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Dos señales peronistas que hacen sonar el teléfono en el comité radical

Mientras el justicialismo acelera pensando en las elecciones de 2011, los radicales siguen hundidos en sus peleas internas. Los "dos oficialismos" se vienen encima de un partido opositor que, además, padece de exceso de confianza.

El acto que hará hoy el jaquismo en Guaymallén para inaugurar el calendario electoral se sentirá con fuerza especialmente en el comité radical de calle Alem, de Capital.

Es que de repente, el peronismo decidió moverse pensando en las elecciones de 2011, a pesar de los problemas de gestión que arrastra el gobierno de Celso Jaque. Y el aparato justicialista, cuando se pone en marcha, empuja y puede asustar.

Los indicios de esta actitud se pudieron ver la semana pasada. Desde el oficialismo atacaron con dureza al último gobierno radical, el de Julio Cobos, pero las reacciones en la UCR fueron tibias. Como ha sido tibio el embate hacia el Poder Ejecutivo por las desprolijidades en torno al acuerdo misterioso de la promoción industrial.

Los radicales continúan adormecidos, o a media máquina, debido a su interna interminable. Cada paso que da una parte de la UCR es neutralizado por el otro sector del partido.

Si el iglesismo propone hacerle jury al fiscal de Estado, Joaquín De Rosas, Alfredo Cornejo lo para. Y si Cornejo habla de adelantar la elección interna para definir el próximo candidato a gobernador cuanto antes, la reacción de Roberto Iglesias confirma esta lógica: propone hacer exactamente lo contrario.

Además de adictos a la interna, los radicales tienen un exceso de confianza: creen que el voto castigo a Jaque va a alcanzar para que ellos ganen las elecciones de 2011. Pero el brusco movimiento preelectoral del PJ parece enviar a la UCR el mensaje de que van a dar una fuerte batalla.

El instinto de supervivencia así lo ordena y de repente, todo el peronismo está trabajando por las elecciones 2011: además de Jaque, Rubén Miranda y Rodolfo Gabrielli, los azules y Omar Félix también se pusieron en marcha ayer.

En definitiva, los “dos oficialismos” (así les llaman, ya que ambos sectores peronistas prometen reportarse al gobernador y a Néstor Kirchner) aceleraron cuando nadie los esperaba, pero en el principal partido de oposición casi no se dieron cuenta. ¿El shock alcanzará para despertarlos?