Antes de irse, Jaque benefició a Farmacity y reavivó la guerra de las farmacias
El conflicto tiene varios años, pero el gobernador Celso Jaque decidió resolverlo sin aviso y a pocos días de abandonar el poder. A través de un decreto firmado también por Alejandro Cazabán, el Gobierno aprobó la fusión de dos cadenas de farmacias que fueron compradas por el gigante Farmacity. De esa manera revirtieron una resolución del Ministerio de Salud por la cual se había frenado el traspaso. Se trata de las cadenas Del Águila y Mitre, que juntas hacen una red de 23 farmacias que en realidad quedan bajo en manto de Farmacity.
Por eso los farmacéuticos de Mendoza están nuevamente preparados para la guerra y se quejan porque aseguran que se beneficia a un fondo de comercio que “tiene una participación monopólica”. Ayer aseguraban que sentían como una traición la decisión de Jaque y que “detrás hay un acuerdo que no se puede comentar”, sugiriendo que el cambio de parecer del Gobierno esconde otra cosa.
“Este es el regalito que nos dejó Jaque y nos hizo jaque mate. Hace meses que le pedimos una reunión para ver qué van a hacer con el tema y no nos atendió. Hablamos con todos los candidatos a gobernador y nos dijeron que nos apoyaban, pero que no sabían qué iba a hacer Jaque”, aseguraron a coro los farmacéuticos locales. Según ellos, no se oponen a que haya más competencia, sino que “a algunos se les permita hacer cosas fuera de la ley”.
Intereses cruzados
Al Ministerio de Salud y la Secretaría General de la Gobernación y el despacho de Celso Jaque los separan sólo un piso en Casa de Gobierno. Pero al parecer las distancias políticas son (o eran) mucho mayores.
El Ministerio de Salud había rechazado la trasferencia del manejo de las farmacias Mitra a la cadena Del Águila a través de la resolución 1756 que a su vez anulaba otras normas firmadas por el mismo ministerio. Pero pocos meses después y en silencio, el Gobernador firmó primero un decreto aceptando un recurso jerárquico de la empresa Del Águila por el cual suspendía esa resolución.
Ayer, a cuatro días de dejar el poder, autorizó definitivamente el traspaso de mando. En la norma se menciona que todas las resoluciones que originalmente habían permitido la transacción eran válidas y por lo tanto no era legal anularlas como intentó Juan Carlos Behler en agosto. Por eso determinaron que admitir “en lo formal y en lo sustancial el recurso interpuesto por Farmacias del Águila… debiendo dejarse sin efecto lo dispuesto por la Resolución N° 1756”. Por lo tanto se ratificaron las 14 resoluciones que aprobaron la transferencia de las farmacias a una sola cadena, por “gozar las mismas de total legitimidad”, según indica el decreto 3150.
Por la aplicación de la ley provincial Farmacity no puede tener más de dos locales propios bajo ese nombre. Pero igualmente está presente en la provincia a través de las farmacias Del Águila y Mitre. Por eso aunque no tienen el nombre, sí respetan la estética y la forma de comercializar que usa Farmacity en otros lugares. El tema está rodeado de lobbyes. Del lado de la empresa Farmacity, con protagonistas poco conocidos, y también por el lado de los farmacéuticos locales.
Lo que está claro es que la guerra recién continúa y es parte de la herencia que recibirá Francisco Pérez como gobernador, y Carlos Díaz Russo como ministro de Salud. “Tendremos que ir nosotros a la justicia”, amenazó uno de los dirigentes empresarios locales.


