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Los sobreprecios que el Estado paga por el gasoil justifican la "sintonía fina" contra YPF

En las licitaciones pagan más de un 20 por ciento de sobreprecios por comprar a granel y asegurarse el abastecimiento. En San Rafael, por ejemplo, pagarán 1 millón de pesos de más. Dicen que tiene que ver con la escasez y la concentración que hay en el mercado. La presión llegará desde los municipios

A cualquier mendocino un litro de gasoil convencional, si consigue, le cuesta menos de 5 pesos. Pero el Estado, particularmente los municipios, pagan mucho más y el precio ronda los 6 pesos. En Mendoza se pagan sobreprecios importantes por el combustible y los más afectados son las reparticiones públicas y quienes compran a granel.

Una de las razones de por qué se paga más caro es la concentración que tiene el negocio. Cuando el Estado licita para comprar grandes cantidades de combustible, son muy pocas las empresas que pueden garantizar la provisión. Y siempre recae en algún representante de YPF, que tiene amplias ventajas al tener todo el circuito productivo y comercial del rubro. Como es la única, puede poner el precio. La otra razón tiene que ver con la crisis de abastecimiento. Es decir, pagan más a cambio de garantizar que no tendrán problemas de abastecimiento. En la mirada inversa aparece que el desabastecimiento también es un buen negocio para algunas empresas.

Los intendentes se quejan y apuntan contra las petroleras, a la vez que hay quienes quieren incluir el tema en el reclamo a las petroleras que hicieron desde el Gobierno nacional y las provincias.

Un caso testigo

La lógica indica que al comprar más unidades el precio tiende a bajar. Pues en Mendoza no ocurre siempre. La Municipalidad de San Rafael tiene en proceso de licitación 1 millón de litros de gasoil para surtir a su parque móvil durante todo el año. El presupuesto destinado a ese fin es de 5.790.000 pesos. Es decir, pagan a 5,79 pesos cada litro de combustible, mientras que en las estaciones de servicio se consigue a un peso menos por litro. En un año, en San Rafael se pagará más de un millón de pesos por el sobreprecio del gasoil.

La diferencia llama la atención. Pero en la Municipalidad dicen estar acostumbrados y acusan ser rehenes de la falta de oferentes. "Hemos buscado la forma de abrir el juego, pero siempre pasa lo mismo. Sólo hay una empresa que puede proveer esa cantidad de combustible. El combustible a granel se paga mucho más caro por eso, porque el precio lo terminan poniendo ellos. Se presenta siempre la misma empresa", asegura Marcelo Gómez; director de Finanzas de la Municipalidad. “Se usan aproximadamente 20 mil litros de gasoil por semana. Ninguna estación de servicio puede proveerlo por una cuestión de cupo. No les alcanza el cupo que les asignan. No podemos arriesgarnos a quedarnos sin combustible o hacer que los camiones hagan cola en una estación todos los días”, grafica el funcionario.

El ejemplo se repite. El Estado paga entre 5 y 6 pesos el litro de gasoil. "Se paga más por la garantía de tener combustible"; explicó el responsable de transporte de un municipio del Gran Mendoza.

Lo curioso es que Mendoza es una de las principales provincias productoras de petróleo y también tiene una de las refinerías más grandes. Justamente la formación de precios tiene un nombre conocido en la provincia: YPF. En el Estado y los municipios explican que es la única empresa que se presenta a las grandes licitaciones (a través de sus distribuidores) porque también es la única que está en condiciones operativas de responder a esa demanda. Todo por razones obvias.

El año pasado el Gobierno de la provincia prometía que pediría a esa petrolera que baje los precios en la provincia. No sólo no ocurrió, sino que el propio estado paga más caro aún que los usuarios.

Según explicaron desde algunos municipios, ya se iniciaron gestiones para que el tema sea tratado a nivel nacional. Incluso quieren llegar a que sea el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien intervenga para frenar los sobreprecios.

Otros municipios optaron por buscar otra estrategia. Así, por ejemplo, Las Heras y Godoy Cruz apuntan a reconvertir el parque móvil para abandonar los combustibles líquidos y usar gas natural comprimido. En Junín dieron un paso más "verde" y comenzaron a hacer pruebas con biodiesel, con la asistencia de la Universidad Nacional de Cuyo.

Sintonía fina 

El Gobierno nacional -la presidenta más precisamente-, denunció públicamente que las petroleras venden con sobreprecios y que no reinvierten lo suficiente. Las provincias siguieron el mismo camino a través de un comunicado de la Ofephi y se espera que en los próximos días hagan público un informe donde dan cuenta de la caía en la producción, los problemas de abastecimiento y la falta de inversión.

El gobernador Francisco Pérez también dijo que aplicará "sintonía fina" con las empresas de Mendoza. Los que conocen el sector tienen expectativas sobre la profundidad que tendrá esa presión que prometen tener sobre las empresas. Particularmente apuntan al caso de YPF, con quien el Gobierno de Mendoza (en distintos períodos) ha tenido relaciones muy cercanas.