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Ni necesidad ni urgencia: avanzada autoritaria
Néstor Kirchner se dio cuenta que Martín Redrado es un "neoliberal" que está relacionado con el menemismo recién seis años después de tenerlo a su lado o el de su esposa, la presidenta Cristina, como un muy estrecho colaborador.
Así lo trasladaba al público desde ayer uno de los voceros del Gobierno, el líder sindical Hugo Moyano, sin ponese colorado.
Al argumentar la "necesidad y urgencia" para decretar la eyección de Redrado de su puesto en el Banco Central, lo que hacen es dejar en claro un avance autoritario, antojadizo y sin argumentos sólidos más que el orgullo propio de Néstor Kirchner, el verdadero poder en las sombras.
Si, como argumentan, la Carta Orgánica del Central es un "ariete del neoliberalismo" de otras épocas, los Kirchner debieron poner el asunto en la agenda del Congreso o en la mediática, como lo han hecho con los temas que han querido.
Ahora, esta medida lo único que garantiza es el inicio de una nueva y absurda batalla fuera del Congreso, pero también fuera de la Constitución.
El kirchnerismo está fuera de sí: la licuación del poder electoral ha ocasionado un efecto colateral, como es la reacción unilateral y autoritaria, planteando un modelo político que se decreta como el único posible.
Lo peor, es que muchos entusiastas distraídos lo alientan, confundiendo patriotismo con patoterismo, democracia con unicato.
El kirchnerismo está fuera de sí: la licuación del poder electoral ha ocasionado un efecto colateral, como es la reacción unilateral y autoritaria, planteando un modelo político que se decreta como el único posible.
Lo peor, es que muchos entusiastas distraídos lo alientan, confundiendo patriotismo con patoterismo, democracia con unicato.