Presupuesto 2011: ¿pasará en Mendoza lo mismo que en el Congreso?
El gobierno de Celso Jaque siente señales de que el presupuesto 2011, el último de su gestión, será el más difícil de obtener en la Legislatura. Incitado por ciertas reverberancias nacionales, debido a la batalla en el Congreso por la ley de leyes entre el oficialismo y oposición, silenciosamente se prepara para el peor de los escenarios: el de una batalla política a todo o nada con la oposición, donde no lleva todas las de ganar.
Y aunque la propuesta para la pauta de gastos para la provincia de 2011 se sigue discutiendo en el Ministerio de Hacienda y recién vería la luz a fin de mes, en el oficialismo ya hay quienes piensan que no va a ser un parto fácil. Es más: existiría la posibilidad de que el Gobierno tenga que abortarlo.
Aunque sería inusual para Mendoza que no haya presupuesto para el año siguiente, el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Tanús, es uno de los que se prepara para esta situación extrema.
Pero en ese caso, el oficialismo tendría su solución a mano. Constitucionalmente el Poder Ejecutivo tiene la facultad de ejecutar el presupuesto anterior si no consigue sanción legislativa para el ejercicio en curso o a punto de comenzar.
Tanús se jacta incluso de que el último presupuesto y las ampliaciones de 2010 permitirían reunir más de 9.700 millones de pesos para administrar las obligaciones y planes del Estado provincial. Una suma que –a ojos del diputado peronista- podría alcanzar para atravesar el año sin demasiados sobresaltos y en el que, además, las responsabilidades directas de Jaque se terminan un mes antes, por la sucesión del poder en diciembre.
Frente a posibles complicaciones políticas, el diputado del Este ha comenzado a promover en el ámbito del oficialismo que Jaque no pierda tiempo y retire el presupuesto de la Legislatura si advierte una “postura irracional” de la oposición.
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Anticipándose a lo que el peronismo ya avisora como una batalla difícil, en especial con el Frente Cívico, Tanús señaló que “si se tensa la pelea y el proyecto se manda al archivo, el gobierno puede funcionar lo mismo y no muestra las cuentas públicas. O sea, la oposición pierde la posibilidad de controlar”.
Con un elemento extra: el presidente de la Cámara de Diputados afirma que, sin presupuesto 2011, las comunas perderían la posibilidad de recibir más recursos en virtud de la elevación al 18,8 por ciento de la coparticipación municipal, un compromiso que Jaque selló por ley. “Los que van a meter presión para que haya presupuesto son todos los intendentes”, advirtió Tanús.
Gritos de guerra. ¿Por qué el oficialismo teme una guerra política en torno al presupuesto? Sencillamente por el nivel de confrontación que ha generado el pedido de endeudamiento por 105 millones de pesos del gobierno de Jaque, que si bien obtuvo esta semana el visto bueno de la Cámara de Diputados, corre el peligro de hundirse en el Senado provincial.
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Más allá del posicionamiento político opositor, los radicales del Senado desconfían de las apreciaciones y los cálculos financieros que motivan el pedido de endeudamiento del Gobierno. Los técnicos partidarios insisten en que la administración jaquista está armando un colchón de dinero para afrontar el año electoral, que ya se elevaría a unos 600 millones de pesos, si se cuentan las autorizaciones de endeudamiento aprobados desde 2009 a la fecha y todavía no empleadas (o usadas solo en parte) por el Gobierno.
No creen tampoco en los argumentos oficiales, o advierten que esas apreciaciones sobre la realidad financiera de la provincia son contradictorias. “No tienen un discurso único. En algunos casos hablan de que hay crisis y piden plata para los insumos del sistema de salud. Pero en otras ocasiones, han señalado que tienen partidas sin ejecutar”, explicó un asesor partidario.
“En el Senado les tiene que importar que la provincia termine bien el año por eso tengo la confianza que van a aprobar el endeudamiento”, devuelve el ministro Cerroni, quien, de paso, agrandó la ira opositora al faltar la semana pasada a una reunión de comisión en la Cámara Alta por un viaje a Salta.
“Necesitamos partidas para el transporte, los insumos hospitalarios y los comedores escolares”, explicó Cerroni. También expresó que el proyecto oficial, más allá del endeudamiento, le da destino a unos 150 millones de pesos con los cuales el gobierno cuenta, pero requieren del crédito presupuestario de la Legislatura. “Si no aprueban el proyecto, va a sobrar dinero sin tener en qué gastarlo”, avisó el funcionario.
La carta del gobierno. El presidente de Diputados tuvo una reunión con las autoridades de bloque de la Cámara Baja y el Senado antes de terminar la semana anterior. Concluyó que el panorama, a pesar del humo de algunas bombas, no es totalmente negativo para el oficialismo.
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La apuesta oficial es que la oposición no consiga mandar al archivo el endeudamiento, sino que elimine algunos artículos. Esto permitaría una segunda vuelta en Diputados, donde el justicialismo antes ha logrado prevalecer gracias a la interna de los otros. En ese caso, el oficialismo volverá a insistir en la sanción oficial del proyecto y reacomodará la nave.
El justicialismo basa su esperanza en que, de enviar el proyecto al archivo, los senadores opositores eliminarían también el punto uno del proyecto, que homologa los aumentos salariales ya dados a los empleados estatales este año, por los cuales el Estado provincial gastó algo más de 500 millones de pesos. “Tienen que aprobar ese artículo porque si no dejan a los empleados públicos sin aumento y ellos van a tener que devolver la plata”, advierte en tono dramático Tanús. Ese artículo, entonces, es el que podría salvar el proyecto de endeudamiento oficial.
Distinta es la mirada radical, para quienes los aumentos salariales a los empleados estatales están validados por un instrumento (los decretos del propio gobernador) y no requieren la homologación inmediata de la Legislatura.
Cierre con suspenso. En estos términos ha quedado planteada una disputa política y fi9nanciera que se jugará a partir de mañana en el Senado y que podría revelar cómo será la pelea por la plata en este fin de año.
Con un ojo puesto en el Senado y el endeudamiento, Cerroni avanza en la cartera de Hacienda con un borrador de presupuesto en el que ya han sido incluidos los requerimientos de casi todos los ministerios y al que le falta pulir algunas áreas, como la de la obra pública.
De no haber bruscos cambios de rumbo, después del 20 de este mes la Legislatura empezará a tratar las leyes previas al presupuesto, Avalúo e Impositiva; y a partir de los primeros días de diciembre se iniciaría la discusión presupuestaria.
¿La convivencia política permitirá que se cumpla este cronograma? Más allá de los indicios de pelea, el velado avance de las negociaciones entre el oficialismo y la oposición en temas trascendentes desde lo financiero para la provincia, como la prórroga de las concesiones petroleras hasta 2027, aportan una luz de esperanza.
En caso contrario, unos y otros actores de la política mendocina seguirán dándole a Mendoza poco más que el resplandor fugaz de sus fuegos de artificio.



