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Julio Cobos descartó la posibilidad de conducir el radicalismo a partir de fin de año

El vicepresidente desmintió versiones periodísticas sobre su presunto interés de remplazar a Ernesto Sanz. En Buenos Aires dijo que sólo tiene pensado asumir como delegado ante el comité del partido y anticipó que planea trabajar un año como ingeniero.
Cobos tampoco participa en la campaña de Iglesias en Mendoza. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Cobos tampoco participa en la campaña de Iglesias en Mendoza. Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

Con una respuesta seca, el vicepresidente Julio Cobos descartó hoy que vaya a conducir el radicalismo nacional a partir de fin de año y, sin horizonte claro por ahora en política, empieza a planear el retorno a Mendoza.

Cobos leyó esta mañana una nota de Ámbito Financiero que especulaba con la posibilidad de que sea el próximo titular de la UCR y de inmediato mandó a su vocero, Julio Paz, a que negara su interés en el cargo. "Cobos no va a ir por la presidencia del partido", aseguró Paz.

El artículo sugería que el actual jefe partidario, Ernesto Sanz, está dispuesto a correrse para cederle a Cobos la conducción del radicalismo. Pero el vicepresidente no parece dispuesto a asumir el control de un partido que quedará en llamas si la derrota de Ricardo Alfonsín a manos de Cristina es muy contundente, como todos esperan. Además, aclaró que Sanz no le ha hecho ningún tipo de ofrecimiento.

Así las cosas, a tres meses del final de su mandato, Cobos empieza a preparar las valijas para volver a Mendoza y reiniciar su participación en política “desde el llano”.

En diciembre, cuando deje la vicepresidencia de la Nación, a Cobos sólo le quedará la responsabilidad de desempeñarse como primer delegado ante el comité nacional de la UCR. En ese cargo quedó confirmado cuando el radicalismo mendocino acordó la candidatura a gobernador de Roberto Iglesias y el nuevo esquema de autoridades partidarias, las cuales asumirán a fin de año.

Ayer, en una ronda informal con periodistas parlamentarios en el Congreso Nacional, Cobos reiteró que aprovechará su participación como delegado para tratar de “abrir el partido” e “incorporar más jóvenes y mujeres”.

Como indicara en otras ocasiones, el vicepresidente insistió ante los periodistas porteños en que su carrera política no ha llegado a su fin, pero sí anticipó un extenso paréntesis. Y aunque casi siempre las expresiones de este tipo sean un lugar común de los políticos, Cobos dijo que quiere volver por un año a la actividad privada después de la finalización de su mandato.

“Llevo más años como ingeniero que como funcionario público”, ilustró.

Las señales de Cobos siguen siendo las mismas que las que comenzó a dar cuando se bajó de la precandidatura presidencial. Después, el ex gobernador fue tentado tanto para la gobernación de la provincia como para el puesto de primer candidato a diputado nacional, pero rechazó todas las ofertas.

Hoy, aunque el panorama de Roberto Iglesias en la provincia es mucho más esperanzador que el de Alfonsín a nivel nacional, Cobos tampoco ocupa un lugar en la campaña provincial. “Lo consultan a veces y lo llaman si hay algún acto, pero interviene poco y nada”, afirmó un colaborador.

Destino más que incierto para el mendocino que alguna vez fue una amenaza seria para el poder kirchnerista.