Nuevos documentos complican la situación de la embajada paralela
La embajada argentina en Venezuela, a cargo de la kirchnerista Alicia Castro, reportó hace diez días a la Cancillería la preocupación de empresas afectadas por las gestiones paralelas que protagonizó en Caracas uno de los más estrechos colaboradores del ministro Julio De Vido.
Así consta en un cable reservado que esa delegación diplomática envió a Buenos Aires durante la tarde del viernes 25 de junio.
El cable confidencial proveniente de Caracas expresa que dos firmas argentinas solicitaron "una reunión de urgencia" con un diplomático de la embajada para exponerle su situación, la que fue concedida y llevada a cabo en cuestión de horas, mientras las mismas empresas también notificaban de lo ocurrido por fax a una de las máximas autoridades de la Cancillería.
Ese reporte diplomático reservado y el fax enviado por los empresarios fueron la causa determinante que llevó al subsecretario de Integración Económica Americana y Mercosur, Eduardo Sigal, a enviar una alerta a sus superiores ese mismo viernes 25. Les informó al flamante ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, y al secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradia, sobre la peculiar actuación del secretario de De Vido, José María "el Vasco" Olazagasti, en Caracas.
Este funcionario organizó una reunión paralela a la Comisión Binacional de Alto Nivel (Coban) que se celebraba en Caracas, a mediados de abril, para promover negocios con ciertas empresas argentinas -entre ellas, Electroingeniería-, pero dejó a un lado a otras firmas locales, que por entonces expresaron su preocupación, lo que dejó plasmado Sigal en un cable.
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