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Los "indignados" de 1810, las revoluciones históricas y las actuales revueltas 2.0

La celebración del primer grito independentista coincide con un momento especial del mundo: las revueltas convocadas vía Internet en el mundo árabe y en España. Desde MDZ, convocamos a referentes que aquí dejan sus valiosas impresiones. Hacelo vos también.
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Hay analogías aunque no pueda afirmarse que se trata de situaciones gemelas: allá por 1810, había "indignados" con el sistema, dominado por España, como los hay en España ahora mismo. Y había espíritu de cambio, como lo hay en el mundo árabe. Con herramientas diferentes, lograron los revolucionarios de entonces torcer el rumbo que parecía inmodificable. ¿Lo lograrán los revoltosos digitales de hoy? ¿O lo actual es efímero y pasajero?

Tratando de combinar aquellos y estos espíritus, convocamos a referentes a hablar del asunto. Y lo hicieron, gustosos.

Contra la "insaciable caterva de zánganos"

Para el periodista Julio Rudman, "siempre que se ven sometidos los pueblos encaran rebeldías. Más tarde o más temprano, por generación ´espontánea´ o con planificación revolucionaria. Sucede que los opresores suelen ser insaciables y, en esa, su naturaleza, está el inicio de su derrota".

"Pasó -afirma- en 1810 con el imperio español y su globalizado método de esquilmar las tierras americanas. Ya había dado el primer grito de libertad el pueblo haitiano, en 1804, expulsando al colonialista francés y decretando el fin de la esclavitud. Todavía lo está pagando y no por culpa de los cataclismos naturales, precisamente. Éstos caen sobre las ruinas de la condición humana y entonces terminan de destruir lo que la voracidad de los poderosos preparan".

Agrega Rudman que "en nuestros pueblos parece que oyeron y leyeron los aires europeos del siglo XVIII. Ya se había diezmado a los aborígenes y los ilustrados soñaban con integrar a América al ritmo del capitalismo creciente. La historia es conocida y si no ahí está Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano, para leer y repasar".

"En nuestros días -dice- dos fenómenos emergen con claridad como fantasmas que recorren el globo terráqueo. Las insurrecciones en el mundo árabe con su impronta de búsqueda de mayores y mejores libertades, al modo de Occidente. Larguísimos años gobernados por déspotes ubícuos, ayer socialistas y hoy socios de los capitales concentrados y de dirigentes corruptos de Europa y USA, los habitantes de esas comarcas pretenden vivir con los cánones económicos y políticos de la civilización occidental. Paradójicamente, en Europa empieza a desperezarse la masa de jóvenes, instruídos pero desocupados, que ven traficar su destino en manos de dirigentes que se dicen socialistas, en unos casos y en otros, de explícitos mercaderes de la timba financiera internacional. En ambos escenarios, el mundo árabe y el europeo, de lo que se trata es de una lucha infatigable por la dignidad humana. Esa constante universal, ya sea el opresor un imperio colonial o los buitres económicos contemporáneos, mueve los principios profundos e instala la batalla ética en los primeros planos."

Siguiendo con la cuenta, Rudman señala que "si a eso le sumamos los códigos culturales específicos de cada época y cada pueblo tendremos un panorama más claro, más rico y apasionante de la lucha del ser humano por ser mejor. Como en 1810 en estas tierras. Como hoy en el mundo árabe, pugnando en los dos frentes (el político-cultural interno y la presencia amenazante de la barbarie israelí, en el externo). Como los pibes españoles del M 15 descubriendo que no gobierna España Rodríguez Zapatero y tampoco Rajoy, sino el FMI, insaciable caterva de zánganos".

"Je. T k +. T  van a garcar"

Emma Cunietti, ex directora general de Escuelas y docente de Literatura, reflexiona que "este mes tan evocado por los poetas, tiene algo que ver con las revoluciones. Así parece indicarlo el mayo francés de 1968, el mayo español de 2011 y nuestro mayo de 1810.  Pero recordar hoy la Revolución de Mayo propone hoy una lectura diferente por varios motivos. En primer lugar porque muchos de los países latinoamericanos han celebrado su joven bicentenario con alegría y atraviesan períodos de relativa normalidad democrática y crecimiento económico. Por otro lado, naciones con culturas milenarias viven hoy situaciones alejadas del festejo,  con crisis que han generado intentos de deposición o revoluciones violentas como las transcurridas en los países del mundo árabe;  o más pacíficas,  como las protestas que se han iniciado en la Plaza del Sol de Madrid y que parecen replicarse en muchas ciudades del mundo".

Castelli
"Lo cierto -considera Cunietti- es que en nuestra historia llamamos  Revolución de Mayo a la serie de acontecimientos revolucionarios ocurridos en mayo de 1810 en la ciudad de Buenos Aires, por aquel entonces capital del Virreinato del Río de la Plata, una dependencia colonial de España. Como consecuencia de la revolución fue depuesto el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y reemplazado por la Primera Junta de Gobierno. Estos eventos de la Revolución de Mayo se sucedieron en una semana conocida como la Semana de Mayo, que transcurrió entre el 18 de mayo, cuando se confirmó de manera oficial la caída de la Junta de Sevilla, hasta el 25 de mayo, fecha de asunción de la Primera Junta".

A la hora de las comparaciones, sostiene que "tal como ocurre a algunos de los  países hoy en crisis, en aquel momento muchos ciudadanos no estaban conformes con los que gobernaban y  lograron tumbar al gobierno de un Virreynato. Lo hicieron con muy poca violencia (existen pocas revoluciones tan pacíficas) porque lograron un acuerdo entre sectores que pensaban muy diferente y que supieron diferenciar intereses de posturas. A partir del acuerdo de estos intereses surgió el primer germen del Estado Nacional. Ahora bien, entre unos y otros, había un abismo que pronto los enfrentaría y que haría correr la sangre que no se derramó durante esa semana memorable".

"A los que nos animamos como ciudadanos a leer los hechos históricos sin saber de Historia -dice Cunietti- nos llaman la atención  algunos aspectos fuertes de nuestra Revolución. En primer lugar,  que parte de su  ´masa crítica´ estaba sostenida por un ideario.  En segundo lugar, fue una revolución que tuvo la capacidad de ´empoderarse´ sentando a la misma mesa a personas que representaban pensamientos muy diferentes.  Referentes de la Iglesia (Alberti era sacerdote), de comerciantes (Larrea o Matheu), de militares (Saavedra), de profesionales y  de intelectuales brillantes (Moreno, Castelli, Belgrano). Probablemente se habrá usado una dinámica propia de las logias secretas, muy en boga en la época,   para poder armonizar algo tan heterogéneo".

La sorpresa y lo público de las revoluciones de antes y ahora

Moreno.
Para Cunietti, "las actuales revoluciones tienen poco de secreto porque son convocadas por esta otra revolución que han significado las redes sociales y la comunicación digital. Por ello tienen a los jóvenes como protagonistas capaces de sorprender al mundo entero ante un proceso semejante. Quizás a estos revolucionarios les sirva saber que se puede hacer una revolución derramando  poca sangre. Quizás también les interese conocer que un joven puede movilizar una revolución. Mariano Moreno tenía 32 años cuando motorizó algunas de las primeras medidas de la Junta pero tenía activa militancia desde sus épocas de estudiante".

"También a esos jóvenes -agrega en su análisis- les puede ayudar saber que tienen que tener la inteligencia para que no los usen como simple herramienta ni se los saquen de encima con el correr del tiempo (como le pasó a Moreno). De igual manera,  les puede servir saber que la radicalización extrema genera  enemigos que pueden volverse en contra del mismo proceso revolucionario. Moreno decía que  ´no había que escandalizarse por (…) cortar cabezas, verter sangre y sacrificar a toda costa. Para conseguir el ideal revolucionario hace falta recurrir a medios muy radicales´".

En tanto la ex funcionaria indica que "si nuestro héroe hubiera contado con las redes sociales,  habría conocido que se estaban montando complots en su contra como de alguna manera se lo daba a entender su esposa en las cartas que nunca le llegaron y hubiera pensado antes de tomar algunos “remedios” que le daban en altamar. Guadalupe Cuenca le habría hecho llegar vía satelital  aquellas sentidas cartas que nos ayudan a comprender cómo se vivía el amor en otros tiempos de revolución. (O tal vez no habrían existido esas cartas hermosas que se hubieran reemplazado por un pálido: Je. T k +. T  van a garcar)".

Acampe de los "indignados de España".

"También los mendocinos de entonces se hubieran enterado en forma simultánea a los sucesos de esta revolución montada por los porteños, cuya noticia los sorprendió algunos días después . Mendoza dudó  con esa novedad, sin embargo pasarían pocos años para que se convirtiera en  la base de operaciones para uno de los movimientos de liberación más importantes de este continente, lo que nos da a entender la importancia de un liderazgo", dice Cunietti.

Belgrano.
"En síntesis -opina-, nuestra revolución de 1810  puede enseñar a los revolucionarios actuales que algo importante puede ser liderado por un joven como Mariano Moreno, pero que esos jóvenes tienen que saber cuidarse a sí mismos y cuidar lo logrado.  Que un buen liderazgo  puede despertar a  los corazones más remisos; que el momento de la revolución es una semilla que necesita tiempo y energía para crecer. Que esa energía hoy puede contar con la ayuda de las redes pero que siempre se necesita de la pasión y de la masa crítica de un grupo: Belgrano o Castelli pudieron continuar sosteniendo esa idea que enamoraba a muchos. Las palabras de Moreno “quiero más una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila” fueron reelaboradas años más tarde por  San Martín: ´Seamos libres, lo demás no importa nada¨”.

Para concluir, expresó que "ya que estamos recordando a este revolucionario entrañable que fuera uno de los padres del periodismo argentino,  vale la pena tener presente que hay una manera de evitar los dolores del pueblo. Estas ideas siguen vigentes para los revolucionarios de este y del otro lado del tiempo y del mundo. Si los pueblos no se ilustran, si no se divulgan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que puede, vale, debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y será tal vez nuestra suerte cambiar de tiranos sin destruir la tiranía".

Aquel 25...

Javier Guevara es el secretario general del Sute, el sindicato que agrupa a los docentes mendocinos. Consultado, consideró que "siguiendo al historiador Norberto Galasso, la revolución de mayo fue en sus inicios un intento de generar un sistema político más participativo, ya que el sistema colonial marginaba de las decisiones a los criollos y a otros grupos sociales que convivían en la sociedad del   momento. Como en todo proceso revolucionario, se daban hacia su interior distintas posturas, enfrentamientos y conflictos de intereses. Según este mismo historiador, el grupo que sostenía la necesidad de ampliar la participación (Belgrano, Castelli, Moreno) no pudo ver en los hechos que sus ideas se implementaran en el corto plazo y la revolución de mayo derivó en un proceso independentista, pero sin generar la posibilidad de integrar en el proceso decisorio a los distintos grupos sociales de la época".

 

"Nadie -dijo- puede negar la influencia que en ese proceso tuvieron las ideas que generalizó en el mundo la revolución francesa (libertad, igualdad y fraternidad) y que fueron tomadas por algunos de nuestros patriotas como ideal a encarnar. Estas ideas de ´cambio´ entraron en fuerte confrontación con las posturas de quienes no veían la razón para cuestionar el sistema de toma de decisiones, porque en definitiva la revolución de mayo de 1810 (como tantas veces en nuestra historia) sostenía la necesidad de replantear y cuestionar lo que políticamente parecía ´obvio y normal´".

 

 

... Y estas revoluciones

 

"Como cada vez que se vive un proceso de cambio social, político y económico -consideró Guevara- lo que hoy sucede en Europa (con mayor intensidad en España) y lo que se ha estado viviendo en el mundo árabe, con respecto al cuestionamiento del sistema político, económico y social por parte de los jóvenes, tiene en su base de sustentación el fracaso de modelos diseñados y desarrollados por grupos minoritarios cuyos intereses no son los de las mayorías populares".

 

En la opinión del dirigente sindical mendocino, "el proceso que hoy vive España, en donde fruto de un modelo económico que nosotros sabemos bien, sólo puede implementarse a fuerza de desocupación, hambre y miseria (década de los 90 en Argentina y en América Latina) nos hace  recordar nuestro: Que se vayan todos. Con el alto costo que implica la pérdida de vidas, aprendimos que la solución no pasaba por cambiar personas, sino el modelo impuesto por el FMI y sus economistas locales “explicadores” de recetas recesivas. Para conseguir el cambio, debíamos construir políticas públicas con  criterios más humanos y populares".

 

"Siempre analizó- la comunicación de ideas transformadoras, de cambio, son parte de todo proceso revolucionario, más aún cuando las condiciones materiales han generado un altísimo grado de desocupación y desesperanzas. En este marco puede analizarse y entender el papel de las redes sociales en lo sucedido en el mundo árabe y lo que está ocurriendo actualmente en España. Este fenómeno de la relación entre redes sociales y proceso de cambio, debe también enmarcarse en la activa participación de los jóvenes que han padecido las injusticias del sistema político y económico y que de manera frontal quieren decirle basta a la desigualdad económica y al sometimiento de la política al mandato de los Organismos Internacionales, como así también con la finalización de regímenes políticos construidos por pocos y para pocos".

 

Tuiteame tu bronca 

 

Para Guevara, "en los países árabes las revoluciones surgidas por mayor democracia participativa (Túnez, Egipto y Libia) y lo planteado en Europa (España y Grecia) por cambio de modelos políticos y económicos, han estado influenciados por lo divulgado a través de las nuevas tecnologías de la comunicación, que han significado para las hegemonías de esos países una suerte de alternativas comunicacionales, que han hecho estallar el orden establecido como los enciclopedistas hicieron estallar el antiguo régimen en la Revolución Francesa".

 

 

"Desde la Revolución Francesa pasando por nuestro 25 de Mayo y lo sucedido en el mundo árabe y en Europa -analiza- aparece como un elemento importante la comunicación a través de sus instrumentos de época y la decisión , sobre todo de jóvenes, de interpelar y cambiar los modelos en vigencia y que se han sostenido a través del tiempo de manera hegemónica".

 

Según el titular del Sute "esta vez nosotros ( los argentinos) podemos aportarle a los revolucionarios del mundo árabe y de Europa que el camino es construir Proyectos Políticos Inclusivos, con sentido Nacional y Popular, con participación sectorial de las políticas públicas, con la necesaria autonomía indispensable para decir NO a los modelos de ajuste y de recesión permanentemente solicitado por el FMI. Sin este primer y necesario paso, es decir, que la POLITICA como construcción colectiva del Bien Común marque el rumbo de la ECONOMÍA, no podrá avanzarse hacia lo que los jóvenes plantean:  Que remos creer en la política".

 

 

Finalmente, justo en el momento de expresa rsu propia reflexión, Guevara dice: "En este 25 de Mayo es imprescindible analizar lo que esta ocurriendo en el mundo (sobre todo lo que algunos teóricos defendían como primer mundo) y retomar nuestra historia lejana (1.810) y más cercana (crisis de 2001), para poder posicionarnos y defender lo avanzado y decidirnos a profundizar en Argentina y América Latina, la tan ansiada democracia económica y participativa; sabiendo  utilizar las redes sociales que nos permitan generar los debates y alternativas que los “medios” al servicio del capitalismo deshumanizante nos niegan.  Ninguna sociedad puede crecer con desocupación, hambre, exclusión y sin participación".

 

Tres siglos, tres paradigmas ¿tres democracias?

 

Por su parte, Alberto Montbrun es abogado constitucionalista y, desde un tiempo, concejal socialista de la Ciudad de Mendoza. Aspira, en las próximas elecciones, a ser su intendente. pero mientras tanto no deja de cultivar su perfil docente y de lector.

 

 

Así, preparó el siguiente texto para reflexionar sobre aquellos y éstos indignados y los resultados de su indignación:

 

"Imaginemos que es el 25 de mayo de 1811. La cristalización conceptual de la ciencia burguesa, cuyos grandes protagonistas son Isaac Newton y Rene Descartes ha contribuído a generar una revolución política profunda. En un brevísimo período de tiempo, de apenas cincuenta años, las obras fundantes de Montesquieu, (1748); Adam Smith, (1776); Juan Jacobo Rousseau, (1762) y el abate Sieyes (1789 – 1791) definen las líneas fundamentales de la democracia liberal burguesa, que se plasma en las primeras constituciones escritas y rígidas de la modernidad: Estados Unidos, 1787 y Francia, 1791.

 

Ellas expresan el corpus doctrinario del liberalismo, que se integra con los principios de soberanía del pueblo, división de poderes, carta de derechos y constitución escrita y rígida como sus principales elementos. Nuestros padres fundadores, principalmente Mariano Moreno y Manuel Belgrano, son tributarios apasionados de este modelo.

 

Pero el siglo XIX es complicado. La aparición de una nueva clase social, el proletariado industrial, reclama un sistema de cobertura que la democracia burguesa no le puede proveer. Aparecen y se consolidan las ideologías políticas, algo también novedoso en el contexto de la época anterior ya que hasta ese momento el liberalismo monopoliza el escenario del debate político. El pensamiento conservador a partir de Edmund Burke, el temprano socialismo utópico y finalmente el socialismo científico de la mano de Carlos Marx, sumados a la reinstalación de la iglesia católica en la escena política con la doctrina social de la iglesia definen las nuevas corrientes.

 

La ciencia se extiende al campo social de la mano de pensadores como Herbert Spencer, Augusto Comte y Carlos Marx y ya a fines del siglo se verifica la cristalización del paradigma científico positivista. Charles Darwin con la teoría de la evolución y Maxwell y Faraday con la teoría de los campos magnéticos conmueven axiomas del modelo newtoniano y auspician las revoluciones científicas que vienen.

 

A comienzos del siglo XX, digamos el 25 de mayo de 1911, la progresiva extensión del sufragio a sectores cada vez más amplios de la población termina por auspiciar la emergencia del gran protagonista de la democracia moderna que es el partido político y del modelo representativo partidocrático, mucho más inclusivo y democrático que el modelo burgués.

 

Las principales características de este nuevo modelo político que, sugerimos, se encuentran hoy en plena y revulsiva crisis son:

 

 

1.       El pueblo es titular originario del poder pero no lo ejerce directamente, sino que lo delega en sus representantes. Estos tienen un mandato libre, limitado en el tiempo y bajo el condicionamiento de la constitución escrita y rígida.

 

2.       Los partidos políticos se erigen en los intermediarios entre la sociedad y el sistema político,  a fin de procesar, canalizar y combinar la multiplicidad de demandas e intereses que afloran en el colectivo social.

3.       Los partidos políticos ofrecen “programas de gobierno” basados en sistemas ideológicos rígidos, prescriptivos y predominantemente cerrados, a cambio del voto del colectivo social. Para ello tratan de diferenciarse entre sí tomando como propios determinados valores (justicia social, equidad, libertad económica, etc.)

4.       Las ideologías juegan un papel fundamental en el etiquetamiento del colectivo social, de manera tal que es muy bajo el número de electores que no se sienten vinculados a algún partido político.

5.       Los partidos tienden a monopolizar el acceso a los cargos públicos. Los ciudadanos independientes no pueden acceder a cargos electivos salvo que un partido los proponga.

 

El desarrollo de la física cuántica de la mano de Max Plank, Albert Einstein, Niels Bohr y Werner Heisenberg entre otros, pone en evidencia los déficits del positivismo. Las leyes cuánticas tales como el “principio de incertidumbre, la dualidad onda - partícula, el principio de de complementariedad y la “no localidad” impactan fuertemente en el mecanicismo newtoniano al replantear el papel esencial del observador en la construcción de la realidad.

 

Momento histórico

Paradigma científico

Sistema político

25 de mayo de 1811

Mecanicismo newtoniano cartesiano

Democracia liberal burguesa

25 de mayo de 1911

Positivismo

Democracia representativa (delegativa) partidocrática

25 de mayo de 2011

Paradigma autoorganizativo

Complejidad

¿Democracia autoorganizativa?

 

Nuevas vertientes científicas, como la psicología gestáltica, la psicología cognitiva, la teoría general de sistemas, la cibernética, la autopoiesis, la teoría de las estructuras disipativas y la termodinámica del no equilibrio, la geometría de fractales y tantas otras nos ponen en el centro de un maravilloso y desafiante cambio de apradigma científico que sumado a la emergencia de una nueva sociedad –la sociedad tecnotrónica del conocimiento– nos obligan a pensar en la grosera y evidente obsolescencia de nuestras instituciones –policías, justicia, escuelas, partidos políticos– y en la necesidad de reinventarlas con audacia y creatividad.

 

Debemos replantearnos un nuevo tipo de democracia que de cuenta de un hecho maravilloso e inédito en la historia de la humanidad: hoy, gracias a la universalización del acceso al conocimiento y gracias a la revolución tecnológica, la ciencia se ha convertido en un objeto de consumo masivo y los colectivos sociales saben lo mismo o más que sus líderes. Por ello, se impone un paso del modelo de democracia delegativa, hoy colapsado, a un nuevo modelo de democracia que incorpore este dato crucial.

 

Ayer fue Tienanmen, hoy Egipto, Libia o España.

 

¿Nuestro políticos se hacen cargo de esto?".

 

 Gabriel Conte en Twitter: @ConteGabriel