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"Cien abrazos peronistas" y otras deliciosas perlitas de la cena del reencuentro del PJ

El justicialismo mendocino celebró anoche en Godoy Cruz el día de la militancia con una cena que buscó, además, pacificar la interna del partido. Todo lo que ocurrió en la "boletería" (100 pesos costó la entrada) y entre plato y plato, en esta nota.
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Anoche el PJ mendocino celebró el día de la militancia peronista con una cena en el salón del Colegio Farmacéutico de Godoy Cruz. El evento sirvió para reunir a las dos líneas internas del oficialismo: la Línea Mendoza y los azules de Juan Carlos Chueco Mazzón.

Pero muchas más cosas que las que hasta aquí se han contado ocurrieron a lo largo de la noche:

-El enojo de Mazzón por los “100 abrazos peronistas”.
Evidentemente, Mazzón no estuvo a pleno en la organización de la cena. Si no, se presume que habría objetado la decisión de cobrar entrada (cien pesos por cabeza, tal como se aprecia en el ticket de la foto) a cada uno de los asistentes. El Chueco se enteró cuando ya había entrado al salón y no ocultó su rabia: “¿Cómo van a cobrar entrada en una cena de la Militancia Peronista? ¡Esto no puede ser!”, se quejó ante un compañero azul. Enseguida ordenó liberar la entrada y cerrar la "boletería" de la "cena del militante VIP", para que entraran todos los que quisieran sin pagar. Pero la orden llegó tarde y sólo benefició a los que permanecían afuera a esa hora: un puñado de periodistas locales.

-Funcionarios apáticos.
La apatía de los funcionarios de Celso Jaque ya se sentía en la vereda, donde todos hicieron cola en silencio, como si estuvieran por entrar a un concierto de música clásica, no a un mitin peronista. Pero una vez que comenzó el evento, se confirmó por qué: los azules (la contra partidaria) eran protagonistas excluyentes del acto. Y los de Jaque por eso sintieron que no había onda para batir el bombo, ni siquiera para insultar a Julio Cobos. Estaban todos los que tenían que estar, pero hicieron una visita de compromiso.

-Aplausos sólo para los azules.
Ni la locutora ocultó el carácter de locales de los azules (y de visitantes de los de Jaque) cuando mencionó uno a uno a sus principales dirigentes, comenzando por Mazzón, siguiendo por los intendentes Bermejo y Giménez e incluyendo hasta Omar Félix, que no es azul pero sí es un socio del sector. Buena parte de la concurrencia (más de 500 personas) se levantaba para aplaudir a rabiar ante cada presentación de la oradora ¿Y los funcionarios? No, para ellos no hubo festejos o aplausos, apenas una mención en general para todos, que sonó a saludo de compromiso.

-El mal momento de Jaque.

Hubo al menos un momento incómodo a lo largo de la celebración. Se produjo cuando en la pantalla proyectaron un video institucional que mostraba los logros del gobierno de Jaque. La película se concentraba en las obras, pero no hacía una sola mención de la entrega de casas por parte del Instituto Provincial de la Vivienda. Si bien las casas no es el rubro más brillante de la gestión jaquista, hasta el Gobierno Nacional ha destacado la cifra de inmuebles entregados en la era kirchnerista (recuérdese la polémica por las publicidades oficiales que emitió durante los partidos de fútbol). Pero para Jaque el problema era otro y más grave tal vez: el IPV, así como Irrigación, son los dos organismos provinciales que están bajo el control de funcionarios del sector azul. El imperdonable olvido podría haberse convertido en otra razón para que los peronistas se peleen, pero afortunadamente el propio gobernador enmendó el error: “Seguramente se olvidaron de poner en el video las casas que hemos entregado”, expresó desde el atril de los discursos. Más de uno suspiró aliviado después de esta intervención.

Reapariciones. Sorprendió anoche ver algunas caras que hace un tiempo se hacían extrañar en el universo peronista. Una de ellas fue la de Juan Marchena, ex presidente partidario y ex ministro de Gobierno de Jaque. Marchena, un desencantado del PJ en los últimos tiempos, llegó casi al mismo tiempo que Mazzón. En tanto, si bien reapareció en el lanzamiento de la Línea Mendoza jaquista, desde entonces tampoco visualizábamos a Rodolfo Rolo Gabrielli, quien ha elegido el perfil bajo en su retorno a la política local. De todos modos, como buen armador, anoche tuvo charlas animadas (pero casi en tono de susurro) con algunos intendentes de su sector.

-Los nervios de los mozos y el gran ausente.
El reloj iba llegando a las 11 de la noche y el servicio gastronómico ya no sabía que hacer. Todos los invitados ya estaban sentados a la mesa y se acababa la entrada (empanadas y sanguchitos) y la bebida (llegaron a improvisar un  “cóctel” dudoso de vino con Fanta), pero el gobernador no hacía su aparición. A las 11 en punto, Jaque mostró su figura en la puerta y los mozos respiraron. Eso sí, lo hizo solo: a pesar de que lo habían anunciado, por alguna razón, el ministro de Infraestructura, Julio De Vido, se bajó a mitad de camino entre Malargüe y Capital y desistió de la cena de los militantes mendocinos.

-Y al final sobró mucha comida.

Los tiempos se estiraron demasiado por el tardío arribo de Jaque. El reloj daba más de las 12 de la noche y apenas habían servido las entradas. Llegó entonces el momento de los discursos: Mazzón habló de su “amigo Jaque” y el gobernador, en extenso, de sus conflictos con el Multimedios Uno, que "pretende gobernar la provincia y no lo vamos a dejar". Las agujas seguían avanzando y ya marcaban las una y media cuando finalizaron las alocuciones. Entonces ocurrió lo esperado: Jaque, Mazzón, los ministros y los intendentes se pararon de sus mesas sin esperar el plato principal. El desbande fue casi generalizado, salvo por aquellos que quisieron hacer valer los cien pesitos de la polémica entrada. ¿Qué habrán hecho con toda la comida que sobró?

-Un pequeño video para cerrar. La cena arrancó con homenajes en video a Néstor Kirchner y un respetuoso minuto de silencio por su fallecimiento. Un homenaje que se prolongó con aplausos y al que hicieron caso todos, sin diferencias internas: