Ventas, fusiones y alianzas: el TEG petrolero de Mendoza sigue moviendo los negocios
Es como un juego. Puede ser el TEG o Monopoly. Pero en la vida real y con los recursos naturales no renovables de Mendoza como mercancía. Las áreas y pozos petroleros de la provincia están en constante ebullición, pero no por las negociaciones entre empresas, los acuerdo y los pases de manos.
Ayer la empresa Andes Energía, perteneciente al mismo grupo propietario de Edemsa (entre otras cosas) formalizó la compra de Grecoil, una empresa que tiene a su cargo varias áreas petroleras en el sur provincial. Se trata de una zona estratégica, ubicada sobre la cuenca neuquina y que además de tener pozos en actividad tiene un gran potencial de reservas convencionales y “shale gas y shale oil”. La compra le significa a esa empresa tener a su cargo ahora la operación “en el bloque productor Vega Grande”; también en los bloques en desarrollo “La Paloma” y “Cerro Alquitrán”.
De esa manera, la empresa energética que tiene como accionistas a José Luis Manzano y Daniel Vila sigue sumando espacios en el negocio petrolero de la provincia. Ya lo había hecho con la adjudicación de 7 áreas petroleras por parte del gobierno y ahora, a través de Andes Energía quieren ser un actor con mayor participación.
¿Compra o fusión?
Aunque es anunciado como una compra por parte de Andes Energía, en realidad en gran parte se trata de una fusión de empresas de un mismo dueño. Es que la firma Grecoil dejó de ser propiedad de la familia fundadora en 2007. Ese año Francisco Greco y Víctor Guillén, “cedieron” las acciones de la empresa a un grupo societario liderado por José Luis Manzano, que también es parte de Andes Energía.
“Estamos encantados de poder firmar la adquisición de Grecoil. Creemos que estos bloques están subexplotados y que tienen un gran potencial de recursos convencionales y no convencionales. Este paso transforma a AEN en un productor y operador integral, con capacidades para convertirse en un importante actor del sector de gas y petróleo de la Argentina", dijo en el comunicado oficial emitido para la Comisión Nacional de Valores, Luis Álvarez Poli, CEO de Andes Energía.
El mercado de pases de las empresas petroleras está abierto. El mes pasado Ketsal, también de Vila, cedió su participación en cuatro áreas petroleras a la ignota firma Energía Andina. La operación cerró con la compra de Andina por parte de YPF y una sociedad tripartita entre Vila, Manzano y Eskenazi. Ahora van por más. “Vega Grande es un activo productor ubicado en la cuenca Neuquina, provincia de Mendoza. Se han obtenido datos sísmicos 2D en aproximadamente 172 km de la licencia, la cual Andes considera que está subexplorada. Oilfield Production Consultants (OPC) Ltd. produjo un informe de reservas para el bloque Vega Grande, que arroja reservas recuperables P50 de 4,3 millones de bep y 3,7 BCF de gas”, indica el informe de la empresa sobre una de las áreas adquiridas.
La operación se hizo con una complicada ecuación financiera. Pero formalmente la aprobación de la compra está a la espera de resolución. “La contraprestación por la adquisición de Grecoil será cancelada con la emisión de 18.664.963 acciones ordinarias nuevas de 10 peniques cada una en el capital accionario de Andes y con el compromiso de Andes de cancelar un préstamo de USD 6.170.933 adeudado a un tercero”, explican los empresarios. Al mismo tiempo aclaran que “si el descubrimiento comercial certificara la existencia de nuevos recursos no convencionales, podría adeudarse una contraprestación diferida de hasta un máximo de USD 16.390.000”.
El holding Andes Energía cotiza en la bolsa de Buenos Aires desde hace un año. Entre sus empresas tiene a Edemsa, Hidroeléctrica Ameguino y áreas petroleras en la Patagonia.