Para los dueños de diarios impresos, la tarea de los medios "nunca fue tan degradada" como ahora
Para la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), "nunca en estos 27 años de vida democrática la tarea de los medios de comunicación, la de los periodistas y la expresión de opinión crítica ha sido tan degradada por el gobierno nacional y ciertos grupos de presión como en los últimos tiempos", advirtió la entidad en la última jornada de la 48a asamblea general ordinaria, que reunió en esta ciudad a unos 200 editores gráficos de todo el país.
En momentos en que el Gobierno impulsa un proyecto para regular la producción y comercialización del papel para diarios, ADEPA mencionó las inconsistencias de la iniciativa y recordó la prohibición constitucional de "dictar leyes que restrinjan la libertad de imprenta".
Expresó, además, la preocupación por "el aumento desmedido de la pauta publicitaria y su adjudicación discrecional" por parte del Poder Ejecutivo, que "sigue utilizando esta herramienta sin parámetros equitativos y como instrumento político que privilegia el financiamiento de medios adictos".
El informe fue presentado por el titular de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de ADEPA, Carlos Gamond ( Puntal , de Río Cuarto), junto con el presidente saliente de la institución, Gustavo Vittori ( El Litoral , de Santa Fe), y el secretario general, Carlos Rago ( La Nueva Provincia , de Bahía Blanca). Ayer, Vittori concluyó su mandato y por la tarde fue elegido nuevo presidente el director de La Gaceta, de Tucumán, Daniel Dessein.
"Podemos escribir y decir lo que pensamos, pero en un escenario tenso, de presiones directas e indirectas, en el que percibimos un ánimo de cooptación, confrontación y revancha de un gobierno que ha elegido al periodismo como enemigo, y busca debilitar sus funciones de contrapeso y de vehículo de auditoría social", señala el pronunciamiento de los representantes de la prensa independiente.
ADEPA denunció que se pretende obligar a periodistas a que reivindiquen su honestidad y buena fe en el ejercicio profesional. "Varios de ellos han sido víctimas de amenazas, escraches e interferencias de todo tipo. Otro tanto ocurre con editores que afrontan campañas de desprestigio", se afirma en el documento, recordando la alerta formulada ya en abril último.
La entidad llamó a no disimular la existencia de "expectativas sociales frustradas", como la superación de la pobreza, la atención satisfactoria de la salud y la inversión estratégica en educación. "Y no sólo eso: la erradicación de la corrupción y una respuesta efectiva a la situación de inseguridad y de indefensión social frente a la droga que daña física y mentalmente a los jóvenes y causa estragos en familias y comunidades", dijo la entidad en el informe.
Ni amigos ni enemigos
"Los medios no somos ni debemos ser amigos ni enemigos de los gobiernos; somos, sí, un vínculo natural entre las expectativas de la sociedad y las políticas de Estado", declaró ADEPA. Y recordó que los destinatarios de las publicaciones "tienen abierta, de diferentes maneras, las páginas de nuestras publicaciones para manifestar su pensamiento, muchas veces en contradicción con el propio".
Deploró, asimismo, las "intromisiones que el Gobierno realiza, continua y sistemáticamente, en desmedro de los contrapesos institucionales en los que se sostiene la libertad de prensa". Y sostuvo que la recuperación del equilibrio entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial "es esencial para la preservación de los derechos fundamentales de la ciudadanía [entre los cuales] debe ocupar un espacio estratégico el de informarse libremente".
Frente al proyecto oficial para regular la producción del papel para diarios ADEPA dijo que la propuesta está viciada por una insalvable contradicción. "Al poner en manos del Estado mecanismos de control implícito en su rol de proveedor de papel a los medios gráficos, se invierten las funciones propias de la institucionalidad republicana. Quien debe ser controlado por el periodismo se convierte en controlante del insumo básico de la prensa", advirtió.
La entidad sostuvo que hoy está garantizado el abastecimiento de papel nacional e importado (sin aranceles) y que "el problema de las pequeñas y medianas empresas periodísticas no radica en el papel, sino en una asfixiante estructura de costos agravada por el proceso inflacionario, la carga impositiva y la reducción de mercado".
En el último año, mencionó ADEPA, se profundizó el "aumento desmedido de la pauta publicitaria oficial y su adjudicación discrecional".
En ese sentido, advirtió que "el Gobierno sigue utilizando esta herramienta sin parámetros equitativos y como instrumento político que privilegia el financiamiento de medios adictos". Y añadió que "las consecuencias se sufren aún más en el interior del país, que recibe una porción ínfima del gasto publicitario".
Hacé clic aquí para ver el informe de Adepa.
Fuente: La Nación