Perlitas de inicio de temporada de candidaturas presidenciales
Con tanto tiempo por delante, ningún dato preelectoral puede ser considerado definitivo. Los candidatos y todo el mundo que gira a su alrededor, que involucra desde la financiación de sus campañas hasta la difusión de tendencias, publicidad, organización y elaboración de propuestas, juegan un juego parecido al de la silla. Mientras van girando alrededor de un grupo de asientos, repentinamente les toca ocupar el lugar de “presidenciable”. Y siempre alguno se queda parado. Mal parado.
Cobos
Así, mientras se difunde el resultado de la encuesta de Zuleta y su análisis que pronostica, hoy, un escenario de ballotage y esa segunda vuelta con dos peronistas en disputa, desde el radicalcobismo prefieren admitir la posibilidad de ese planteo, pero confían en conjurar la premonición y revertirla.
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“Conocemos todas las encuestas y estamos al tanto de todos los análisis que le dan al Julio (Cobos) en baja. Pero habrá que ver”, sostuvo, ante nuestra requisitoria, un coplaborador que lo sigue a sol y a sombra.
Con cielo despejado o nublado, precisamente, Cobos irá a Junín y encabezará el rebelde contraacto Bicentenario y también desembarcará en La Rioja tras su viaje a Gualeguay, la semana pasada, al que sus acólitos acuden cada vez que tienen que referir a un momento cumbre de su nunca develada carrera presidencial.
Das Neves y la formula bipingüinar
Enrique Zuleta dudó. Cuando mencionamos al peronista díscolo de Chubut Mario Das Neves, lo ubicamos en la disidencia en la que danzan tanto Macri como Duhalde, De Narváez, Solá y Reutemann. Pero el analista dejó entrever que el juego del chubutense de perfil simil Lula podría llegar a ser secundar a un Kirchner al que, aparentemente, no habría “con qué darle”.
Pero los dasnevistas –si es que existieran como tal- se apuran en desmentirlo. “No tenemos nada, pero nada, nada que ver con Kirchner. Y eso va más allá de lo político. Mario (Das Neves) jamás iría junto a Kirchner y no sólo porque sería una fórmula “pingüino-pingüino”.
Gioja, el joven
Desde hace tiempo se especula con la posibilidad de la bendición expresidencial (de Néstor, claro, la única que vale mientras dure el predominio K) ya habría recaído sobre Gioja.
El gobernador de San Juan es sindicado como parte de los “jóvenes peronistas” que quieren construir el recambio, “la sucesión lógica” a Néstor y Cristina.
No es que los productos usados para permitir la expansión minera hayan afectado su edad. Es que lo meten en el grupo que pide recambio generacional, liderado por Capitanich y Urtubey, gobernadores del Chaco y Salta, respectivamente.
“Todos dicen que quieren ser presidente. En una de esas, si Kirchner tropieza, pueden ser candidatos. Y si no, ya tienen armado todo para secundarlo”, nos dijo Zuleta.
Echale la culpa al encuestador
“Que lo imagine Zuleta. Qué me importa”, dijo un asesor de Cobos cuando se le consultó sobre los resultados de la encuesta en cuestión, que lo dan paralizado en un 19 por ciento de los votos, cualquiera sea el escenario que se plantee.
Sin embargo otro allegado, de tono más político que técnico, saca otras cuentas. “Sanz se autoinmoló con sus últimas declaraciones y está fuera de juego; Alfonsín va a perder la interna bonaerense pronto y quedará afuera. El único capaz de ser candidato es Cobos. Sólo nos faltará ganar la general”, nos dijo, exigiendo estricto off the record, atentos a la ya conocida alta sensibilidad radical y pocas vueltas con las que el Vicepresidente saca y pone “muñecos” en su oficina privada.
Duhalde, el padrino
Mientras todo esto ocurre, el único precandidato opositor que parece haber sintonizado con la tendencia mundial de generar choques de fondo es el ex presidente interino Eduardo Duhalde. Insiste en que será “sí o sí” candidato a la presidencia. Pero nada obliga a creerle: cada vez con más frecuencia, sucede que cuando uno le mira la cara a Solá, de Naráez, Macri y hasta al raro Reutemann cree ver el gigante rostro del bonaerense que llegó a la presidencia tras la crisis del 2001. Y no parece ser una ilusión óptica.
Los analistas que surgen de las filas del peronismo disidente coinciden con algunos bocones de la segunda línea cobista: “Duhalde será quien decida quien será el contendiente DE Kirchner. Si es que antes no logra bajar a Kirchner de la candidatura”. Y esa máxima incluye la posibilidad, además, en su lógica, de apuntalar o desbancar a Cobos.