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El conflicto que viene: La Haya no haría relocalizar la pastera Botnia

Luego de años de puja entre la Argentina y Uruguay por la eventual contaminación de la papelera, La Haya dictaminaría el próximo 20 de abril que la planta no debe relocalizarse. ¿Conflicto en puerta?
Los asambleistas admitieron que no tolerarán un fallo adverso. Foto: NA
Los asambleistas admitieron que no tolerarán un fallo adverso. Foto: NA
Luego de la inesperada reunión entre los mandatarios de la Argentina y Uruguay, Cristina Kirchner y José Mujica, el canciller Jorge Taiana, aseguró que "existe una coincidencia mutua de esperar y respetar el resultado del fallo de la Corte de La Haya sobre Botnia".

Sin embargo, pocas horas después, el ministro del Interior uruguayo, Eduardo Bonomi, calificó de "infantilismo" el planteo de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, de advertir que el conflicto binacional sólo culminará cuando la pastera Botnia sea relocalizada. "Es un infantilismo pensar que la solución al problema pasa por la relocalización de Botnia. (También) es un infantilismo pensar que van a relocalizarla", opinó el funcionario.

Bonomi opina con conocimiento de causa, ya que cuenta con información privilegiada y sabe que el contenido del fallo que el próximo 20 de abril —a las 10 horas para más detalle— dará a conocer el Tribunal de La Haya, dará un leve “tirón de orejas” hacia las autoridades uruguayas por haber violado el estatuto del Río Uruguay, y se pedirán controles permanentes sobre la pastera ante la posibilidad de que pudiera contaminar.

Hasta ahora, hay que decirlo, no existe un solo informe científico que demuestre que Botnia ejerce algún tipo de polución.


Mitos y realidades    

Independientemente de la denuncia de posible contaminación, desde el comienzo de este conflicto, hubo media docena de afirmaciones hechas por diversos actores que jamás se han detenido a pensar la realidad de sus propios dichos. Veámoslos uno por uno. Se dijo que:    

1-Las pasteras se instalan en Sudamérica porque no aplican los parámetros que rigen en Europa.    

Antes que nada, hay que comentar que en Finlandia hay 46 plantas de papel, 19 plantas de celulosa, 70 aserraderos y 22 plantas de tableros. Dicho esto, hay que mencionar que la importación de productos a Europa requiere de un certificado de "cuidado y prevención del medio ambiente", el cual se otorga sólo después de superar una serie de etapas más que rigurosas.    

2-Peligrará la vida de la gente de Gualeguaychú.    

El 12 de junio de 2006, expertos de la Academia Nacional de Ingeniería ofrecieron al entonces presidente Néstor Kirchner analizar la posibilidad de que las pasteras uruguayas pudieran contaminar, estudio que realizaron pocos meses más tarde.

Luego del análisis de rigor, el mencionado organismo emitió un documento donde aseguró tajantemente que "las plantas no contaminan". Entre otras cosas, la Academia de Ingeniería aseguró: "los parámetros ambientales que resultarán de la operación de las plantas de pulpa están dentro de los límites terminantes de los estándares internacionales aplicables. Por lo tanto, no son esperables efectos nocivos en salud o biodiversidad, y ninguna contaminación afectará las costas o el territorio de Argentina".

Bastante tiempo antes de esta afirmación, el 10 de noviembre de 2006, el diario Infobae hizo públicos los comentarios de expertos argentinos en el mismo tema: "Investigadores universitarios explican que los estándares exigidos por la comunidad internacional en la actualidad, no permite márgenes para emitir efluentes con altos porcentajes de cloro como se plantea con las empresas de Fray Bentos. (...) El presidente del prestigioso Instituto de Tecnología Industrial de la Argentina (INTI), Enrique Martínez, sostiene que 'las nuevas tecnologías, como las que se implementarán en Fray Bentos, hacen que las plantas de celulosa no contaminen con cloro o que el que emite sea despreciable'.    

(...) Mario Feliz, docente investigador de la Universidad de La Plata también descarta un problema de magnitud en la instalación de las plantas frente a la ciudad argentina de Gualeguaychú. El científico critica la 'forma en la que se enfrentó el conflicto' y dice que 'analizamos el mundo real desde el 'ideísmo' de la filosofía adquirida en la humedad del café'".

Por otro lado, pocos saben que el gobierno uruguayo ha instalado una red de "laboratorios ambientales" compuesta por 35 centros de análisis que controlan en tiempo real las mediciones de tierra, aire y agua de la planta de Botnia y que cuenta con la incorporación de un equipo canadiense que calibrará todas las máquinas utilizadas para asegurar que las mediciones sean certeras.    

El hecho de haber seleccionado un laboratorio perteneciente al país del norte de América para efectuar los controles de equipos ha respondido a la necesidad de demostrar el alto grado de objetividad de los resultados obtenidos. En este caso Canadá actuará como actor independiente de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), el Laboratorio Tecnológico del Uruguay y otros sectores.    

3-Las plantas afectarán al turismo  

Tomando como ejemplo lo sucedido en Finlandia, de donde proviene Botnia, esta afirmación es infundamentada. Allí, el turismo no sólo no ha decrecido a pesar de la instalación de las pasteras, sino que se incrementa al pasar de los años. El 20 de mayo de 2006 diario La Nación dio cuenta de "cómo es la vida junto a la mayor papelera del mundo". Un periodista de ese medio viajó a la ciudad finlandesa de Rauma y debió admitir: "el turismo interno alcanza a matizar un poco la monotonía de este pueblo pintoresco que da al mar Báltico. Los visitantes llegan en verano, casi exclusivamente, cuando el municipio organiza algunos festivales culturales. (...) Para su cultura y esparcimiento recibe una ayuda mínima de las empresas fuertes de la zona, como en este caso Botnia y UPM, firma que instaló aquí la papelera más grande del mundo".
 
4-La planta afectará la apicultura, la agricultura y la pesca

Esto no ha sucedido en la periferia de ninguna de las pasteras ubicadas en Finlandia. Por caso, en Lappi, a 15 km de la planta de Botnia en Rauma, existe un apicultor que exporta a más de 10 países de la Unión Europea.    

5-Será el polo pastero más grande del mundo 

El dato fue "deslizado" por diario Clarín en el año 2005 y prendió fuertemente en la sociedad a pesar de ser falaz. Existen en todo el mundo 4961 plantas de celulosa y Botnia está lejos de ser la más importante.


El gobernador echa com(busti)ble    

Existe en esta disputa un inevitable condimento político, principal responsable de que el conflicto haya llegado a los niveles en los que se encuentra. Por un lado, ha existido la directa intervención por parte del Gobierno nacional a efectos de lograr "politizar" el tema en vista a las elecciones de octubre de 2005, cuando comenzó la pelea mediática con Uruguay.

Otro de los culpables políticos de este intríngulis es el ex gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, quien utilizó a los asambleístas para sus propios proyectos y luego les soltó la mano. El mandatario provincial llegó a sostener económicamente a los activistas y dejó de hacerlo cuando ya no le convino su respaldo.    

No es el primer gesto de hipocresía de Busti: en el año 1991 firmó un decreto que otorgaba incentivos especiales a ciertas industrias, como las celulosas. Fuentes en estricto off the record han asegurado oportunamente que el único motivo por el cual nunca se construyó una planta de  celulosa en Entre Ríos fue la elevada coima solicitada por funcionarios de esa provincia.    

La posible instalación de una pastera en esa provincia ha sido tan real como la noticia aparecida en el diario El Heraldo de Entre Ríos, el 16 de noviembre de 1988, que dio cuenta de ello, mal que le pese a Busti. El artículo, que aún puede conseguirse en hemerotecas, es más que elocuente: "Buenas noticias: se instala en la costa del río Uruguay fábrica de celulosa, que empleará a 1.000 personas".


Por otro lado, es necesario destacar que Uruguay, antes de que las pasteras comenzaran a operar, hizo los trámites pertinentes ante la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), como exige el protocolo.    

El vecino país cumplió en los aspectos formales dando toda la información correspondiente a través de su delegación y la Argentina estuvo permanentemente informada de las distintas etapas que iba cumpliendo Ence, no sólo para la instalación de su planta de celulosa sino para la construcción de su puerto privado.    

Hay, por caso, dos documentos importantísimos que dan cuenta de ello. Uno pertenece a Alberto Fernández, quien afirmó que se ha llegado a un acuerdo con Uruguay en todos los temas vinculantes a la preservación del río Uruguay y a las plantas de celulosa Ence y Botnia.    

El otro es un documento que Uruguay presentó hace unos años en La Haya: se trata de un acta de entendimiento que el 15 de mayo del 2002 se firmó en Paysandú entre la delegación argentina y uruguaya en la sede de la CARU, en donde se establecía la satisfacción de la delegación argentina por las explicaciones que daba Uruguay, de la calidad de la inversión que se hacía, de que la misma no perjudicaba las aguas, que no perjudicaba el medio ambiente y que, por tanto, no había ninguna razón para oponerse.    

Mal que le pese al gobierno argentino, nadie resiste el archivo. Lo que se escribió con la mano no puede borrarse con el codo y este será uno de los puntos centrales en los que se basará el próximo fallo que emitirá La Haya.

No es poco...