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Los partidos optaron por los acuerdos de cúpula antes que el debate y las elecciones internas

Los tres partidos más importantes de la provincia eligen sus candidatos sin debate de programas y todo se reduce a negociación de cargos. Mendoza no cambió su ley electoral y todas las decisiones siguen en manos de las "mesas chicas" de negociación.

Los principales partidos de Mendoza  tienen sus candidatos en línea de largada, pero los procesos  internos han dejado sólo carteles colgados.  ¿Debate de ideas, presentación de programas y propuestas? Por ahora, nada.

Aunque al Partido Justicialista tendrá una elección interna el domingo próximo, todo indica que es una formalidad, porque el grueso de ese partido ya firmó un acuerdo ente la cúpula partidaria para ungir a Francisco Pérez como candidato a gobernador.

El radicalismo ni siquiera tendrá una interna formal. Como ocurre en las últimas décadas, el candidato surgió también de un arreglo entre los mismos “pre candidatos”.

El Partido Demócrata también resignó cualquier chance de debate y designará a su fórmula sin la participación directa de los afiliados y ni siquiera tiene resuelto con qué sector aliarse.

Sin primarias

El Gobierno nacional cambió el sistema electoral  incorporando más instancias de participación, a través de la ley 26.551. En agosto se realizarán por primera vez las elecciones primarias para seleccionar los candidatos a presidente y diputados nacionales de todos los partidos. Algunas provincias adhirieron a esa norma y también tendrán sus primarias. Es el caso de Santa Fe, donde ayer se votó para elegir candidato a, incluyendo, además, el sistema de boleta única.

En Mendoza los dirigentes adhirieron “espiritualmente” a esa intención, pero nunca hubo voluntad política para concretarlo. El Ministerio de Gobierno armó una mesa política para analizar los cambios en la ley electoral provincial, siguiendo a la Nación, pero todo quedó en la nada. “Las internas no atraen a la gente. Siempre votan sólo los militantes. No se genera participación real”, se justifica un dirigente consultado por MDZ.

Por eso en la provincia las internas están  libradas a la voluntad de los partidos y siguen imponiéndose los acuerdos de cúpula antes de cualquier consulta democrática, a pesar de que todos reconocen que la provincia tiene una “de las peores leyes electorales” del país. Esa norma, por ejemplo, no  regula ni siguiera los gastos de campaña de las internas.

El PJ, sin debate y con varita mágica

 “En las internas no se debate, se milita”, repite Francisco Pérez cada vez que le preguntan. Y, en el fondo, es una radiografía de lo que pasa. El candidato oficial del PJ le esquiva a la posibilidad de hablar sobre propuestas antes de las elecciones internas formales del domingo. Y en la vereda de enfrente Eduardo Sancho aprovecha para punzar por ese lado, desafiando a Pérez a que se anime a debatir.

Ambos son el fiel reflejo de una máxima de la política criolla: el que va ganando no debate, y el que viene detrás desafía.

El candidato oficial del PJ surgió nuevamente de la varita mágica del operador Juan Carlos Mazzón que, aunque vive en Buenos Aires, es el cerebro del manejo interno de ese partido.

Guillermo Carmona intentó hacer fuerza "desde adentro", pero quedó marginado y ahora se queja por la falta de apertura en la elaboración de las listas que, en definitiva, fueron armadas entre el sector azul y la línea Mendoza.

La UCR y un acuerdo de una mesa "muy chica"

El radicalismo provincial tuvo una ruptura histórica en 2007. Y también en tiempo récord volvió a juntarse. Claro que sin sanar las heridas. Por eso todos los principales dirigentes de ese partido aseguraban que la única forma de reorganizarse y consolidar los liderazgos era a través de elecciones internas que “legitimen a los dirigentes”.

 Pues bien, el tiempo pasó y esas ideas quedaron de lado.

La fecha de la elección se cambió tres veces y finalmente todo se arregló en una mesa chica con el acuerdo de Roberto Iglesias y Alfredo Cornejo. Uno será candidato a Gobernador y el otro será presidente del partido. Pero también determinaron la cantidad de legisladores que designará cada dirigente y hasta el futuro Superintendente General de Irrigación. “Es algo común que se hagan acuerdos así en una interna”, se justifican en la UCR. 

“Se reparten cargos como caramelos. Pero detrás hay gente que intenta militar y a la que nunca le dejan lugar”, se quejó uno de los heridos por la forma en que se resolvió esa interna. Antes de todo, el itendente de Capital, Víctor Fayad, había adelantado las elecciones en su municipio a través de una decisión unilateral, dejando en "off side" a todos los pre candidatos que armaban sus estrategias para octubre.

El PD, desorientado y en busca de un padrino

El Partido Demócrata es el que más complicado está. Tiene sus internas el próximo domingo, pero la decisión más importante quedó fuera del alcance de sus afiliados. Es que el candidato a gobernador lo decidirá, a imagen y semejanza del resto, la cúpula partidaria. Antes deben definir la estrategia de alianzas entre opciones tan oscilantes como el PJ, la UCR y el Pro.

La diferencia con los otros partidos es que los sectores enfrentados, encarnados en Omar De Marchi y Carlos Aguinaga, no tienen un enlace de negociación. En ese contexto  cada decisión se toma de manera particularísima, es decir ni siquiera con acuerdo de cúpulas, sino con decisiones personales.

La mejor muestra del descalabro es el adelantamiento de las elecciones en Luján sin el consentimiento del intendente Omar Parisi.