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Radiografía policial: violencia y denuncias de corrupción en el informe de la IGS

La Inspección General de Seguridad publicó su informe anual 2011. Hubo un fuerte aumento de los sumarios contra agentes penitenciarios. En la policía llama la atención la cantidad de casos de violencia intrafamiliar y la cantidad de investigaciones relacionadas con la corrupción.

Violencia hacia afuera, pero también dentro del hogar. Algunos hechos de corrupción y también abandono del trabajo. Las denuncias y sanciones contra policías y agentes penitenciarios aumentaron nuevamente respecto a años anteriores y en la lista hay datos que llaman la atención: en el caso de los policías, existen casi la misma cantidad de denuncias por apremios ilegales como por violencia intrafamiliar.

Tienen la seguridad y muchas veces la vida de las personas en sus manos y la mayoría de ellos tiene un arma que se las entrega el Estado. Por eso también tienen más control encima. La Inspección General de Seguridad es el organismo encargado de controlar a la policía y a los penitenciarios, luego de la reforma. En el informe anual correspondiente al 2011 otro de los datos que resalta es la cantidad de penitenciarios sumariados: se multiplicó por tres la cantidad de denuncias.

Los penitenciarios

La penitenciaría provincial volvió a ser noticia durante todo el 2011. Las crisis comenzaron a brotar y hubo denuncias de todo tipo. El año pasado comenzó con los videos grabados con un celular donde un grupo de agentes penitenciarios golpeaba y ultrajaba a un detenido. La noticia corrió rápido y fue escándalo nacional. La situación seguiría complicada hasta fin de año.
Los datos difundidos por la Inspección General de Seguridad dan cuenta de esa situación. Según las estadísticas, aumentaron fuertemente los sumarios contra los penitenciarios. De 18 realizados durante el 2010, el año pasado se hicieron 56 sumarios.

Extraoficialmente desde la IGS piensan que la situación puede ocurrir por varios factores. Uno, es la cantidad de agentes nuevos que se han incorporado, y otro la falta de capacitación. En realidad ambos se combinan. Es que los penitenciarios no se instruyen en el Instituto Universitario de Seguridad Pública y, al igual que los policías, en los últimos años se flexibilizaron los requisitos para ingresar.

El problema es que una vez ingresados, los agentes comienzan a trabajar bajo una enorme presión, física y psicológica. “Son jóvenes, sin experiencia y tienen que convivir todo el día dentro de una cárcel. Necesitan mucha preparación que hoy no se da”, explican.

De los sumarios concluidos entre los penitenciarios, en la Inspección recomendaron la cesantía de 19 agentes penitenciarios y la suspensión de 16. Otros 7 fueron arrestados.

Violencia y corrupción en la policía

Uno de los datos llamativos del informe está relacionado con la vida particular de los policías. Es que de algunas denuncias recibidas se interpreta que hay algunas veces la policía es violenta en el ejercicio de su trabajo, pero también en su casa. Así, hubo 54 denuncias por apremios ilegales, es decir por abusos de poder y uso de la fuerza de manera excesiva. Pero también se recibieron 42 denuncias por violencia intrafamiliar. Uno de los allegados al tema dijo que el dato es preocupante, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de personas que portan un arma.

Los casos de corrupción también son moneda corriente, aunque desde la policía minimizan la proporción de denuncias respecto a la cantidad de policías.

En total hubo durante 2011 67 denuncias donde hay corrupción de por medio. De ese total, 19 fueron por “cohecho”, es decir por pedir coimas. Por mal uso de los “cupos de recargo” y los servicios extraordinarios se sumaron 38 denuncias. Se trata de la caja que manejan las autoridades policiales para recargar los servicios de los oficiales y que, según las denuncias, muchas veces son usadas como premio y castigo y como sobresueldos encubiertos.

Muchas de esas investigaciones están en curso, pero hasta se mencionan autoridades que otorgan cupos de recargo a cambio de retornos de parte de los policías que los reciben. También se investigan 10 denuncias por irregularidades en el manejo de combustibles.

Otro dato sensible puertas adentro de las oficinas policiales es el trabajo del llamado "Departamento de Asuntos Internos". En total se sumaron 96 denuncias en las que se investig a policías o comisarías completas por distintas sospechas.

En cuanto a las sanciones, casi 250 policías recibieron fueron sumariados o parte de "informaciones sumarias". Las sanciones más graves las recibieron 19 policías que fueron cesanteados por distintos motivos y otros 67 fueron suspendidos.