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Vuelven a control militar los servicios que paralizan a Aerolíneas Argentina

Cristina Kirchner firmó esta noche el decreto con el que sacaría del gremio a los ex militares que están en huelga, pasándolos a la Fuerza Aerea. El Gobierno denunció hoy que el paro de los controladores aeronáuticos es "ilegal, extorsivo y absurdo" y confirmó que pedirá a la Justicia que anule la personería gremial del sindicato.
El Gobierno redobla las presiones contra el gremio que paraliza a Aerolíneas Argentinas. Foto: EFE
El Gobierno redobla las presiones contra el gremio que paraliza a Aerolíneas Argentinas. Foto: EFE

El Gobierno nacional retornará mañana a estado militar a los doce
controladores de Ezeiza que impulsaron el cese de actividades que paralizó los vuelos internacionales de Aerolíneas Argentinas (AA), y están agremiados al sindicato APTA, de Ricardo Cirielli. 

Según fuentes consultadas por la agencia Noticias Argentinas,  la presidenta Cristina Kirchner firmó esta tarde el decreto con el que sacaría del gremio a los ex militares que están en huelga, ya que pasará toda el área de controles aereso a la órbita de la Fuerza Aerea.

Unos doce ex militares habían sido pasados en junio de 2010 del estado militar al estado civil y puestos en la jurisdicción de la Administración Nacional de Aviación Civil Argentina (ANAC), pero ahora volverían a su situación inicial tras realizar medidas de fuerza que afectaron a las operaciones de AA.

Esas medidas eran llevadas a cambo por la intención de los ex militares de volver a la Fuerza Aérea, por lo que, con la firma del decreto, habrían alcanzo su objetivo inicial, por lo que deberían levantar las protestas. 

Al pasar al área civil, esos ex militares fueron convencidos  por Cirielli para que se afiliaran a la Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA) cuando por su actividad debían estar agremiados a la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), donde está el resto de los controladores. 

Desde el ministerio de Defensa se le encargaría al ex titular  del Comando de Regiones Aéreas, Brigadier Marcelo Ayerdi, que solucione el conflicto con el grupo de los doce controladores, acatando la decisión que tomaría Cristina Kirchner. 

Ayerdi es el actual número cinco en la cúpula de la Fuerza  Aérea (es comandante de Adiestramiento y Alistamiento) y hermano de Jorge, que en enero pasado fue relevado de su cargo como jefe del aeródromo de Morón al estallar el escándalo del narcotráfico a España en un avión de los hermanos Juliá.

Las medidas de fuerza de los torreros (controladores) no  consistieron en un paro de actividades directo, sino en el distanciamiento horario en las autorizaciones para que sean concretadas las operaciones de Aerolíneas, con lo que complicaron todo el plan de despegues y arribos.



La medida de separar al máximo una operación de otra no es  ilegal, pero puede llegar a poner en jaque la operatoria de una compañía aérea con decenas de vuelos diarios, como lo es Aerolíneas Argentinas y es tomado por la gerencia de la empresa como un quite de colaboración encubierto.

Mayor presión
El Gobierno denunció hoy que el paro de los controladores aeronáuticos es "ilegal, extorsivo y absurdo" y confirmó que mañana pedirá a la Justicia que anule la personería gremial del sindicato que los nuclea,
desde donde contestaron que la firma Aerolíneas Argentinas es administrada "como un kiosquito".

Asimismo, la administración kirchnerista volverá al estado  militar a los doce controladores que iniciaron un quite de colaboraciones y complicaron todo el programa de vuelos internacionales de Aerolíneas Argentinas durante el fin de semana. 

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, confirmó que pedirá la Justicia que "declare la ilegalidad" de la medidas de fuerza  puesta en marcha por los controladores y respaldada por la Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA).

“Vamos a exigir el acatamiento de la conciliación obligatoria", remarcó el titular de la cartera laboral para luego indicar que  "inspectores del ministerio han constatado que no se está  trabajando de manera adecuada para que los aviones puedan funcionar".

Precisó que la cartera laboral entregará en la Justicia una serie de pedidos para declarar la "ilegalidad" del quite de colaboraciones realizado por los controladores, por lo que aumentó sobremanera la presión oficial para que los gremios desistan de paralizar la actividad aerocomercial.

El jefe de Planificación, Julio de Vido, denunció que "es  extorsivo e ilegal" el cese de actividades y aclaró que "es una medida absurda porque no hay ningún reclamo del sindicato que amerite una situación de conflicto".

"No vamos a ceder a presiones", contestó De Vido al responder a una consulta sobre el respaldo que el titular del gremio APTA, Ricardo Cirelli, brindó a los ex militares que iniciaron las medidas de fuerza. 

El ministro confirmó que la jefa de Estado, Cristina Kirchner, quien ordenó a sus funcionarios a que tomen todas las medidas necesarias para que el servicio "sea prestado con todas las garantías".

Pero Cirielli defendió el paro de los trabajadores y se quejó  de la administración que el presidente de Aerolíneas Argentina, Mariano Recalde, lleva adelante en la firma, dado que, según dijo, la opera "como si fuera un kiosquito".

El gremialista criticó con dureza la administración de la empresa por parte de Recalde y denunció que el paro fue decidido después de que en cinco oportunidades, la empresa intentó hacer volar cinco aviones que no tenían la autorización de los inspectores mecánicos.

"Pretendían volar cinco aviones que no estaban en optimas condiciones mecánicas y técnicas. Querían que los saquen igual", sostuvo el gremialista en declaraciones a un canal de noticias.

Cirielli remarcó que la presidenta Cristina Kirchner impulsó la recuperación de Aerolíneas Argentina "para hacerla eficiente y rentable, y sin embargo no se está en camino para lograr que sea rentable ni eficiente".

"Recalde no había manejado ni un kiosko antes de llegar (a la presidencia de la empresa), y ahora maneja la compañía como si fuera un kioskito", cuestionó el gremialista. 

"Si Recalde sabe de memoria la tabla del dos, que no venga a mentir a todos los argentinos con que las inversiones que prometió están hechas", sostuvo.

Fuente: NA