Seguridad tiene casi $15 mil diarios para gastos reservados
Están a disposición, sin requisitos y sin necesidad de rendir cuentas. El Ministerio de Seguridad de la provincia tiene fondos reservados que sólo requieren un sí del ministro para ser liberados y cuyo monto global crece cada año. Durante el 2012 el ministro Carlos Aranda tiene casi 15 mil pesos diarios disponibles para gastar como fondos reservados. Por reglamentación, el Ministerio no tiene necesidad de justificar en detalle, y sólo presentan un balance de los gastos ante el presidente del Tribunal de Cuentas de la provincia.
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El destino de esos fondos es, según el espíritu de su creación, el financiamiento de recompensas y otras actividades que colaboren con la investigación de delitos. El principal uso es el pago de informantes de la policía; soplones, para quitar eufemismos. Incluso, explican, algunas veces es necesario pagar “cenas, entradas a boliches, transporte y hasta cabarets para ayudar a resolver un caso”. Claro que en el lado B de esa historia también existe la susceptibilidad de que la discreción autorizada del uso de ese dinero podría permitir que se desvíen fondos sin ningún control.
En total este año se presupuestaron 5,4 millones de pesos en fondos reservados, es decir 14.795 pesos por día. Pero el gran salto se produjo el año pasado, cuando se pasó de 2,4 millones a 5, justo en período electoral.
Poliladron
Desde que los fondos reservados existen, hubo discusiones internas sobre quién los maneja. Carlos Aranda, ministro de Seguridad, explicó que es él quien autoriza los gastos. Y que se pagan “contra resultados”. Es decir, si uno de los soplones otorga un dato, se paga cuando se verificó que la información sirve.
En esos "servicios" informales no hay montos fijos. El precio también se negocia y son los policías que tienen los contactos en la calle los que realizan esa tarea.
Esos contactos están “en la calle”. Y también, en muchos casos, están también en el ambiente delictivo. Según explican quienes hacen uso de esas herramientas, los resultados son positivos. “Se descubren delitos o se atrapan personas buscadas en base a los informantes. Luego se informa de manera general que fue parte de un operativo de rutina, pero la base muchas veces es este sistema”, explican.
Aranda asegura que esos recursos también se usan, por ejemplo, para el programa de testigos protegidos. “Muchas veces hay que alquilar una casa y no se puede poner a nombre de la persona y la alquila el Ministerio. El uso es variable y se va haciendo de acuerdo a la necesidad”, explicó el ministro.
Las rendiciones de cuentas también son secretas. En los fallos del Tribunal de Cuentas, que sí son públicos, sólo se explica que se presentó la rendición y que se aprobó.