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El comité radical instruyó a los senadores para que bochen el pliego de Adaro

Esta tarde llegará a la Casa de Gobierno la carta de la UCR, que el lunes pasado tomó la decisión de pedirle a Jaque que retire la cadidatura del ex funcionario para la Corte. En caso contrario, a pesar de que la votación es secreta, el Comité advierte que los senadores propios han sido "instruidos" para votar contra Adaro el martes que viene.

El comité provincia de la UCR ha “instruido” a los senadores radicales para que voten en contra del pliego de Mario Adaro como ministro de la Corte. Así se lo hacen saber sus máximas autoridades en la carta que llegará en el trascurso de la tarde a la sede del Poder Ejecutivo.

La instrucción del radicalismo se definió el lunes en una reunión del comité provincia y en primera instancia ofrece como salida el retiro del pliego por parte del gobernador Celso Jaque, una alternativa que parece muy poco probable. Es así que el segundo paso refleja el mandato partidario de bochar a Adaro.

Pero la instrucción en sí ofrece aristas para la polémica, ya que la votación de los senadores es personal y secreta, a través de bolillas blancas y negras, según manda la Constitución de la provincia.

Para el diputado demócrata Omar de Marchi, este tipo de orden partidaria “no es institucional”, según afirmó a MDZ al referirse a la sospecha de que sus acólitos en el Senado (tres de los cuatro miembros del bloque) han sido conminados por él a votar a favor del plieglo del ex funcionario jaquista.

En cambio, en el radicalismo analizan la situación de otra forma: “Esta instrucción demuestra que hay una fuerte consonancia entre el partido y sus senadores, existe un funcionamiento orgánico que no está reñido con la Constitución”, explicó un miembro del comité.

La nota que llegará al escritorio del gobernador lleva las firmas del vicepresidente de la UCR, Carlos Le Donne, el secretario general, Sergio Marinelli, y el tesorero, Jorge Martínez.

En cambio no incluye la rúbrica del titular partidario, César Biffi, ya que es senador provincial y en caso de opinar podría ser recusado en el momento de la votación, que se producirá la semana entrante.

Para los radicales no está mal que el candidato a la Corte tenga pertenencia política, pero objetan su vinculación “al poder de turno” y sostienen que es “proclive al fanatismo”.
“Las formas y la oportunidad” de la postulación de Adaro también son cuestionadas en la presentación radical, que mantiene los interrogantes sobre el resultado de la votación.

Aunque todo puede cambiar cuando los senadores voten en estricto secreto el próximo martes, en la Cámara Alta analizan que los legisladores del PD son los únicos que podrían desequilibrar la balanza para un lado u otro.

Hasta ayer, los cuatro senadores demócratas parecían más cerca de ponerle bolillas negras a Adaro, pero este pronóstico se volatilizó con la caída de la presidencia del bloque de Carlos Aguinaga, quien era el principal detractor del ex funcionario jaquista.