Un viaje a Londres de Miriam Gallardo sigue provocándole problemas a Jaque
Un viaje a Londres de la presidenta provisional del Senado provincial, Miriam Gallardo, no para de generarle dolores de cabeza al gobierno de Celso Jaque en su relación con el Gobierno Nacional.
En efecto, la presencia de Miriam Gallardo en la comitiva causó sorpresa, ya que fue la única legisladora provincial que participó de viaje. Y porque junto a ella viajaron figuras importantes de la oposición política nacional: los diputados Paula Bertol (del PRO), Adrián Pérez (de la Coalición Cívica), el jefe de la bancada radical, Oscar Aguad y Walter Agosto (del bloque PJ-Santa Fe Federal).
A estos prominentes opositores y peronistas disidentes pretendía escrachar el programa K de la Televisión Pública en su edición del domingo último. Pero en el escrache cayó herida una senadora kirchnerista. Y consecuentemente, el oficialismo mendocino, que apareció así por lo menos distante de las estrategias de la Casa Rosada en materia de relaciones internacionales.
Versiones de medios nacionales relacionaron su participación en el viaje a Londres con gestiones de su líder, Juan Carlos Mazzón, el eterno operador peronista mendocino con oficina en la Rosada. Pero esta y otras conjeturas sobre el extraño viaje de Gallardo con dirigentes opositores a Inglaterra no pudieron ser confirmadas, ya que la legisladora mendocina no atendió su teléfono para responder las consultas de MDZ ni ha dado hasta aquí muchos detalles de la misión desarrollada.
Algunos en el gobierno mendocino sabían del viaje
Si bien no han existido hasta aquí demasiadas explicaciones oficiales sobre el periplo de Miriam Gallardo por Inglaterra, en el Poder Ejecutivo no se desentendieron del viaje. El ministro de Gobierno, Mario Adaro, reconoció que había hablado con Gallardo sobre esta misión y que le encargó de antemano “información sobre reforma política y electoral”. Sin embargo, hasta ahora, Adaro y Gallardo no se han juntado a charlar sobre el viaje, en el cual la legisladora se habría interiorizado sobre el funcionamiento del sistema parlamentario en el país europeo.
También señaló el ministro Adaro que, a su entender, el conflicto con Inglaterra por la plataforma petrolera en Malvinas estalló después de este viaje. Un argumento parecido dieron otros legisladores que hicieron la visita, al sostener que la invitación había sido recibida hace mucho tiempo.
Lo que no pudo precisar Adaro es si el gobernador Celso Jaque sabía de la salida de Gallardo y de los objetivos de su viaje. Hay que recordar que en los días la maipucina hizo la visita a Londres, el mandatario se encontraba de vacaciones en el Caribe.
El dato de si el gobernador estaba o no al tanto del viaje internacional de su referente en la Legislatura es muy importante ya que, en una situación similar, el mandatario se enojó mucho con la misma senadora por no haber sido informado de una salida.
El caso tal vez análogo se produjo en setiembre de 2008, cuando Gallardo se puso al frente de un grupo de senadores y diputados que viajaron a la VII Asamblea General de la Confederación Parlamentaria de las Américas (COPA).
Aquel viaje se hizo con los gastos pagos por parte de la Legislatura mendocina (esta vez, en cambio, la plata habría salido de la embajada británica y de una organización llamada Fundación Red de Acción Política) y sin que se diera información a la prensa sobre el objeto de este gasto para las arcas del Estado.
En 2008 también hubo polémica hacia adentro del PJ porque Gallardo y compañía viajaron justo cuando el Gobierno provincial vivía una crisis profunda y se estaba por firmar el Pacto Social por la seguridad. Este viaje de aparente turismo al exterior dañaba aún más la imagen del PJ y de una gestión que buscaba mostrarse comprometida con la lucha contra el delito.
“Nunca me avisaron del viaje”, se quejó el mandatario aquella vez, rebatiendo declaraciones de Gallardo en los medios. Luego indicó que, si los legisladores le hubiesen dicho que se iban, los habría invitado a quedarse en Mendoza: no estaba bien que se fueran del país precisamente en la semana en que se firmaba el mencionado pacto.
¿Esta vez habrá sido diferente?