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Desmantelan centros de salud para hacer funcionar el hospital Carrillo en Las Heras

Luego de que el gobernador Celso Jaque inaugurara el hospital Ramón Carrillo y admitiera que no cuenta con cloacas, una serie de irregularidades se suma a las palabras del mandatario. Desaguisados oficiales y pedido de informes.
El gobernador Jaque en plena inauguración del hospital. Foto: Pachy Reynoso / MDZ
El gobernador Jaque en plena inauguración del hospital. Foto: Pachy Reynoso / MDZ
El 25 de mayo pasado, día del bicentenario nacional, el gobernador Celso Jaque inauguró una obra imponente: el hospital doctor Ramón Carrillo en el departamento de Las Heras, ubicado en la intersección de las calles Martín Fierro y prolongación Álvarez Condarco, de El Resguardo.

Según información de prensa brindada oportunamente por el Ejecutivo provincial, se trató de una obra que demandó una inversión de 17 millones de pesos, con 2.247 m2 de superficie cubierta, que cuenta “con consultorios de Pediatría, Clínica Médica, Odontología, Ginecología y Especialidades, servicios de Laboratorio General, Bacteriología y Diagnóstico por Imágenes (Rayos X y Ecografía), Farmacia y guardia las 24 horas”.


La jornada en la que se inauguró el centro de salud, todos rieron y saludaron para la foto: el propio Jaque, el intendente de Las Heras, Rubén Miranda y los ministros de Salud, Juan Carlos Behler y de Infraestructura, Francisco Pérez.


Pero, ¿cuál era el motivo de festejo oficial, toda vez que el hospital no cuenta con los servicios básicos y necesarios como para funcionar?

Si bien el gobernador admitió en su discurso que el lugar no contará con las pertinentes y necesarias cloacas, hay otras cuestiones que ponen en discusión la alegría que ostentó Jaque junto a su séquito ministerial.

Es que el lugar posee problemas de infraestructura, dado que, por ejemplo, en su construcción no se previó  la instalación de la aparatología correspondiente para realizar diagnóstico por imágenes: para ello se requiere de una estructura firme y las paredes internas del hospital están hechas de placas de yeso; es decir que este establecimiento de salud no posee servicios de rayos x y ecografías.

Pocos saben que tampoco cuenta con internación, no hay camas para los pacientes con afecciones complejas, no posee servicios de traumatología ni de cardiología, los laboratorios no están habilitados por ausencia de equipos e insumos, faltan médicos y las líneas telefónicas no funcionan.

Si esto no fuera lo suficientemente escandaloso, hay que señalar que la apertura del hospital no significó una ampliación de la atención sanitaria para Las Heras, ya que se cerraron algunos servicios que se prestaban en otros centros de salud a los efectos de trasladarlos al nuevo efector. El caso más emblemático lo constituye la guardia del Centro de Salud N° 17, cabecera del Departamento de Las Heras y el más importante del Departamento respecto a la cantidad de prestaciones que realiza, cuya guardia de urgencias y emergencias  se desmanteló para trasladarla al Hospital Carrillo.

Se suponía que este hospital se erigiría como un efector de salud de referencia donde iba a atenderse las derivaciones de la zona norte de la Provincia, pero resulta que si hoy va algún vecino con una probable fractura desde el nuevo hospital lo tienen que derivar a otro hospital porque no hay Rayos X. Hoy el hospital cumple funciones de helipuerto, llegan los enfermos para que los atiendan ante alguna afección de gravedad, pero en realidad terminan derivados para que los atiendan en "verdaderos" hospitales.

Las cloacas son todo un tema en sí mismo, ya que el proyecto original del hospital preveía la apertura de la Calle Martín Fierro de oeste a este hasta su intersección con Avenida de Acceso Norte, y por donde iba a extenderse la red cloacal.

No obstante ello, el Intendente Miranda priorizó un proyecto privado —perteneciente al Grupo Dinosaurio— que contempla un complejo comercial y habitacional, un barrio cerrado respecto al cual no se tiene la intencionalidad de que la proyección de la calle Martín Fierro sea de uso público y que pasen por allí ambulancias y vehículos de diversa índole.

Estos hechos determinaron que se hicieran diversas denuncias en el año 2007; la primera, ante la Tercera Fiscalía Correccional de Mendoza  por los posibles incumplimientos legales y obligaciones inherentes a la función pública, que se tramitan en Autos N° P-63.399/07; y denuncia efectuada el 29/08/2007 ante Investigaciones Administrativas de Fiscalía de Estado.

Cabe recordar que el Grupo Dinosaurio, en un principio, iba a construir un open mall, un shopping a cielo abierto, y un complejo habitacional privado. Luego modificaron aquel proyecto  y manifestaron que iban a construir un superdomo (gimnasio cubierto con capacidad para miles de personas). En realidad, al día de la fecha nunca se realizó ni una ni otra cosa. Pero lo que sí hicieron es quedarse con la prolongación de la calle Martín Fierro gracias a la desidia y negligencia del Intendente Miranda.

Lo antedicho, provocó que el Concejal Daniel López, del partido Unidad Popular, elevara ante el Concejo Deliberante lasherino un oportuno pedido de Informes, para que el Ejecutivo comunal de cuenta de las eventuales irregularidades.

“A los lasherinos nos mintieron, nos prometieron un hospital con internación, con medicina de mayor  complejidad, con atención de diversas especialidades médicas, etc., un hospital de avanzada, y el 24 de de mayo el Gobierno provincial y el Gobierno departamental estaban ansiosos por cortar algunas cintas por los festejos del bicentenario y a tontas y locas inauguraron este Centro de Salud”, admitió con enojo el edil ante MDZ.

Frente a un nuevo escándalo que salpica al intendente Miranda, esta vez junto a Jaque, habrá que ver qué explicaciones se le da a la sociedad. Mejor dicho, ¿se darán explicaciones?