Néstor Kirchner prepara una cumbre electoral y hay intriga en el PJ mendocino
El aparato kirchnerista nacional ya ha comenzado a trabajar en firme para las elecciones del 2011. En este sentido, un rumor se expande en todo el país: Néstor Kirchner convocará a la brevedad a todos los dirigentes leales a una reunión en El Calafate, para diseñar la estrategia electoral a ejecutar el año próximo.
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¿Te anoto o te borro? Los peronistas ya avisados del inminente encuentro con Kirchner sostienen que una de las dos plazas mendocinas será seguramente para el gobernador Celso Jaque. Lo que está en duda es el otro asiento.
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Jaque y Kirchner, juntos en San Juan.
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Cada vez suma más voces la versión (jamás desmentida por el oficialismo) de que hace unos 20 días el propio Kirchner en persona le descargó a una delegación de peronistas mendocinos unos cuantos reproches por los “arrugues” recientes. ¿Culpará Kirchner al presidente partidario por las deliberaciones y dudas del peronismo local?
De caerse Miranda, quien podría ocupar el segundo asiento de Mendoza es el intendente de Guaymallén, Alejandro Abraham, quien busca erigirse como el gran estandarte ideológico del kirchnerismo en esta provincia.
Pero Abraham también podría procurarse el ticket por sí mismo, si es que no lo tienen en cuenta en la delegación oficial. Se dice que el hombre de Guaymallén aspira a obtener una invitación extra del propio kirchnerismo nacional.
La tarjeta podría venir, en ese caso, por el lado del intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra, quien junto al diputado nacional Carlos Kunkel está armando una liga de legisladores e intendentes justicialistas que intentará apuntalar el camino de la causa K a un nuevo periodo de cuatro años en el gobierno.
La otra operadora nacional de los Kirchner es la propia hermana Alicia, a quien le han encomendado la tarea de contener y atraer al proyecto de 2011 a los sectores de izquierda no peronistas.
Bermejo. Los que sondean quiénes obtendrán los pasajes a El Calafate, por ahora no mencionan al azul Adolfo Bermejo.
El peso del ex intendente de Maipú en el peronismo local siguen siendo innegable, aunque también se trata del senador que se rebeló a los Kirchner durante el tratamiento del proyecto del matrimonio gay. ¿Pagará por ello?
El legislador fue consultado por MDZ y dijo que desconoce la reunión. También afirmó que cree que deberían ir Jaque y Miranda, pero no se sorprendió por no figurar en ninguna lista. Bermejo es consciente de que no vive el mejor momento con los Kirchner, como el peronismo mendocino en general.
Desde ya se nota que elegir a los delegados mendocinos costará más que designar a los referentes K de otras provincias gobernadas por el PJ kirchnerista.
Sin ir más lejos, cabe citar una vez más San Juan, donde perfectamente las dos invitaciones que cursará Néstor podrían llevar los nombres del gobernador Gioja (ya anotado de antemano para disputar la candidatura a la vicepresidencia) y uno de sus hermanos.
El contraste entre la disciplina sanjuanina y los alborotos del peronismo de Mendoza sigue restándoles puntos a los justicialistas locales.
El fin de la “rebelión” mendocina. Por lo pronto, en las últimas dos semanas, han sobrado señales que marcan el fin de la “rebelión” local contra los mandatos K. Postura que ha sido cambiada por una actitud más que dócil a sus designios.
Para empezar, varios intendentes justicialistas ya reniegan abiertamente del presunto desdoblamiento electoral para 2011, idea que paradójicamente nació en esos mismos laboratorios.
El desdoblamiento is dead. Algunos jefes comunales lo pensaron como una forma de supervivencia en 2011, para evitar la derrota junto a Jaque. Pero el monstruo fue mutando hasta convertirse en una suerte de afrenta contra el propio gobierno nacional. Es que, de la idea de separar las elecciones comunales de las provinciales, pasó a hablarse de fijar fecha distinta para los comicios de Mendoza respecto de la elección del próximo presidente de la Nación.
Cualquier proyecto de salvación personal es considerado en la Casa Rosada como cosa de traidores. En cambio, que todos liguen su suerte a la de los popes del kirchnerismo nacional, es entendida como una clara señal de lealtad. Todo o nada, blanco o negro. Ganar o perder rotundamente. A eso juegan los Kirchner. Por eso el desdoblamiento ya fue.
En el nuevo escenario, que le impone al PJ de Mendoza el requisito de ser manso al kirchnerismo para sobrevivir, el supér secretario Alejandro Cazabán se jacta de ser kirchnerista de la primera hora y Mario Adaro, el cíber soldado del peronismo mendocino, festeja en Twitter hasta los suspiros de la presidente Cristina de Kirchner.
Todo aporta para que el cascoteado peronismo local vuelva a amigarse con la Casa Rosada y no quede out, por "rebelde" o por "traidor".
¿Y Jaque qué hace? El gobernador baila con la más fea. Se volatilizó bajo sus pies la rebelión anti K y para él, el camino de retorno supone desafíos difíciles. Por ejemplo, nada más y nada menos que levantar la acción judicial ante la Corte contra el decreto de la promoción industrial, que si se produce sin beneficios bien claros para Mendoza, lo convertirá casi en un traidor…de su propia provincia.
¿Cómo enfrenta Jaque esta encrucijada? Ha optado (como siempre) por convertirse en una suerte de sereno de la Casa Rosada, donde silenciosamente testea y negocia a diario la posibilidad de traer compensaciones y beneficios para Mendoza.
Los que más o menos pueden medir el ánimo del gobernador dicen, empero, que Jaque está contento: esta semana tuvo una reunión con el ministro de Planificación Julio De Vido, que acercó a la provincia fondos importantes para obras energéticas.
Pero se necesita bastante más. El gobernador no saldrá bien parado si no consigue en Buenos Aires al menos una parte de lo que ha prometido obtener por los medios.
La inclusión de Mendoza en el “histórico” plan de desendeudamiento de las provincias, los fondos del programa de viviendas que Jaque anunció como un acuerdo ya sellado con Kirchner en 2009 (!) y algo de dinero para sostener la empresa estatal de agua figuran entre los desafíos del gobernador. Son los gestos mínimos y necesarios para que Jaque pueda poner marcha atrás, sin recibir una lluvia de tomatazos.
Por otra cuerda, un ministro de Jaque, Raúl Mercau, asegura frente a cuanto micrófono se le arrima que está elaborando una “solución integral” para el problema de la promoción. Pero Mercau es un profesional de los anuncios (todavía Mendoza está esperando las mediciones de inflación independientes del INDEC que anunció al comienzo de su mandato) a quien la ministra nacional de la Industria, Débora Giorgi, dejó off side esta semana cuando descartó (cuando no, en San Juan) impulsar “medidas compensatorias” para que la Provincia digiera el famoso decreto 699.
Necesitados. Por lo visto, la salida al dilema de la promoción obsesiona a los referentes del peronismo de Mendoza.
Lograr que la Nación adhiera a los beneficios de este régimen impositivo a los departamentos que limitan con San Juan y San Luis es la idea del diputado nacional Omar Félix, quien ha conseguido nada más y nada menos que el guiño del gobernador Gioja para su proyecto.
Sugerir un sistema de compensaciones que permita, por ejemplo, comprar los combustibles en Mendoza con un precio diferencial, es la idea que arrima el intendente Abraham. Luego de aclarar que no concuerda “para nada” con el proyecto de su ex aliado en la interna peronista, Omar Félix.
Todos los justicialistas mendocinos necesitan una evacuación rápida y digna del gran problema de la promoción.
Ninguno de ellos debe querer sentarse cara a cara con Néstor Kirchner, cuando éste los llame a su residencia de Santa Cruz para armar el operativo electoral de 2011, con semejante conflicto Nación-Provincia aún candente.