros. por el tema se inició una investigación judicial que tuvo bajo cuerda a varios funcionarios de primera línea del gobierno de Celso Jaque.

Los Cadillacs son una obra de arte

Los principales involucrados en el tema usaron argumentos distintos. Luis Böhm, quien era secretario de Turismo y firmó la contratación, argumentó que hizo todo a pedido de la gobernación. Pero además, justifica el pago del subsidio a través de un tercero, usando un artículo de la ley de contabilidad que autoriza las contrataciones directas para comprar obras de arte. “La Secretaría de Turismo fue puesta por decisión de la Gobernación para la contratación llevada a cabo a través del art. 29 ap. b inc. 12 de la Ley 3799”, dicen. El artículo en el que se basan autoriza la contratación directa “para adquirir, ejecutar, conservar o restaurar obras artísticas, científicas o técnicas que deban confiarse a empresas, personas o artistas especializados”.

Pero van más allá en sus argumentos. “La decisión política de contratar al grupo musical estuvo basada en: la pasión que representa esa banda musical para un segmento importante de la sociedad; Mendoza había sido elegida dentro del recorrido de la banda durante el mes de febrero; se benefició a la Provincia por contar con una entrada más barata en relación a otras Provincias”, dicen los funcionarios, entre otras cosas.

El Tribunal cuestionó sólo el uso de una locación de servicios para contratar a la banda, sin reparar en la solidez de los intermediaros o en el hecho de que se trató de un evento privado y no público.

Por eso, en el Fallo evitan sanciones, pero le piden que no lo vuelvan a hacer en carácter de recomendación. "Aconsejo que se instruya a las autoridades de la Secretaría de Turismo y al señor Contador General de la Provincia para que, en lo sucesivo, se verifique y demuestre en toda contratación de servicios mediante el régimen de la locación, el modo en que la prestación sirve al interés del Estado contratante, como así que se evite aplicar el régimen contractual locativo a las transferencias con finalidad de subsidio, por cuanto importa una utilización abusiva de las autorizaciones presupuestarias destinadas a los servicios", dice el encargado del juicio de cuentas.