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Vecinos del Bombal exigieron soluciones a Aranda por la inseguridad

En las últimas semanas, hubo más de 20 robos y hechos de inseguridad en la zona, lo cual llevó a los vecinos a solicitar una audiencia con funcionarios del Ministerio de Seguridad que se efectivizó ayer mismo en la plaza Belgrano. Cuál fue la “estrategia” sugerida por el ministro Carlos Aranda y cuáles fueron los requerimientos de los vecinos.
El ministro Aranda junto a los vecinos. Foto: MDZ/Christian Sanz
El ministro Aranda junto a los vecinos. Foto: MDZ/Christian Sanz
En una suerte de encuentro abierto, llevado adelante en la plaza Belgrano, ubicada en la intersección de las calles La Pampa y Serú, un grupo de vecinos de los barrios Bombal y Bombal Sur le reclamó al ministro de Seguridad de la provincia, Carlos Aranda, que les de una solución concreta frente a los crecientes hechos de inseguridad que se registran en esa zona que comparten la Ciudad de Mendoza y Godoy Cruz.

La reunión se dio a las 19 hs y fue al aire libre. Allí, flanqueado por un grupo de funcionarios de su área y policías de la provincia, Aranda intentó llevar tranquilidad a través de una serie de medidas a corto, mediano y largo plazo.

La medida más relevante ha sido la de cambiar la jurisdicción de la comisaría segunda: “a partir de ahora, vamos a darle potestad a la segunda para que los vecinos del Bombal que están de Irigoyen para acá (es decir, del lado de la Capital) puedan estar más tranquilos”, dijo Aranda, al tiempo que los vecinos festejaban el anuncio.

A esa medida se sumó la idea de trasladar paradas de colectivos por fuera del radio de Bombal norte y la sumatoria de un vehículo policial para patrullar el mismo sector: “Vamos a agregar una movilidad más (y solo una) que será una camioneta Toyota patente J”, aseguró Aranda.

El anuncio fue interrumpido por una enojada vecina: “Ministro, lo que usted debe solucionar es el tema de los cuidacoches. Ellos son los que nos vigilan día y noche y saben todo lo que hacemos y no hacemos”.

“Mire señora, nosotros tenemos registrados a cada uno de los cuidacoches y sabemos quiénes son. No podemos arrestarlos preventivamente, pero los tenemos en la mira”, aseguró el funcionario.

“Igual, no sirve para nada, porque los delincuentes entran y salen cuando quieren de la comisaría”, interrumpió un hombre de avanzada edad.

Aranda se dedicó a partir de ese momento a escuchar todos y cada uno de los requerimientos de los vecinos de El Bombal, a quienes no pudo tranquilizar del todo, especialmente después de que una de las mujeres allí apostadas contó que había sido asaltada violentamente y que uno de los malvivientes, detenido oportunamente por la policía, “tenía en su celular el teléfono de políticos y gente de poder”.

“¿Y qué quiere, señora, si están libres “el rengo” Aguilera y “el gato” Araya, protegidos por los políticos?”, interrumpió otro concurrente antes de que Aranda pudiera decir palabra.

Poco a poco, los vecinos se fueron dispersando y el ministro de Seguridad pudo conversar con los pocos que quedaban en el lugar. La tarde se hizo noche y los interrogantes más relevantes nunca pudieron responderse.

Mientras se alejaba, una vecina dejó a este diario una frase que logró resumir de alguna manera el por qué de la falta de soluciones: “Acá hacen falta decisiones políticas, mi hijito, y nadie las toma. Por eso nunca se va a terminar la inseguridad”.

Sabias palabras.