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Candidatos, necesidades de la gente y un viejo fantasma de los políticos

Tres de los cuatro principales postulantes a la gobernación accedieron al Desafío Ciudadano de MDZ para hacer las compras de todos los días con poca plata en el bolsillo: 59 pesos, exactamente. Las razones por las que lo hicimos. Por qué algunos políticos todavía temen el contacto directo con las personas comunes.

La idea surgió en medio de un debate frecuente en las redacciones de los diarios: ¿Cómo hacemos en estas elecciones para mostrar a los candidatos de una manera diferente?

No nos costó mucho enfocarnos. Es evidente que la inflación y su impacto en la canasta alimentaria es una de las mayores preocupaciones de los argentinos hoy. Pensamos que hacer lidiar a los candidatos con este problema y al mismo tiempo pedirles soluciones concretas resultaba más productivo que reproducir una vez más sus spots y promesas de campaña.

Definimos las condiciones del Desafío Ciudadano después de comparar varias canastas y de descartar, por razones obvias, las que mide el Indec. Nos inclinamos por un estudio elaborado en abril por la UNCuyo.Y sumamos el incremento inflacionario medido por el Gobierno de la provincia desde entonces hasta la fecha.

La cifra final fue 59 pesos (ver la cuenta que sacamos en el multimedia que acompaña las notas de los candidatos). Ese dinero, de acuerdo con nuestros cálculos, es el que le hace falta a cualquier mortal por día para conseguir los alimentos básicos de una familia tipo en Mendoza. Como el lugar elegido para el desafío no fue un supermercado, donde la gente puede acceder a mayores ofertas y más variedad de cosas que las que tiene el Mercado Central, acotamos la consigna: los candidatos debían conseguir los alimentos para almuerzo y cena, pero no les pedimos que compraran para el desayuno y la merienda.

No podemos quejarnos de la respuesta de casi todos los candidatos invitados a participar. Oscar Santarelli, el candidato del socialismo, fue el que mostró mayor predisposición al ejercicio. Algunos demócratas aconsejaron a Luis Rosales (Compromiso Federal) que no asistiera, pero éste acepto. Francisco Paco Pérez (Partido Justicialista) hizo mil consultas previas y nos tuvo en suspenso mucho tiempo, pero al final accedió de buen gusto.

Todos ellos se sometieron al rigor del desafío y los registros en video, que son una marca de estilo de MDZ Online.

No entendemos, en cambio, qué le pasó al radical Roberto Iglesias, el único invitado que no quiso participar porque sólo estaba dispuesto a dar una entrevista convencional. Cuando le informamos qué íbamos a hacer, un colaborador nos informó secamente: “Roberto me sacó cagando”.

A pesar de esta respuesta, no ahorramos gestiones ni ofrecimientos para que el radical participara en algún momento. Pero el candidato no respondió nunca nuestras solicitudes.

La actitud del candidato de la UCR nos hizo pensar en que tal vez haya tenido temor de exponerse a la gente en un marco público no controlado. Es un hecho que los políticos tensan hasta los músculos de la cara en época de elecciones y sospechan de todo el mundo. Lo sorprendente es que, a veces, también se ponen paranoicos.

Contra estos fantasmas, la visita de los candidatos al Mercado Central reveló que la crisis de 2001 va quedando definitivamente atrás y que ya nadie está esperando a los políticos en cualquier parte para pedirles de mala manera que se vayan a su casa.

Muchas personas, en cambio, sólo están preocupadas en tratar de que les alcance la plata. Y que pase por al lado un candidato haciendo lo mismo que ellos (las compras) no les cambia la vida ni les da la oportunidad única de descargarse.

Nadie está pidiendo que rueden cabezas y sentimos que la gente necesita hoy, sencillamente, que los políticos la ayuden a vivir mejor. Esa sensación fue el principal motor de nuestro Desafío Ciudadano.

                                                                        Juan Carlos Albornoz - Editor Política