Historieta política-vendimial: Evo Jaque, ¡ah no!, era Celso
El Gobernador se había esmerado. Había puesto todas sus fichas para lograr marcar protagonismo en esta, su última Vendimia, pero la Presidenta, distante, olvidó su nombre. Cuando quiso referirse a él, lo llamó Evo, y ahí el plan de Celso se desmoronó por completo.
Todo estaba preparado para que el Gobernador de Mendoza hiciera su ingreso triunfal de manos de la Presidenta. Es más, había sido ungido por encima del resto de los gobernadores, incluido el sanjuanino José Luis Gioja, para ser el único mandatario provincial en bajar e ingresar al Salón de los Espejos del hotel Hyatt junto a Cristina. Pero un error de la Primer Mandataria arruinó los planes de Celso Jaque.
Es que en medio de su discurso ante empresarios vitivinícolas y dirigentes políticos, durante el desayuno organizado por la Coviar, la Presidenta cuando quiso dirigirse al gobernador de Mendoza lo llamó Evo, en vez de Celso. Inmediatamente, y ante la sorpresa del auditorio y la cara desencajada del Gobernador, Cristina intentó salir del error al señalar “alguna asociación rara hice, no sé”.
Pero ya era tarde. Los planes del Gobernador mendocino de mostrarse bien cercano a la Presidenta y brillar por sobre sus pares fracasó en ese mismo instante en que Celso de transformó en Evo.
Y eso que, minutos antes, Celso Jaque se había desvivido por agradar a la Presidenta. Había recordado sus logros, el crecimiento de la economía y hasta había rematado con una frase en cierto punto hasta conmovedora: “Tanto esfuerzo ha valido la pena Presidenta, y le quiero decir que me siento orgulloso de haber acompañado este proceso. La Argentina la necesita”.
Hasta se había esmerado con regalos. Jaque le entregó una frapera de alpaca con agarraderas de cuerno de chivo y una camiseta de la selección argentina de fútbol con el logo del vino Bebida Nacional.
Pero Cristina, distante, olvidó su nombre. Y en ese acto quedaron eclipsados los otros anuncios que había hecho Jaque en un intento por marcar protagonismo. En su discurso, el Gobernador anunció la apertura de una oficina de ProMendoza en Shangai, China, para promover las exportaciones, dijo que mantendrá su política de subsidiar la colocación de malla antigranizo y recordó que la “vitivinicultura para nosotros es una política de Estado”.
Y todo esto justo en su última Vendimia.
Pero Cristina, distante, olvidó su nombre. Y en ese acto quedaron eclipsados los otros anuncios que había hecho Jaque en un intento por marcar protagonismo. En su discurso, el Gobernador anunció la apertura de una oficina de ProMendoza en Shangai, China, para promover las exportaciones, dijo que mantendrá su política de subsidiar la colocación de malla antigranizo y recordó que la “vitivinicultura para nosotros es una política de Estado”.
Y todo esto justo en su última Vendimia.


