Por qué la UCR dice que la sanción del presupuesto fue un "escándalo"
“Esto es un escándalo”, bramó el radicalismo un minuto después de que el presupuesto provincial 2011 quedara aprobado en la Cámara de Diputados, en general y particular, en medio de una sesión polémica y plagada de rarezas.
El presupuesto 2011 iba camino de quedar en nada ayer, a la hora del almuerzo. Hasta ese momento el radicalismo se mostraba irreductible respecto de su idea de "déficit cero". Y los demócratas estaban en la misma línea: tampoco apoyarían un presupuesto deficitario.
Entonces sobrevino uno de los cuartos intermedios de la sesión, que dio pie al almuerzo. La Cámara ofreció pizzas y otros tentempiés en uno de los salones para los legisladores. Al final de la comida, un justicialista sugirió a un cronista de MDZ que los radicales eran muy temerosos: algo había logrado convencerlos de aprobar la pauta de gastos, al menos en general.
Hasta donde se sabe, los radicales no quisieron pegarle un portazo al presupuesto 2011 porque eso habría habilitado al Poder Ejecutivo a disponer una prórroga del presupuesto actual, con lo que el Gobierno habría podido echar mano de la mayor recaudación a su criterio y sin controles.
Si hubo algo más entre porción y porción de pizza, se desconoce. Lo cierto es que, cuando todos volvieron al recinto, por unanimidad aprobaron en general el proyecto oficialista, con déficit y todo.
Desenlace inesperado
Lo que quizás ningún legislador esperaba era lo que ocurriría después. Llegado el momento del debate en particular, el justicialismo introdujo una moción para aprobar todos los artículos del presupuesto en bloque. Roberto Infante, de la UCR, se opuso, con lo cual el presidente Jorge Tanús indicó que había dos mociones y ordenó que se votaran ambas.
A esta altura, el peronismo ya había abrochado el apoyo a su presupuesto de los demócratas (inicialmente opositores) y de todo el arco del justicialismo, con lo cual la moción oficialista triunfó por mayoría simple y la pauta de gastos quedó aprobada.
Los radicales y legisladores independientes se quedaron resoplando en las bancas, no sin marcar los argumentos que defienden a la hora de caracterizar la votación de este proyecto como "un delito".
Por un lado están las consideraciones respecto del reglamento legislativo: no se respetó la obligación de votar artículo por artículo y tampoco se hizo lugar a la objeción opositora al voto en bloque.
Pero además, se aprobaron por mayoría simple los artículos que autorizan el endeudamiento por 641 millones de pesos, que para un sector de la oposición son merecedores de una mayoría especial (dos tercios de la Cámara).
Lo cierto es que el presupuesto 2011 llegará al Senado con cuestionamientos evidentes. Manchas que le restan entidad a una ley ya desacreditada en el ámbito del Congreso por el gobierno nacional, al punto que prescindió de ella para el ejercicio en curso.
