Las elecciones de la CTA enfrentan al kirchnerismo y Jaque con el sindicalismo más combativo
Las elecciones que se disputarán dentro de la CTA el próximo 23 de septiembre no tienen que ver sólo con la elección y el recambio de sus autoridades, sino también con el posible “despegue” de esa central para con el gobierno central. MDZ entrevistó a sus candidatos, quienes dejaron a su paso elocuentes definiciones.
El próximo jueves 23 de septiembre se elegirán autoridades en la Central de trabajadores Argentinos (CTA) y uno de los distritos más calientes es justamente Mendoza, donde el enfrentamiento crece al paso de las horas.
Por caso, Raquel Blas aseguró que su rival, Gustavo Correa, no es más "que un ñoqui que trabaja para Gustavo Maure", todopoderoso de la CTA mendocina. La mujer, junto a Carmelo Cortese, encabeza, la lista 1 que competirá en la elección de pasado mañana.
MDZ entrevistó a los candidatos y sus definiciones no tienen desperdicio:
-¿Qué podrían destacar respecto a lo que ocurrirá el próximo jueves?
-Lo más importante para nosotros es que se elija por voto directo. La CTA, a pesar de las diferencias internas, mantiene un principio que tiene que ver con lo opuesto a lo que hacer la CGT, que elige un Secretario General en un cuarto donde se juntan 50 dirigentes. En el caso de nosotros, cuando hay 80 mil trabajadores que participan activamente ya que son miles los afiliados que van a poder votar entre tres listas provinciales y cinco nacionales. El trabajador va a elegir la Comisión Ejecutiva Nacional, Provincial y Local. Hay una disputa que no se da entre cincuenta dirigentes y cuatro paredes, acá los compañeros son los protagonistas.
-Lo más importante para nosotros es que se elija por voto directo. La CTA, a pesar de las diferencias internas, mantiene un principio que tiene que ver con lo opuesto a lo que hacer la CGT, que elige un Secretario General en un cuarto donde se juntan 50 dirigentes. En el caso de nosotros, cuando hay 80 mil trabajadores que participan activamente ya que son miles los afiliados que van a poder votar entre tres listas provinciales y cinco nacionales. El trabajador va a elegir la Comisión Ejecutiva Nacional, Provincial y Local. Hay una disputa que no se da entre cincuenta dirigentes y cuatro paredes, acá los compañeros son los protagonistas.
-¿Qué ofrecen ustedes como alternativa que los diferencie del resto?
-Entendemos que lo que está en juego es uno de los principios activos de la CTA, que es la autonomía de la central respecto del Gobierno, el sindicato y los partidos políticos. El modelo de sindicato de la CGT está agotado, respecto a estar alineado al Gobierno. La CGT propone independencia, pero al momento de ponerse del lado de los trabajadores no se puede estar alineado a un patrón o al gobierno. Esa autonomía es la que está en juego a partir del alineamiento explicito de Hugo Yasky, que ha privilegiado acuerdos con el gobierno antes que con los trabajadores. En este escenario que se ha dibujado nos hace acordar al ‘están conmigo o están contra mí’. Nosotros pretendemos autonomía y no la necesidad de caja del gobierno. Mientras nosotros estábamos pelando en la calle por el 82% móvil, Yasky estaba firmando un convenio en la Casa Rosada o con Celso Jaque. Esto no nos hace oposición política, sino autónomos. La lista de Hugo Yasky tiene un secretario adjunto que es el decano de la facultad de ciencias políticas y sociales que propuso aplicar el impuesto a los docentes por huelga. Cuando menos incoherente.
-En este escenario de “amigos” y “enemigos”, ¿nunca tuvieron algún acercamiento para intentar “suavizar” su posición?
-Nos ocurre todos los días, hay mucha presión para firmar acuerdos salariales ofreciéndonos dinero, les hemos pedido que se lo guarden bien.
-¿Cómo es su trabajo de campaña?
-Es arduo, se trata de algo que no es de ahora, hace años que encabezamos marchas peleando por una buena educación y una jubilación decente a pesar del gobierno de turno. Hemos recorrido escuelas, centros de salud y hospitales siempre respetando al prójimo con el tema de panfletos y pegatinas, algo que lamentablemente no solemos ver del otro lado.
-¿Por qué?
-Recibimos aprietes de todas partes, piden plata y no sabemos cuál será el fin. Mientras pegábamos las pegatinas pasaba un auto a sacarlas, lo mismo con los carteles y panfletos, y apuran a los chicos que se encargan de poner los carteles.
-¿Qué les piden los trabajadores en esas recorridas?
-Preguntan cuándo serán transferidos a planta, o cuándo incorporarán a sus compañeros despedidos, etc. Ellos no se sienten representados por nadie, hay muchos reclamos sobre todo los que tienen que ver con que no se les toma la palabra en ninguna decisión. El 82% móvil de los jubilados es otro tema que les preocupa mucho. Ya nadie se banca que se decida por ellos, quieren ser parte de las decisiones, por más que se contrapongan con las ideas de los partidos alineados a la organización.
-Los pedidos son variados, ¿van a poder ocuparse de tantos temas?
-Ya nos estamos ocupando, hace años que venimos ayudando a los compañeros de trabajo, gracias a esto se van sumando. Hay sindicatos que están hechos a la medida del patrón, acá les damos un lugar promoviendo la discusión. Pero queremos más organización y más posibilidad de llevar la lucha adelante.
-¿Tienen algún pronostico de lo que pasara este jueves?
-La gente nos recibe muy bien, hay necesidad de participar. Hay miedo de fraude, hay actitudes raras pero estamos haciendo lo posible para garantizar transparencia. Al aparato político clientelar no le convenimos y lo sabemos.
-Entendemos que lo que está en juego es uno de los principios activos de la CTA, que es la autonomía de la central respecto del Gobierno, el sindicato y los partidos políticos. El modelo de sindicato de la CGT está agotado, respecto a estar alineado al Gobierno. La CGT propone independencia, pero al momento de ponerse del lado de los trabajadores no se puede estar alineado a un patrón o al gobierno. Esa autonomía es la que está en juego a partir del alineamiento explicito de Hugo Yasky, que ha privilegiado acuerdos con el gobierno antes que con los trabajadores. En este escenario que se ha dibujado nos hace acordar al ‘están conmigo o están contra mí’. Nosotros pretendemos autonomía y no la necesidad de caja del gobierno. Mientras nosotros estábamos pelando en la calle por el 82% móvil, Yasky estaba firmando un convenio en la Casa Rosada o con Celso Jaque. Esto no nos hace oposición política, sino autónomos. La lista de Hugo Yasky tiene un secretario adjunto que es el decano de la facultad de ciencias políticas y sociales que propuso aplicar el impuesto a los docentes por huelga. Cuando menos incoherente.
-En este escenario de “amigos” y “enemigos”, ¿nunca tuvieron algún acercamiento para intentar “suavizar” su posición?
-Nos ocurre todos los días, hay mucha presión para firmar acuerdos salariales ofreciéndonos dinero, les hemos pedido que se lo guarden bien.
-¿Cómo es su trabajo de campaña?
-Es arduo, se trata de algo que no es de ahora, hace años que encabezamos marchas peleando por una buena educación y una jubilación decente a pesar del gobierno de turno. Hemos recorrido escuelas, centros de salud y hospitales siempre respetando al prójimo con el tema de panfletos y pegatinas, algo que lamentablemente no solemos ver del otro lado.
-¿Por qué?
-Recibimos aprietes de todas partes, piden plata y no sabemos cuál será el fin. Mientras pegábamos las pegatinas pasaba un auto a sacarlas, lo mismo con los carteles y panfletos, y apuran a los chicos que se encargan de poner los carteles.
-¿Qué les piden los trabajadores en esas recorridas?
-Preguntan cuándo serán transferidos a planta, o cuándo incorporarán a sus compañeros despedidos, etc. Ellos no se sienten representados por nadie, hay muchos reclamos sobre todo los que tienen que ver con que no se les toma la palabra en ninguna decisión. El 82% móvil de los jubilados es otro tema que les preocupa mucho. Ya nadie se banca que se decida por ellos, quieren ser parte de las decisiones, por más que se contrapongan con las ideas de los partidos alineados a la organización.
-Los pedidos son variados, ¿van a poder ocuparse de tantos temas?
-Ya nos estamos ocupando, hace años que venimos ayudando a los compañeros de trabajo, gracias a esto se van sumando. Hay sindicatos que están hechos a la medida del patrón, acá les damos un lugar promoviendo la discusión. Pero queremos más organización y más posibilidad de llevar la lucha adelante.
-¿Tienen algún pronostico de lo que pasara este jueves?
-La gente nos recibe muy bien, hay necesidad de participar. Hay miedo de fraude, hay actitudes raras pero estamos haciendo lo posible para garantizar transparencia. Al aparato político clientelar no le convenimos y lo sabemos.


