La Salud en estado grave, informe reservado para el nuevo ministro
MDZ sigue buscando respuestas a los problemas que crecen y hacen desbordar al sistema. En esta oportunidad varios, y diversos referentes de la salud de la provincia fueron consultados para escribir este informe. Conocé sus opiniones.
La salud está más enferma que nunca. Las cirugías se retrasan, hay colas en los hospitales, no hay médicos en los lugares más alejados o sólo atienden en ciertos horarios. El asunto es tan complicado que ni la gente de limpieza va trabajar, o en vez de reclamar aumentos de salarios a sus jefes, dueños de empresas privadas, el reclamo lo hacen al propio Estado, que no es quien originariamente los contrató. Está claro que es más efectivo tomar a los pacientes como rehenes.
"Es fundamental poner a la salud en la agenda de prioridades del gobierno, la gente siente que hay un vacío, por eso se queja", afirmó Armando Calletti, ministro de salud durante el gobierno de Roberto Iglesias, "durante los últimos años hubo un 'parate' en la gestión, y eso se nota en la salud".
"Hay que dar calidad, valorizar y jerarquizar los puestos de trabajo", sostuvo Enrique Quesada, Subsecretario de Gestión de Salud del actual gobierno, pero quien también participó en gestiones justicialistas de otras épocas.
Quesada coincidió con el ex ministro Sergio Saracco en señalar que los problemas más graves que hoy tiene el sector son el recurso humano, coincidió en que buscar calidad y cantidad del personal adecuado en los lugares que hace falta y no una superpoblación en los núcleos urbanos dejando sin asistencia los lugares más alejados.
Ninguno de los referentes consultados desconocen esta realidad y los graves conflictos que ha acarreado la lucha con los médicos y no médicos, sobre una redistribución horaria. Pero a pesar de la intencionalidad en resolver el problema, el tema sigue sin solucionarse, no ha mejorado, muy por el contrario, la puja gremial cada vez es más fuerte y amenazante.
"Tenemos que buscar un replanteamiento del recurso humano, afirmó Saracco, pero es difícil, tienen que participar todos los sectores, el gremial, el Estado y los organismos de formación. Tenemos que apuntar a realizar una redistribución del personal y que hayan también profesionales en los lugares más alejados en donde se los necesita. Hoy los médicos trabajan 24 horas semanales, las cuales deberían ser 36 como en las otras provincias".
Además el ex titular de esta cartera, sostuvo que también deberían replantearse las guardias y bajarlas de 24 horas a 12.
Cierto es que la salud de hace 20 años no se parece en nada a la actual, algunos de los consultados se atrevieron a afirmar que incluso ahora está más desordenada y la puja gremial es muy fuerte.
Para Calletti, es necesario "sincerar el sistema, los números de las cirugías, las atenciones, hay que apostar a la gestión integral de la salud integrando a todos los sectores de la provincia, porque quien es ministro de salud, lo es de toda la provincia, no sólo del sector público".
"Hay que poner a la salud en la agenda (del Estado), hasta ahora hubo un 'parate' en la gestión", remarcó el ex ministro del gobierno radical.
También fue consultado Pablo Márquez, otro de los ex ministros del área, estuvo en la gestión de Arturo Lafalla entre 1995 a 1999 que también incluía a Desarrollo Social y Vivienda, tres áreas tremendamente conflictivas, doce años después. "En salud siempre se avanza, no hay que guiarse por los hechos noticiosos aislados que a veces copan la agenda, sí por el funcionamiento en general y fundamentalmente por los resultados. Mientras sigan bajando los índices de mortalidad infantil, acercándonos a los estándares internacionales de los países que mejor salud tienen, que es de menos de diez por mil, estamos en el camino correcto”, afirmó. “Aunque no hay que descuidar los avances tecnológicos que tanto bien le hacen a la sociedad y mantener la atención primaria de la salud. Hoy la sociedad exige más, hay más reclamos que antes no se hacían”.
En cuanto a la mortalidad infantil, que en Mendoza es de 9.9 por cada mil niños nacidos, el ex ministro dijo que lo ideal sería que la provincia se ubicara en el orden de siete u ocho por mil, "esa debería ser una meta a seguir por la próxima gestión".
Márquez, como sus pares, indicó que en materia de recursos humanos, "es necesario entusiasmar a los médicos para que vuelva la figura del médico de familia, más rurales, hay que seguir intentando. Pero frente a esta realidad tampoco hay que descuidar las patologías emergentes como obesidad, diabetes o la longevidad de las nuevas generaciones, este es un fuerte desafío para la salud pública", indicó.
"En los años 90, yo no tuve conflictos gremiales tan severos, y si los tuve fueron muy pequeños, pero en esa época nadie tenía expectativas de aumentos de sueldo, sólo se intentaba conservar un trabajo. Ahora la puja es más fuerte, el objetivo es mejorar el salario, porque el trabajo está. Nuestra época la gente sólo buscaba trabajo hoy no solo quiere eso sino ganar más", señaló.
Pablo Márquez, ya retirado de la política activa, aunque siempre expectante, trabaja y vive de su profesión como arquitecto.
Carlos Díaz Russo será el ministro de Paco, aquél de quien se espera tome cartas en el asunto y resuelva estos temas que los ex funcionarios que pasaron por la misma cartera debieron enfrentar y no pudieron solucionar. Será él, Carlos Díaz Russo, un foráneo oriundo de San Juan quien en medio de tantos mendocinos tenga la “varita mágica” para refundar o no la salud en Mendoza.
Autora: Lic. Viviana García Sotelo
En Twitter @vgarciasotelo
"Tenemos que buscar un replanteamiento del recurso humano, afirmó Saracco, pero es difícil, tienen que participar todos los sectores, el gremial, el Estado y los organismos de formación. Tenemos que apuntar a realizar una redistribución del personal y que hayan también profesionales en los lugares más alejados en donde se los necesita. Hoy los médicos trabajan 24 horas semanales, las cuales deberían ser 36 como en las otras provincias".
Además el ex titular de esta cartera, sostuvo que también deberían replantearse las guardias y bajarlas de 24 horas a 12.
Cierto es que la salud de hace 20 años no se parece en nada a la actual, algunos de los consultados se atrevieron a afirmar que incluso ahora está más desordenada y la puja gremial es muy fuerte.
Para Calletti, es necesario "sincerar el sistema, los números de las cirugías, las atenciones, hay que apostar a la gestión integral de la salud integrando a todos los sectores de la provincia, porque quien es ministro de salud, lo es de toda la provincia, no sólo del sector público".
"Hay que poner a la salud en la agenda (del Estado), hasta ahora hubo un 'parate' en la gestión", remarcó el ex ministro del gobierno radical.
También fue consultado Pablo Márquez, otro de los ex ministros del área, estuvo en la gestión de Arturo Lafalla entre 1995 a 1999 que también incluía a Desarrollo Social y Vivienda, tres áreas tremendamente conflictivas, doce años después. "En salud siempre se avanza, no hay que guiarse por los hechos noticiosos aislados que a veces copan la agenda, sí por el funcionamiento en general y fundamentalmente por los resultados. Mientras sigan bajando los índices de mortalidad infantil, acercándonos a los estándares internacionales de los países que mejor salud tienen, que es de menos de diez por mil, estamos en el camino correcto”, afirmó. “Aunque no hay que descuidar los avances tecnológicos que tanto bien le hacen a la sociedad y mantener la atención primaria de la salud. Hoy la sociedad exige más, hay más reclamos que antes no se hacían”.
En cuanto a la mortalidad infantil, que en Mendoza es de 9.9 por cada mil niños nacidos, el ex ministro dijo que lo ideal sería que la provincia se ubicara en el orden de siete u ocho por mil, "esa debería ser una meta a seguir por la próxima gestión".
Márquez, como sus pares, indicó que en materia de recursos humanos, "es necesario entusiasmar a los médicos para que vuelva la figura del médico de familia, más rurales, hay que seguir intentando. Pero frente a esta realidad tampoco hay que descuidar las patologías emergentes como obesidad, diabetes o la longevidad de las nuevas generaciones, este es un fuerte desafío para la salud pública", indicó.
"En los años 90, yo no tuve conflictos gremiales tan severos, y si los tuve fueron muy pequeños, pero en esa época nadie tenía expectativas de aumentos de sueldo, sólo se intentaba conservar un trabajo. Ahora la puja es más fuerte, el objetivo es mejorar el salario, porque el trabajo está. Nuestra época la gente sólo buscaba trabajo hoy no solo quiere eso sino ganar más", señaló.
Pablo Márquez, ya retirado de la política activa, aunque siempre expectante, trabaja y vive de su profesión como arquitecto.
Carlos Díaz Russo será el ministro de Paco, aquél de quien se espera tome cartas en el asunto y resuelva estos temas que los ex funcionarios que pasaron por la misma cartera debieron enfrentar y no pudieron solucionar. Será él, Carlos Díaz Russo, un foráneo oriundo de San Juan quien en medio de tantos mendocinos tenga la “varita mágica” para refundar o no la salud en Mendoza.
Autora: Lic. Viviana García Sotelo
En Twitter @vgarciasotelo


