Boudou entre nos: las sirenas K encantaron a la Bolsa de Comercio
Se tocan el corazón, hablan de pasión militante y de enamorar a los electores. Pero, saben, la elección pasa por un costado de la vida bastante menos romántico, pues en Argentina el voto se justificará con la razón, pero la decisión se toma con el bolsillo. Por eso las principales expectativas para las elecciones del 14 de agosto y del 23 de octubre están puestas en qué pasará con la economía.
El ministro y candidato a vicepresidente, Amado Boudou, intento contar cuál será la “economía de la reelección”, en caso de que en octubre ganen las elecciones, ante un grupo de más de 300 empresarios. Algunas de las claves de ese plan de continuidad son un dólar estable y sin saltos grandes en su cotización; más restricciones a las importaciones para buscar que se sustituyan por producción local y la búsqueda de una mayor industrialización del país.
No aparecen muchas novedades. Incluso en los temas en los que el Gobierno hace agua.
En su largo discurso, Boudou nunca mencionó a la inflación como un problema y, obvio, tampoco presentó una alternativa para revertir la situación. De hecho la principal apuesta es seguir presionando sobre la demanda para generar consumo, una de las razones de la inflación.
Boudú sí habló sobre la crisis energética, pero relativizó el problema y aseguró que se debe al crecimiento de la economía. “Nos tocó atender la coyuntura y el largo plazo con el tema energético”, aseguró, al tiempo que anunció la terminación de la central nuclear Atucha II entre otras obras de generación.
En el mismo sentido justificó la importación de combustibles e insinuó que el volumen de esas importaciones aumentará en los próximos años. Según el ministro el aumento de la demanda (por la expansión del parque automotor) superó a la producción y a la capacidad de las petroleras de responder a esa demanda. Pero dijo, sin detallar cómo, que proyectan mejorar la situación a mediano plazo. “Si se importa combustible es porque es necesario y no hay que tener miedo”, dijo.
Dólar estable y economía “caliente”
Una de las bases de la política económica “que viene” si gana Cristina es el tipo de cambio “controlado”. Según Boudou seguirá la flotación administrada por el Central y sin “sobresaltos”. “Esperamos un tipo de cambio sin sobresaltos, porque es lo que conviene. Hemos dejado de ser un país pendiente de la cotización del dólar”, aseguró. El mensaje trasciende el oído de los empresarios, pues del dólar están pedientes desde el más oscuro especulador financiero, hasta el más sacrificado obrero. Y en los últimos meses hubo una importante "fuga" de dinero por la compra de dólares, incluso de parte de minoristas.
Así como el Gobierno apunta a mantener las políticas que le han dado buen resultado desde hace 8 años, también seguirán con la misma estrategia, como la negación de los problemas. Boudou ni siquiera de casualidad habla de inflación.
Sí se mantendrá la presión sobre la demanda, aunque el Ministro dijo que apuntan a que sea en base a la mayor inversión. “Este es un proyecto que va a seguir siendo pro inversión, cuidando que esa inversión tenga una demanda permanente, manteniendo la demanda agregada en niveles altos. Cuando se dice que hay que enfriar la economía, esto es malo para los ciudadanos, pero también para los empresarios. Cuando mantenemos con políticas fiscales el consumo también estamos manteniendo la demanda agregada para los empresarios”, justificó.
En el discurso, el Ministro defendió la política de desendeudamiento y también el alejamiento de algunos mecanismos ortodoxos. “Estamos orgullozos de no ser calificados como grandes teóricos. Nosotros no buscamos eso”, dijo.
Boudou habla de la reindusrialización del país como el gran desafío de "el gobierno que viene". Para ello explicó que seguirán restringiendo las importaciones según la necesidad. "Vamos a seguir cuidando nuestras fronteras porque hay que lograr un equilibrio", aseguró.
Autor: Pablo Icardi, en Twitter @icardipablo.