Gran expectativa por el futuro de Venezuela en el cierre de las urnas
La masiva votación ocurrió con normalidad; participó más del 77% de los electores; el presidente Hugo Chávez se enfrenta con el joven candidato Henrique Capriles; toda América latina en vilo.
Más de 18 millones de venezolanos definen hoy el futuro de su país en la elección presidencial que enfrenta a Hugo Chávez con el joven Henrique Capriles, que impulsa el cambio del modelo socialista sostenido por el actual presidente durante los últimos 14 años.
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A las 18 hora local, llegado el momento del cierre de urnas, se había registrado una masiva afluencia en los 13.800 centros electorales del país, que permanecen abiertos hasta que no queden electores en las colas.
Según datos extraoficiales, ha habido una participación entre 77 y 80% de los electores inscritos en el CNE, según informó Eugenio Martínez, desde el ente comicial.
"Hay una masiva participación", informó la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, precisando que la jornada se desarrolla sin incidentes.
Los aspirantes a la presidencia ya emitieron su voto y dialogaron con la prensa. Ambos pidieron esperar a que se conozcan los resultados, celebraron la gran afluencia en la votación y admitieron que reconocerían una victoria de su oponente.
"Reconoceremos los resultados sean cuales fueren", dijo Chávez, al tiempo que pidió que la jornada finalice "en paz".
Por su parte, Capriles se mostró optimista y pidió que los resultados se conozcan con rapidez. "Una vez cerrado el proceso, en un par de horas deberíamos tener el resultado", afirmó.
El oficialismo se movilizó desde la madrugada con su tradicional toque de diana por todo el país. Su estrategia fue asegurarse de que funcione su campaña 1x10: cada responsable se encargó de velar porque diez personas voten. La oposición en cambio pidió el uno más dos: todo aquel que votó en sus primarias de febrero debió convencer a otras dos personas de apoyar a Capriles.
Chávez pide el triunfo para profundizar su revolución socialista y confía en que las clases populares, que se benefician de los programas sociales financiados por la renta petrolera, vuelvan de nuevo a apoyarlo en las urnas.
El conteo
Los resultados de estas elecciones serán anunciados por el CNE en la noche cuando la tendencia sea "irreversible". Está prohibida la publicación de sondeos a boca de urna, aunque el propio organismo electoral ha admitido que las redes sociales escapan a su regulación.
Por su parte, los partidos políticos desplegaron casi 200.000 testigos capacitados para hacer un conteo de las actas en los centros electorales.
El sistema electoral está 100% automatizado y una máquina de autenticación identifica mediante huella dactilar al votante para reforzar la seguridad del voto.
Las últimas cifras
En el poder desde hace casi 14 años, el presidente intensificó su campaña en las últimas dos semanas, pidiendo el voto de los indecisos, que a la luz de las últimas encuestas podrían ser decisivos.
De ganar, Chávez lo haría, según el promedio de encuestas, con poco más del 50% de las intenciones de voto. Es decir, sería su resultado más bajo en las cuatro elecciones en las que se postuló al cargo más alto del país. En 2006, Chávez terminó por imponerse con el 63% de los votos frente al 37% del candidato opositor, Manuel Rosales. Pocos le auguran hoy un resultado tan generoso.
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La mayoría de los estudios coincide en que Chávez, que anoche, a pesar de la veda, dio una conferencia de prensa, lograría la reelección con una ventaja de entre 2 y 20 puntos, aunque esta última cifra no es tomada muy en serio ni por sus seguidores. Otros dos estudios dan empate técnico o vaticinan un triunfo de Capriles con entre 0,8 y 5 puntos de diferencia.
La sensación en los dos bandos es que será un resultado cerrado. Por eso los candidatos se esforzaron por atraer a los indecisos, que son entre un 14 y un 20% del electorado. Y por eso circularon en los últimos días rumores de fraude y de violencia, todo mezclado en un clima de aparente calma, pero que trasuntó nerviosismo, con miles de personas pertrechándose de comidas enlatadas en previsión de disturbios.
Los candidatos
Chávez, de 58 años, se ha esforzado en los últimos meses en proyectar una imagen revitalizada después de que un cáncer, detectado en 2011 y cuya ubicación nunca reveló, le obligara a pasar largos períodos apartado de la escena pública.
Antaño hiperactivo, omnipresente y muy hablador, el mandatario, al frente del país con las mayores reservas de crudo mundiales e influyente actor en América latina, afirma que está curado, pero también ha advertido de que ya no es un "caballo desbocado".
Dieciocho años menor, Capriles se ha dejado ver en pleno derroche de energía visitando más de 300 pueblos en los últimos meses con el propósito de demostrar que representa una nueva forma de hacer política, próxima a la gente y preconizando un modelo inspirado en el brasileño -que concilie los sectores público y privado-, frente al desgaste del chavismo.
"Reconoceremos los resultados sean cuales fueren", dijo Chávez, al tiempo que pidió que la jornada finalice "en paz".
Por su parte, Capriles se mostró optimista y pidió que los resultados se conozcan con rapidez. "Una vez cerrado el proceso, en un par de horas deberíamos tener el resultado", afirmó.
El oficialismo se movilizó desde la madrugada con su tradicional toque de diana por todo el país. Su estrategia fue asegurarse de que funcione su campaña 1x10: cada responsable se encargó de velar porque diez personas voten. La oposición en cambio pidió el uno más dos: todo aquel que votó en sus primarias de febrero debió convencer a otras dos personas de apoyar a Capriles.
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