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Twitter, el senador que se equivocó y aquella impresionante noticia

Me enteré de la muerte de Néstor Kirchner a través de la red social y por boca de una inusual vocera. En aquellos días, el peronismo mendocino dudaba de su devoción K y un alto dirigente mendocino cometió un desliz fatídico. El decreto a favor de Mendoza que Néstor se llevó a la tumba.
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Néstor Kirchner se murió un día no laborable. Se estaba realizando el censo nacional. Acababa de visitarme una censista en casa y por Twitter comentaba mi experiencia con ella, como muchos otros que por entonces eran aventureros o curiosos en esta sorprendente red social.

De repente, en la propia Twitter, una de las personas que seguía de casualidad y cuyos tuits raramente despiertan mi interés escribió (alrededor de las 9 de la mañana) que había muerto Néstor Kirchner.

Quedé paralizado. De más está decir que no me tocaba trabajar en la redacción de MDZ online, pero de inmediato partí al diario, como muchísimos colegas. Una de las notas que hice aquel día en búsqueda de repercusiones fue al senador nacional del PJ Adolfo Bermejo.

La relación del peronismo mendocino con Kirchner estaba muy lastimada por esos días, debido a la polémica de la promoción industrial. Se acusaba a Néstor de ser quien frenaba el decreto que supuestamente beneficiaría a Mendoza con el régimen impositivo que habían gozado las otras provincias de la región, a pesar de que el decreto tenía la aprobación de la propia presidenta. A nadie le resultaba raro esto, ya que el gobierno era bicéfalo. O mejor dicho, mandaba Néstor desde Olivos. Diez días antes de morir, el marido de Cristina había cancelado una visita a Mendoza, aparentemente para evitar recriminaciones en medio de esta polémica.

A nadie le sorprendió eso. Néstor K nunca se llevó demasiado bien con Mendoza, porque aquí las urnas jamás fueron generosas con él. Era muy pragmático con los gestos y por ello la última vez que estuvo aquí les levantó las manos a un peronista (Jaque) y a un radical (Alfredo Cornejo) a la vez, solamente porque ambos lo apoyaban a él.

El faltazo a la reunión del Consejo Nacional del PJ que iba a realizarse a fines de octubre en Mendoza fue su último gesto de desprecio en vida.

Ese clima reinaba en el oficialismo mendocino el día de su muerte. El senador Bermejo venía tomando distancia del kirchnerismo (una distancia que al final lo excluyó de la pelea por la gobernación) y aquella jornada trágica publiqué su pronóstico en el diario: la muerte del gran conductor político del país en los últimos años provocaría “un giro” en el peronismo de Mendoza y de toda la Argentina.

Nunca explicó Bermejo –que pocas veces habla- en qué consistiría ese giro misterioso, pero la sola palabra provocó conmoción en el gabinete de Jaque, ya que muchos pensaron que podía irritar a la Casa Rosada en el peor momento para Cristina, el más frágil para su gestión. Después de leer a Bermejo en MDZ, el propio gobernador se encargó de pedirles a sus funcionarios que se mordieran la lengua antes de hacer este tipo de declaraciones.

Pero lo que dijera Jaque no alcanzaba en 2010 para esconder el claro estado deliberativo que imperaba en el peronismo respecto de su alineamiento nacional. Muchos justicialistas de Mendoza dudaban en entregarse a Néstor y Cristina. No se sentían queridos por ella y él, los dueños del poder nacional. Varios temían una nueva concertación, esta vez entre Cristina y el intendente radical Fayad, que dejaría afuera al PJ orgánico. Esa es la foto que vimos hace solo un año pero que, frente al alineamiento brutal con Cristina que sobrevino sólo unos meses después, parece mucho más antigua.

Pero bueno, nadie puede sorprenderse mucho por el vértigo político constante de este país. En sólo 12 meses, los que han trascurrido desde que Néstor Kirchner murió, no hubo ninguna crisis política en la Argentina, el PJ mendocino se mordió la lengua como pedía el gobernador y se hizo definitivamente kirchnerista, Bermejo no fue candidato a gobernar la provincia y se calló para siempre, su pronóstico sobre "giros políticos" no se cumplió, Cristina fue del abismo a la cima en todas las encuestas, Jaque dejó de ser un mal gobernador, dos ministros suyos triunfaron en las elecciones provinciales y la Presidenta ganó rotundamente el comicio nacional.

En sólo 12 meses también, Néstor Kirchner pasó a ser la imagen gloriosa del PJ en todas las remeras, 6 7 8 ganó algo más de público, el cristinismo se transformó en una realidad (dicen que puede perpetuarse), la promoción industrial para todos se convirtió en una mala leyenda porque Néstor se llevó el decreto en el cajón, el país en que vivimos es el mejor que hay, el capitalismo agoniza en algún lugar del primer mundo y yo me volví mucho más adicto a Twitter.

En el medio, un detalle, quizás el único que se mantuvo inalterable en el tiempo: nunca dejé de prestar mucha atención en Twitter a Connie Ansaldi, una reportera de espectáculos que para mí fue la inesperada vocera de la noticia más impresionante de los últimos años.

                                                                                                                               Juan Carlos Albornoz