Laura Muñoz, el juez Lijo y el apriete por la computadora
Laura Muñoz además de haber denunciado que su ex marido, Alejandro Vandenbroele, era testaferro de Amado Boudou -dato que inició la causa de la ex Ciccone-, también enfrentó al juez federal que lleva adelante la causa.
Luego de opinar sobre el fallo de la Justicia contra la nulidad solicitada por la defensa de Boudou, la mendocina recordó la mala experiencia con el magistrado.
Muñóz relató a MDZ cómo tuvo que hacer que para recuperar su computadora que había sido secuestrada por el juzgado. La mujer recordó que tuvo que advertirle al mismo juez Ariel Lijo que iba a iniciar una colecta a través de los medios para comprarle un dispositivo de almacenamiento para que lograran peritar su computadora y de este modo recoger información cara para la polémica causa.
"Cuando vino el allanamiento en mi casa la Justicia se llevó algunas pertenencias mías y entre ellas mi computadora, que es la única que yo tengo", inició el relato. Y agregó: "Soy una persona con un nivel económico hoy en día muy bajo. O sea que no tengo la posibilidad de comprarme ninguna otra computadora ni nada".
Rememoró que "ellos me dijeron que la iban a tener 15 días, que la iban a peritar y que luego me la iban a devolver. Fueron pasando los meses y no me la devolvían y por eso empecé a llamar al juzgado sin tener una respuesta. En realidad porque yo la necesitaba para trabajar y mis hijos para estudiar. Era una cuestión de necesidad".
Después de seis meses la encargada del juzgado de Lijo le dijo que "a la computadora nunca la iban a peritar y que estaban en un depósito de Gendarmería guardada porque la Justicia Federal no contaba con el dinero para comprar el dispositivo de almacenamiento para extraer la información que necesitaban revisar".
Fue entonces que manifestó su profunda duda por el trabajo que se realiza en el tribunal que el magistrado preside: "Ahí fue que el comentario no me cayó muy bien, le dije que era una barbaridad y empezó un cruce muy duro para que me devolvieran algo que era mío. Eso no lo tendría que haber hecho pero fue necesario. Hice un sinnúmero de llamadas, envié muchos faxes hasta que me repitieron otra vez que nunca me iban a poder dar respuesta porque no la iban a poder peritar por la falta del dispositivo por lo cual les dije que me parecía un horror porque la Justicia no sabía lo que había ahí ya que podían encontrar información muy importante para la causa".
Por ese motivo Muñoz contó la original e incidental idea que se le ocurrió para que le devolvieran su computadora: "Les dije que eso me daba la pauta que no estaban investigando nada. Entonces les comenté que me daba tanta lástima lo que le pasaba a la Justicia que les ofrecí que iba a ir a los medios para iniciar una colecta para comprar el dichoso dispositivo de almacenamiento. Y que iba a empezar con Radio Mitre, con Chiche Gelblung, porque era el programa con mayor audiencia y por lo tanto íbamos a tener más posibilidades de poder juntar dinero para comprar el dispositivo".
Reviviendo y con algo de humor continuó su relato: "No digo que haga mal su función, pero el trato que yo tuve en el juzgado de Lijo por mi computadora me parece que no corresponde. A las dos horas me dijeron que no hiciera nada porque ya me iban a devolver todo. Eso fue horror por dos cosas. Una porque si no hubiera tenido la valentía de enfrentarme a un juez federal nunca hubiera tenido resultado con mi reclamo. Y por otra porque ahí me di cuenta de cómo se maneja la información en una investigación. Ellos se dan el lujo de perder información súper valiosa por el simple hecho de decir que tienen plata para comprar un dispositivo. Es una barbaridad. Por eso se solucionó la situación de esa manera".