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Lo primero es la familia: el discurso y la estética de la presentación de Paco gobernador

En su primera acto como gobernador de Mendoza, Francisco Pérez estuvo todo el tiempo con su esposa, llegó a sus vecinos y hasta los compañeros de la escuela. Cada ministro subió al escenario con su familia en un gesto que no fue casual. Siguió al pie de la letra el guión y se mostró seguro.

Francisco Pérez ya era gobernador y es esposa Celina no se movió de su lado. Para jurar y asumir el cargo, cada ministro subió al escenario con su familia. Esposa, hijos, sobrinos, padres. Todos empilchados para la ocasión. En primera fila de la tribuna, los vecinos del barrio donde Paco Pérez vive y toda la “gloriosa 33”, la promoción del Liceo Militar de la que fue parte.

Del resto del armado escenográfico se encargaron directamente los estrategas de la imagen del nuevo gobernador: una gigantografía de Cristina en una pantalla de LED, donde lucía como entronizada. Música que sensibilizaba y un grupo de militantes lo suficientemente alejados como para escucharlos, pero que no entorpecieran el discurso. Para esa producción el nuevo gobierno confió el trabajo en uno de los expertos más reconocidos del país. Se trata de Carlos Ruiz, quien como productor técnico de espectáculos trabaja hasta con los Rolling Stone.

Todo estuvo tan previsto, que se notó que  el discurso pronunciado en la Legislatura fue una especie de resumen del que luego dijo en Casa de Gobierno. En la Casa de las Leyes Paco se refirió a lo más institucional. "A Mendoza no la van a gobernar las corporaciones", dijo, entre otras cosas. Y en Casa de Gobierno estuvo la versión completa.

Nada es casual en el armado de la estética del nuevo gobernador. Él, se mostró disciplinado. Se sabe que no es un retórico de la palabra, pero sí un fiel obediente de los que conducen esa parte. Así se mostró en campaña y así lo hizo en el primer acto público como gobernador. ¿El resto? Muchas frases hechas y casi previsibles, una enumeración de actos de gobierno y agradecimientos al por mayor. Paco pasó la prueba sin sobresaltos. Estudió la lección y supo mostrarse seguro, aunque no haya brillado por su verba.
Sacando del tamiz los anuncios, Paco dio algunas señales políticas como el matrimonio eterno con el Gobierno nacional, la idea de que “no gobernarán las corporaciones”, y una señal hacia un cambio generacional. 

En lo minimalista, la idea es familia, comunidad y Estado. “No es casual que todos hayamos estado con las familias y tampoco que se haga referencia a los jóvenes”. La frase es de María Inés Abrille de Vollmer, la más experimentada funcionaria que tendrá Paco a su lado y que promete ser más que la Directora General de Escuelas. La mujer asegura que ayer intentaron dar una señal sobre la importancia de la familia. Y por eso todos subieron y expusieron sobre el escenario a las suyas. Mendocinidad clásica.