Alejandro Pérez Hualde: "A todos nos cambia la cabeza cuando llegamos acá"
Aunque la decisión final la tendrán los propios políticos con la votación del pliego en el Senado, en la Suprema Corte de Justicia soplan vientos a favor de Mario Adaro, el candidato del gobernador Celso Jaque para ocupar el cargo que dejó vacante hace casi un año Aída Kemelmajer de Carlucci en el alto tribunal provincial.
Hay un discreto índice hacia arriba del presidente de la Corte, Alejandro Pérez Hualde, desde que se conoció la noticia. “Ha sido ministro de Justicia hasta ayer y siempre tuvimos buen diálogo”, expresó ante la consulta de MDZ.
Pero tampoco abundó en el elogio y aclaró a la vez que la gestión de Jaque no dio ningún indicio de que propondría al jefe de la cartera de Gobierno para el sillón que estuvo libre en la Corte durante demasiado tiempo. “El último que nombraron fui yo y tampoco preguntaron nada (desde el Gobierno) antes. En definitiva, es lo que corresponde, porque esto es control recíproco de los poderes. En el poder político acuerdan entre ellos como controlar al Judicial”, explicó.
Eso sí, para el nuevo aspirante (un apasionado militante del kirchnerismo) hay un consejo del actual jefe judicial: “A todos nos cambia la cabeza cuando llegamos acá. Yo tuve que cambiar el mate y resetearme para el cargo, que tiene funciones políticas, pero de Estado, no de política partidaria. El que venga seguro va a comprender la necesidad de independencia de este poder”.
Pérez Hualde resaltó además que en la Corte hay que tener “mucha vocación por lo público”. En cambio, minimizó la formación académica e incluso el hecho de provenir de la línea de fuego de la política como elementos que jueguen en contra.
En este sentido, recordó el arribo a la Corte de Pedro Llorente. El radical venía nada menos que de presidir el Senado provincial y su nominación como ministro del alto tribunal fue impulsada y obtuvo bolillas blancas durante esa gestión.
Sobre el área de la abogacía donde mejor se maneja Adaro, que es el derecho civil, el presidente de la Corte reconoció que es un dato positivo, aunque tampoco determinante. “Viene bien la especialidad porque acabamos de perder una civilista extraordinaria, pero no diríamos que necesitábamos eso, porque la Corte no es un grupo de académicos especialistas”.
La relación con la política
La relación entre política y justicia es muy compleja y esto se encuentra otra vez en el centro de las discusiones por la nominación de Adaro.
Pero Pérez Hualde la ha sufrido también: él fue nominado por el entonces gobernador Julio Cobos y muchas veces se ha sugerido en la gestión de Jaque que sus fallos están marcados por su inclinación al radicalismo.
Al respecto, el presidente de la Corte dijo que la crítica por la pertenencia partidaria de los ministros es apenas “una forma de manifestar el desagrado cuando no hacemos los que los políticos quieren. Cada vez que ejercemos la independencia, esto provoca reacciones y nos dicen que somos radicales o cobistas. Pero hay agravios peores. Además, yo tomé decisiones que no eran del agrado de Cobos durante su gobierno”.
También aseguró que la nominación a la Corte no implica un "favor" que se debe devolver con gestos al mandatario de turno. “Nunca me pidió ningún gobernador nada. Cuando me designó Cobos no me habló de ningún tema político y eso fue un acto de respeto a la independencia”
Pero agregó: “Lo que pasa es que todos creemos en la independencia del Poder Judicial, la joda es que cuando se produce el acto concreto, no nos gusta. El que designen va a tener su propia forma de ver la política, pero seguro va a comprender la necesidad de independencia de este poder”.

