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Desconocidos antecedentes de la intolerancia kirchnerista hacia los medios

Aunque muchos crean que el kirchnerismo enloqueció de golpe y comenzó a atacar a los medios de comunicación de un día para otro, hay toda una historia de intolerancia que acompaña al matrimonio presidencial desde sus inicios en la política. Pase y lea.
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En un gesto que no tuvo la trascendencia que merecía, la Cámara de Senadores aprobó anteanoche una resolución en la que expresa un "enérgico repudio" por los ataques y amenazas sufridos por diversos periodistas y medios de comunicación en los últimos días.

Lo relevante de la medida, no sólo tiene que ver con lo referido al rechazo en sí, sino porque la disposición fue aprobada por unanimidad de los bloques oficialistas y opositores del Senado.

"El Senado declara su más enérgico repudio a todo acto de violencia, intimidación, hostigamiento y persecución que atente contra la labor de los periodistas y de los medios de comunicación", señala el documento, invitando a un debate que no se ha desarrollado aún como corresponde respecto a la libertad de prensa en días kirchneristas.

Varias preguntas cabe hacerse a ese respecto: ¿Fue repentino el giro que dio el kirchnerismo para con la prensa crítica a su gestión? ¿Siempre fue de la misma manera y al principio simuló la tolerancia que no tenía? ¿Cómo ha sido la relación histórica de los Kirchner con el periodismo?

La realidad indica que la idiosincracia de los Kirchner siempre fue igual. Sólo basta analizar cómo se comportó la pareja presidencial en sus años de gobierno en Santa Cruz para saber que la tolerancia oficial era sólo parte de una sobreactuación de cara a la sociedad que aún no los conocía en profundidad.

El connotador más elocuente de ello lo dan los antecedentes del propio Néstor Kirchner, quien en los años 90, cuando ostentaba el cargo de gobernador de Santa Cruz, era igual o más intolerante que en la actualidad.

Como botón de muestra, basta leer uno de los libros biográficos más profundos sobre los Kirchner, llamado “El amo del feudo”, escrito por el periodista santacruceño Daniel Gatti. La referida obra tiene el mérito de haber sido escrita mucho antes de que Néstor lograra alcanzar la primera magistratura, en el año 2003, y muestra coincidencias asombrosas entre sus días de mandatario provincial y los últimos años. Veamos:

-"A los seis meses, 9 de mayo de 1975, la pareja (Néstor y Cristina) se casó y todo indica que se despojaron de las utopías revolucionarias. Los ingresos de la joven familia provenían de un puesto de “ñoqui” en el Ministerio de Bienestar Social".

-"En verdad, la diversidad ideológica siempre acompañó a las estructuras lupineras; muchos de sus integrantes sostuvieron un discurso de acuerdo a postulados del peronismo de derecha y en las actuaciones posteriores, esto se iría marcando (...) Las contradicciones se mantendrían a lo largo de la historia de construcción de poder de Kirchner, quien fue un férreo defensor de la utopía revolucionaria o un posmoderno globalizado que recomendaba a los periodistas leer a Francis Fukuyama, cuando lo interrogaban sobre la extrema dureza del primer ajuste, en los albores de su administración".

-"Kirchner trabajó personalmente en el armado de un frente y se presentó como un candidato amplio, despojado de los símbolos del peronismo, solicitando la ayuda de Dios y prometiendo recrear el espíritu pionero".

-"En el futuro, Kirchner eliminaría estas dos restricciones constitucionales, abriendo la posibilidad de su propia reelección indefinida y el camino a un sucesor de su propia familia".

-"Lupín se encargó de dejar en claro, a los integrantes del Frente Municipal, que el jefe era él; y luego inició su tarea preferida: cooptar cuadros ajenos. Para ello generó el Consejo de Planeamiento, Asesoramiento y Consulta, conducido por su esposa Cristina; y por el arquitecto Julio De Vido, y sólo para los considerandos, integró a las restantes fuerzas del Frente".

-"Desde entonces –y se convirtió en una constante de la gestión de Kirchner- nunca una fuerza política dejó de perder hombres y mujeres a manos del irresistible manejo de ‘la cosa pública’ que impuso K. Por ejemplo, con el Frente Municipal, perdieron su existencia en Gallegos como partidos, el Intransigente y la Democracia Cristiana".

-"Kirchner comenzó ajustando las cuentas del municipio. Para esto eliminó alquileres que pagaba la intendencia, destruyó la red de centros de integración barrial de su antecesor, desarmó la estructura de Cultura –también obra de Cepernic-, y le pidió a Alicia que recreara todo eso pero con otra orientación, apuntalando así la estructura política propia".

-"Cristina Fernández había hecho pública su renuncia a la Vicepresidencia 1ra. de la Cámara (...) narró al semanario Para Ti, que su esposo, Néstor Kirchner, el intendente de Gallegos, estuvo listo de inmediato para ir a la Casa de Gobierno pero ella se tomó su tiempo para maquillarse. Kirchner insistió en que era una emergencia, y ella dijo que le respondió: 'Mirá, pueden desembarcar los marines pero yo a la calle sin perfume no salgo'".

-"La realidad demostró que entre el balance de situación que publicó el ministro Julio De Vido, con números a diciembre de 1991, y la solicitada de abril de 1992, no existían demasiadas contradicciones, sólo que el gobierno de Kirchner nunca más publicó los números de la provincia, y 10 años después mintió con grosería sobre estos datos, fundamentalmente en el rubro de las deudas que encontró al inicio de su gestión".

Las coincidencias son tan pero tan increíbles, que cualquier comentario que uno pudiera hacer huelga por completo.

No puede negarse que cierto periodismo servil debería ser pasible de una suerte de “juicio ético” —no por parte de Madres de Plaza Mayo, desde ya—, pero también amerita hacer lo propio con los Kirchner, quienes han mostrado un saqueo al país pocas veces visto. Eso sí, bajo el paraguas protector de un improvisado “progresismo”.