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Un "mártir de La Cámpora" conducirá la campaña electoral de Pérez y Ciurca

Eduardo Bauzá se vio obligado a dejar su candidatura a senador provincial para que ese lugar en la lista lo ocupara un joven militante de la organización kirchnerista. Pero ayer tuvo su premio consuelo: la fórmula y los intendentes lo eligieron como jefe de la campaña electoral del oficialismo.
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La Cámpora kirchnerista lo privó de ser candidato a senador provincial. Pero ahora ha recibido una compensación: el jefe de gabinete del Ministerio de Seguridad, Eduardo Bauzá, fue designado como jefe de la campaña electoral que intentará convertir a Francisco Pérez y Carlos Ciurca en gobernador y vice respectivamente.

La decisión se tomó ayer, a instancias de la fórmula y después de que varios intendentes prestaran conformidad. Esta designación relegó al secretario jaquista Alejandro Cazabán, quien se presumía que podía asumir el puesto de estratega electoral, después de que un acuerdo amplio en el PJ le impidiera ser el candidato a gobernador del partido.

Ciurca confirmó que Bauzá asumirá el puesto de jefe de campaña y el nombramiento sonó a premio consuelo. Es que en medio de la rosca para definir las listas del peronismo, el funcionario se vio forzado a resignar sus propias aspiraciones electorales para evitar una pelea con Cristina.

En el diseño inicial de las listas, Bauzá encabezaba la lista de candidatos a senadores del tercer distrito. Pero la organización que preside el hijo de Néstor Kirchner presionó para conseguir dos lugares en las listas de legisladores y lo convirtió en “el primer mártir de La Cámpora”, como suelen decir hoy en el justicialismo mendocino. Así fue que la postulación terminó en manos de Lucas Ilardo, un estudiante de 27 años que trabaja en la coordinación del movimiento K.

Cuando la presión nacional fue creciendo, Bauzá decidió dar un paso al costado “por un amigo”, según afirma. En efecto, al bajarse, el ex legislador le allanó el camino en el armado electoral a Ciurca, con quien tiene una vieja relación de amistad, que se remonta a la Legislatura y la gestión del lasherino en el Ministerio de Seguridad.

Bauzá, por otro lado, tampoco puede presumir de kirchnerista y hasta quizás era un lastre en la relación con la Casa Rosada: cierto estigma lo marca por ser hijo de quien fuera jefe de gabinete del propio Carlos Menem durante su mandato presidencial. Sin embargo, a la vez, siempre ha sido “verticalista” y orgánico dentro del PJ mendocino, lo cual ahora está rindiendo sus frutos.

La relación que tiene con Ciurca desde ya lo posiciona para ocupar un ministerio en el Poder Ejecutivo si la fórmula peronista gana las elecciones de octubre. De hecho, cuando cayó de la lista de candidatos, el candidato a vicegobernador anticipó que su pretensión sería tenerlo como “ministro de Gobierno” de la eventual gestión peronista 2011-15.

Del "comando" a la "jefatura"

Para la interna con Eduardo Sancho, los justicialistas decidieron armar un amplio “comando de campaña” que delineó la estrategia mediática y pública de los candidatos Pérez y Ciurca. Ese equipo estuvo conformado por el asesor de la gobernación, Raúl Perruco Leiva; Bauzá; los legisladores provinciales Fabián Miranda, Ignacio Ortigala y Ricardo Pettignano; el intendente de San Martín, Jorge Giménez y la eternamente presente diputada nacional Patricia Fadel.

Sin embargo, ni bien pasó la interna, en el PJ se dieron cuenta de que necesitaban un jefe que concentrara todas las decisiones y así fue que ayer le propusieron el "trabajo" a Bauzá.

Bauzá ya empezó a ocuparse y una de las primeras tareas será la organización de la presentación oficial de los candidatos del justicialismo, quienes serán proclamados oficialmente dentro de 10 días.