Pérez tendría su presupuesto sin superpoderes y con menos endeudamiento
El cuarto piso de Casa de Gobierno se convirtió en un Bunker con papeles, planillas, calculadoras y sobre todo un menú de posibilidades para que el 2013 arranque con la ley de Presupuesto aprobada. El gobernador Francisco Pérez y el ministro de Hacienda Marcelo Costa evaluaban hasta última hora de ayer las opciones que tenían para lograr algún grado de consenso con la oposición y conseguir los votos necesarios para aprobarlo hoy en la Cámara de Diputados.
El proyecto tiene casi asegurada su aprobación “en general”. Pero el oficialismo no tienen los votos suficientes para que sea aprobado el endeudamiento propuesto en el Presupuesto y esa es una de las claves políticas del debate que arrancará hoy por la mañana en el recinto. Por eso analizan varias alternativas: ceder ante los pedidos de la oposición y reducir el déficit a la mitad (con los recortes correspondientes en el Presupuesto) o intentar alguna maniobra legislativa que les permita sortear los escollos. Es que para que sea aprobado el endeudamiento requieren el voto de dos tercios de ambas cámaras, algo que parece difícil (sobre todo en Diputados). Otra alternativa (difícil por el contexto) es presentar el pedido de autorización en una ley aparte.
El Gobierno busca que se apruebe un presupuesto de casi 26 mil millones de pesos. Para tener un parámetro de cómo aumentó el gasto público, el presupuesto del año 2003, es decir hace una década, fue de 2500 millones de pesos. Además, para el 2013 vuelven a pedir autorización para endeudarse en 1500 millones de pesos más, a lo que se le sumaría la deuda aprobada este año pero que no se usó (serían alrededor de 1200 millones de pesos) y la emisión de letras a rescatar durante el mismo año.
En una década el gasto público aumentó un 1000%. El Gobierno busca endeudarse en 1500 millones el año que viene y usar por completo los 1500 millones autorizados este año.
Cada bloque ya presentó su visión del proyecto, con pedidos de modificación. Los dos ejes centrales de esos cambios son cortar con los “superpoderes” que tiene el Gobernador para manejar discrecionalmente los recursos y, sobre todo, achicar el déficit y el endeudamiento.
Así como hubo mucho movimiento en el cuarto piso, también en distintos puntos de la provincia. “El presupuesto 2012 se acordó en un hotel y entre el presidente de la UCR y el Vicegobernador, todo fuera de los canales institucionales. No sería extraño que esté ocurriendo lo mismo”, dijo un legislador enojado con el contexto de “negociación” entre el oficialismo y la oposición. Es que, aseguran, gran parte de la búsqueda de acuerdos no tiene tanto que ver con la técnica presupuestaria, sino con las negociaciones y conveniencias políticas.
"El año pasado el Presupuesto se acordó en un hotel, no en la Legislatura. Puede estar ocurriendo lo mismo", dijo un legislador.
Las estrategias
Además del proyecto oficial, en el despacho de Pérez estaban las propuestas presentada por el bloque oficial de la UCR, otra redactada por el bloque formado por Liliana Vietti y Teresa Maza, y también el punteo de siete páginas enviado por el Partido Demócrata. El que más “gustó” en el oficialismo es el de las radicales díscolas, aunque en sí las tres tienen muchos puntos en común. Vietti propone equilibrar el presupuesto (o reducir lo máximo que se pueda el déficit) y achicar la autorización para endeudarse en un monto que alcance para cubrir la amortización de la deuda, es decir cerca de 600 millones de pesos. El PD también apunta a que la autorización para endeudarse sea de hasta 750 millones de pesos y que ese dinero tenga como destino la obra pública.
La oposición pide reducir la autorización para endeudarse a la mitad y apuntar a un Presupuesto equilibrado. El Gobierno dice que así podría haber recortes en servicios. Igual, negocian.
En el Ejecutivo hacia afuera se muestran duros a los cambios. Y aseguran que cada centavo que se mueva del proyecto de Presupuesto, implica un recorte “no en los gastos sino en los servicios para los mendocinos”, mientras que remarcan que “es el plan de un gobierno”. Con esos argumentos buscan sostener lo más que puedan el proyecto. Sin embargo no descartan revisar la ingeniería presupuestaria para lograr acuerdos.
Igualmente también hay una salida posible, aunque más costosa para la vida política interna de la Legislatura. Esa vía tiene que ver con la aprobación en diputados en general y luego realizar algunas “picardías” políticas para zafar de los dos tercios necesarios para aprobar el endeudamiento. Una de esas formas es que la votación en particular “se realice a libro cerrado” y en bloque, dejando pasar todo. La otra es aprobarla con los cambios propuestos por la oposición, incluso en el artículo 70. Pero una vez elevada al Senado, volver a modificar el proyecto y que en una “segunda vuelta” sea ratificado por mayoría simple. El PJ ya usó esas estrategias durante la gestión de Celso Jaque y consiguió aprobar los presupuestos, con denuncias judiciales de por medio incluidas. “No queremos hacer nada que genere más ruido”, dijo un legislador.
Durante la gestión anterior se usaron varias "picardías" para aprobar los presupuestos sin las mayorías especiales. No descartan usar las mismas técnicas políticas ahora.
Chau superpoderes
Esta vez parece que no pasarán. El bloque de la UCR disidente y el PD apuntan a recortarle al Gobernador los “superpoderes” que tiene para reasignar partidas y limitar la discrecionalidad en el uso de los recursos. “Hemos propuesto que la Legislatura recupere su rol institucional de control. Por eso queremos que tenga menos discrecionalidad y que pida autorización legislativa para lo que corresponde, como la reasignación de partidas”, explicó Liliana Vietti. Desde el PD coincidieron. “Queremos que el Gobernador no tenga superpoderes para manejar los recursos”, dijo Aníbal Ríos.
El Gobernador quiere retener los superpoderes para reasignar partidas de manera discrecional. Parte de la oposición busca frenarlo.
En el Presupuesto del 2012 esas facultades quedaron fijas y Pérez hizo uso de ellas reasignando partidas sin que sea necesario una autorización de la Legislatura.
El bloque radical disidente va a acompañar en general el proyecto. “Creemos que la provincia tiene que tener su Presupuesto. Nosotros hemos planteado nuestro punto de vista en las comisiones y esperamos ser escuchados. El bloque radical que responde a Alfredo Cornejo no participó de ninguna reunión institucional y en vez de ir donde corresponde habla de ‘negociar’ el Presupuesto. Por actitudes como esa es que nos fuimos”, dijo Vietti, volviendo a recordar las diferencias internas de la UCR.
Los números
El Gobierno pautó un gasto de casi 26 mi millones de pesos. En 2003 el Presupuesto fue de 2500 millones. Es decir en una década el gasto e inversión del Estado aumentaron un 1000 por ciento.
El artículo 70 es una de las claves, pues es allí donde el Gobierno vuelve a pedir autorización para endeudarse por 1500 millones de pesos. Si es mucho, poco, imprescindible o no, lo sabe sólo el Gobierno: hasta que no cierre el año no se conocerá en detalle cuánto será el rojo del 2012 y sobre todo cuán ordenadas están las cuentas. Es que, explican los técnicos, es frecuente que para salir de apuros y financiar distintas actividades se usen los recursos de la “cuenta unificada”, dinero que luego hay que reponer para cubrir los destinos originales de esa plata. El otro número a tener en cuenta es la deuda flotante que se transfiera de un año a otro.
Durante el 2012 hubo un factor importante que ayudó a amenguar la crisis: la recaudación de Ingresos Brutos subió más del 70% debido al aumento que se aplicó. El año que viene no esperan un incremento tan significativo.
La sesión de Diputados está convocada a las 9 de la mañana. Pero todos descartan que la primera decisión será llamar a un largo cuarto intermedio para seguir negociando y tratar de llegar a un acuerdo. Pérez espera como regalo de navidad, la aprobación de su "plan de gobierno" para el 2013.


