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¿Estuvo Cristina a la altura de las expectativas generadas en torno a su discurso?

La Presidenta generó enorme expectativa y convocó a propios y ajenos. Sin embargo, llegado el momento su anuncio se limitó a la desclasificación de un documento que ya es público desde hace casi 20 años y a anunciar la creación de un hospital para veteranos de guerra.
Foto: Pachy Reynoso / MDZ
Foto: Pachy Reynoso / MDZ
La expectativa superó ampliamente al anuncio en sí. Cristina abusó una vez más de la "cadena nacional" para anunciar algo que ya había hecho público el pasado 25 de enero: la desclasificación del informe Rattenbach, un documento que fue publicado completo, a partir de 1983, en una docena de oportunidades.

¿Hubiera tenido la Presidenta la convocatoria que ostentó de haber anticipado ese hecho? El rostro de decepción de los referentes de la oposición responde a esa pregunta.

Es cierto que la mandataria también anunció que denunciará ante la ONU la creciente militarización de las Malvinas y la creación de un hospital que atenderá a ex combatientes.

Sin embargo, no se trata de nada novedoso: por un lado, el señalamiento ante la Naciones Unidas de la carrera armamentística británica es una reiteración a lo que ya viene haciendo el gobierno en ese foro internacional; por otra parte, ya existe un nosocomio en la zona de Quilmes que se ocupa de los ex soldados y que jamás ha convocado el interés del Gobierno.

Ello permite especular que el anuncio de la mandataria ha buscado tapar otras cuestiones de coyuntura que complican al discurso oficial, como la queja brasileña por las trabas a las importaciones, la misión del FMI que cuestionó —exigencia mediante— los índices del Indec y hasta la denuncia que pesa sobre su vice Amado Boudou sobre el uso de testaferros para controlar la ex firma Ciccone Calcográfica.

En la misma línea de presunción, cabe pensar que la creación de una comisión revisora del informe Rattenbach sea quizás un gesto intromisorio para armar una suerte de Nunca Más con aroma K.

Si así fuera, el oficialismo de turno insistiría en una escalada peligrosa que ya le ha costado seriedad al prólogo de la célebre obra de la Conadep y que se ha refrendado en la innecesaria creación de un instituto de revisionismo histórico a gusto y piacere de Casa de Gobierno.

No es poco.