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El escándalo del Inadi salpica para todos lados
Morgado le respondió a Rachid y la acusó de quedarse con el dinero de la "caja chica". Ella se quejó porque “el Estado le paga el celular a su mujer”. Trabajamos realmente bien, y vino esta piba y dinamitó todo” dijo el actor.
El ex titular del INADI Claudio Morgado contestó este mediodía las acusaciones que lanzó su ex vicepresidenta María Rachid y la acusó de haberse "paseado con el serrucho" durante sus seis meses de gestión y no haberle entregado dinero de la "caja chica" de la entidad.
El actor le respondió así a Rachid, quien había asegurado que "el Estado no tiene por qué pagar los celulares de la esposa del señor Morgado ni pagarle los almuerzos al señor Morgado, ni pagar contratos de gente que no va a trabajar".
"Yo tenía dos celulares, como tenía la anterior presidenta. El celular que tenía para cuestiones privadas ni lo llevaba al INADI. Tampoco usaba chofer. Para ir al trabajo desde mi casa, yo vivo a 40 kilómetros de la Capital, le ponía nafta yo al auto, aceite, lo mandaba a lavar", se defendió el ex conductor del programa Televisión Registrada.
En ese sentido, agregó que él también tenía que "bancar las comidas" en caso de que llegara al Inadi "un embajador o un representante de algún culto".
"Teníamos que hacer alguna vaquita con los colaboradores míos porque Rachid no nos mandaba la caja chica. ¿Te das cuenta el bochorno de lo que estoy contando?", sostuvo en declaraciones a radio La Red.
El ex presidente de la entidad criticó el desempeño de Rachid al considerar que "no es representativa de la comunidad de diversidad sexual" y que utilizó un "serrucho" y actuó como "un Pac-man" para desplazarlo del organismo.
"(Rachid) no cumplió su rol: hizo un pacman, fue comiendo, comiendo, y comiendo, pero se llevó puesta a la gente, a las instituciones. Ella quería ser la presidenta del INADI, pero era la vice", afirmó Morgado.
En ese sentido, remarcó que "todas las organizaciones de diversidad sexual están peleadas a muerte" con ella y que desde su llegada al INADI en diciembre de 2010 se vivió "un clima de terror".
"Yo tenía dos celulares, como tenía la anterior presidenta. El celular que tenía para cuestiones privadas ni lo llevaba al INADI. Tampoco usaba chofer. Para ir al trabajo desde mi casa, yo vivo a 40 kilómetros de la Capital, le ponía nafta yo al auto, aceite, lo mandaba a lavar", se defendió el ex conductor del programa Televisión Registrada.
En ese sentido, agregó que él también tenía que "bancar las comidas" en caso de que llegara al Inadi "un embajador o un representante de algún culto".
"Teníamos que hacer alguna vaquita con los colaboradores míos porque Rachid no nos mandaba la caja chica. ¿Te das cuenta el bochorno de lo que estoy contando?", sostuvo en declaraciones a radio La Red.
El ex presidente de la entidad criticó el desempeño de Rachid al considerar que "no es representativa de la comunidad de diversidad sexual" y que utilizó un "serrucho" y actuó como "un Pac-man" para desplazarlo del organismo.
"(Rachid) no cumplió su rol: hizo un pacman, fue comiendo, comiendo, y comiendo, pero se llevó puesta a la gente, a las instituciones. Ella quería ser la presidenta del INADI, pero era la vice", afirmó Morgado.
En ese sentido, remarcó que "todas las organizaciones de diversidad sexual están peleadas a muerte" con ella y que desde su llegada al INADI en diciembre de 2010 se vivió "un clima de terror".
"Desembocó en 14 denuncias por violencia en el ámbito laboral. Para un organismo de derechos humanos, es imposible, es todo lo opuesto a lo que hay que hacer acá", expresó.
Morgado calificó como un "error" que Rachid sea candidata a legisladora porteña por el Frente para la Victoria en las elecciones de julio próximo.
"Estoy saturado, podrido, es un tema que ya me tiene verdaderamente harto. Yo entré en diciembre de 2009. Trabajamos realmente bien, con muchos logros de gestión (como la ley de matrimonio igualitario) y (un año después) vino esta piba y dinamitó todo. Armó una especie de golpe institucional", aseguró.
"Estoy saturado, podrido, es un tema que ya me tiene verdaderamente harto. Yo entré en diciembre de 2009. Trabajamos realmente bien, con muchos logros de gestión (como la ley de matrimonio igualitario) y (un año después) vino esta piba y dinamitó todo. Armó una especie de golpe institucional", aseguró.
Y concluyó: "Firmaba ella todo lo que tenía que ver con los programas, con las erogaciones presupuestarias, nombraba y echaba personas. Traté de contenerme todos estos meses para que esto no explotara y no dañara al Gobierno nacional, pero la verdad es que se hizo insostenible".